Tengo la sensación de que estamos viviendo un libreto escrito hace ya un tiempo. Cómo que el teatro de la vida se está desarrollando de acuerdo a un protocolo inédito para los dominicanos. Aunque se ha anunciado el Pacto Fiscal, no parece haber ambiente de uno.
El Presidente Medina, ante el Consejo Económico y Social -como lo manda la Constitución de 2010- le presentó en el Salón del Consejo de Gobierno en el Palacio Nacional su versión del Acuerdo de Reforma Fiscal y, antes, lo había presentado al Bloque Legislativo del PLD en otro salón, como manda el protocolo para iniciar acciones legislativas.
Es decir, si no hay consenso en el CES, ¿se impondría la maquinaria legislativa? ¿Qué primaría: el ideal del consenso o la realidad de la hegemonía política? Yo apuesto a que el mecanismo constitucional previsto funcione. Y para funcionar, ¿cuál es el margen de las negociaciones?
El Presidente Medina les adelantó a los miembros del CES que todo el paquete fiscal es revisable, pero que lo que él pretende es que le respeten el monto de lo estimado como ingresos en el cuatrienio venidero sea mantenido. Es decir, para pueden discutirse montos y proporciones, y hasta eliminarse, pero que se propongan alternativas para alcanzar las propuestas del financiamiento del desarrollo.
Es un ejercicio de Presupuesto Plurianual y pensando en un mediano plazo inédito en el país político que nos gastamos. Todavía queda la pregunta sin contestar: ¿tenemos espacio para negociaciones?