“No es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar” – Refrán Popular

Hace poco más de un mes, yo escribí un artículo para esta columna titulado “Lo correcto”.

Mi planteamiento principal en el artículo consistía en que el Gobierno debía someter un nuevo presupuesto para 2012 debido a que, según declaraciones del Superintendente de Electricidad, ya era obvio que el subsidio eléctrico en el presente año será mucho mayor a lo presupuestado. Adicionalmente, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) había publicado datos que mostraban un faltante significativo en las recaudaciones de los primeros meses del año en comparación con lo presupuestado. Por último, el Gobierno también debía reflejar en un nuevo presupuesto los ingresos adicionales que recibió por impuestos correspondientes a la operación entre el Grupo León Jimenes y la multinacional Ambev.

En el artículo, yo afirmaba que sería correcto someter un nuevo presupuesto al Congreso pues le daría al sector privado una visión más clara sobre las fuentes de financiamiento que se utilizarían para cubrir el incremento en el déficit fiscal del 2012 con respecto a lo que se había presupuestado.

No es lo mismo

En vista de todo lo anterior, me sentí muy optimista cuando, a mediados de la semana pasada, leí en la prensa que el Gobierno había depositado en el Senado un proyecto de modificación a la Ley de Presupuesto General del Estado correspondiente al año 2012.

Lamentablemente, aunque todavía me parece que el Gobierno hizo lo correcto al presentar estas modificaciones, mi sentimiento de optimismo se fue desvaneciendo en la medida que comenzaba a analizar detalladamente el proyecto de modificación.

Para que entiendan porqué se desvaneció mi optimismo es importante compartir con ustedes que, al momento de escribir el artículo que publiqué el 24 de mayo (“Lo correcto”), mis estimaciones apuntaban a que el Gobierno cerraría el 2012 con un déficit fiscal cercano a los RD$60,000 millones. Aunque este déficit sería mucho mayor a los RD$22,400 millones que se habían establecido en el presupuesto, tomando en consideración financiamiento adicional a través de Petrocaribe, yo entendía que la situación todavía era manejable para el Gobierno.

Ahora bien, mis estimaciones iniciales asumían que el Gobierno mantendría el mismo nivel de gastos que estaba presupuestado para el año. Fue un grave error.

Cuando comencé a analizar el proyecto de modificación, me di cuenta que el Gobierno estaba aumentando su nivel de gastos para 2012 en unos RD$51,000 millones con respecto a lo que se había presupuestado.

Verlo llegar

Debo decirlo… el proyecto de modificación del presupuesto deja mucho que desear. Sinceramente, yo esperaba un documento un poco más ilustrativo. Utilizando el documento sometido al Senado, resulta muy difícil estimar con exactitud en cuánto se aumenta el déficit para 2012.

A modo de ejemplo, puedo destacar que, en el texto del proyecto, el Gobierno admite que sus ingresos quedarán por debajo de lo presupuestado pero, sin embargo, no muestra cuál es la nueva estimación de ingresos.

Lo que nunca se ha hecho

A pesar de las limitaciones, he realizado algunas estimaciones preliminares y entiendo que el déficit del Gobierno en el 2012 pudiera ascender a unos RD$100 mil millones. ¡Esto es prácticamente el doble del 2011!

Estamos hablando de lo pudiera ser el déficit fiscal más grande de la historia dominicana tanto en términos absolutos como expresado en porcentaje del PIB.

Mi sorpresa fue tan grande a finalizar mi estimación que decidí compartir el dato con las personas que me siguen en twitter. Inmediatamente, comencé a recibir preguntas y solicitudes de información adicional. Algunas personas me pidieron que les dijera lo que representaría RD$100 mil millones al expresarlo como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Les respondí que sería más del 4%.

El impacto

Otras personas que preguntaron el impacto que esto pudiera tener sobre la economía.

En este sentido, creo importante destacar que estamos hablando de aumentar la deuda del país en unos US$2,500 millones en un solo año y esto probablemente colocará el nivel de deuda pública por encima del 35% del PIB a finales del 2012.

Pero realmente me parece que el impacto más importante que tendrá sobre la economía será que le dificultará al Banco Central lograr su meta de reducir las tasas de interés.

Para ir directo al grano y evitar cualquier tecnicismo, aunque el Gobierno ha identificado las fuentes para financiar el nuevo y mayor déficit, cualquier desviación con respecto a sus metas pudiera implicar que el Gobierno se vea obligado a financiar sus operaciones internamente y, por tanto, entraría en competencia con el sector privado para captar fondos.