Mami, -inquirió la niña repentinamente- si la evolución fuera verdad, como dicen, entonces ¿Por qué los humanos no tienen bebés medio monos y los monos bebés medio humanos?  La pregunta atravesó la atmósfera del cuarto, logrando paralizarme por la sorpresa.  Me tomó unos cuantos segundos reaccionar y terminar de retirar las sábanas de la cama, para invitarla a meterse en ella.  Sabía que el asunto iba a tomar un rumbo profundo, lo cual no era exactamente lo que pretendía en ese momento.  Y es que era hora de que dispusiera su mente al descanso, a dormir o eso era lo que yo pretendía.

El día había sido agotador y la madrugada ordenaría la hora de empezar los afanes escolares.  Por tanto, discutir el inagotable argumento entre la Ciencia y la Creación no era exactamente lo óptimo.  Más, si he de tratar su curiosidad con respeto y he de sembrar sanas ideologías, entonces no es cuando yo lo considere prudente, sino cuando ellos (pues el hermano se unió al tema) están sedientos por buenas respuestas.

…porque la evolución es una “teoría” la cual se han esforzado por justificar y repetir a través de la televisión, los libros, el internet; para forzar que la creamos.  Pero no es  una verdad absoluta y comprobada.  -Pero eso mismo dicen de los que creemos en Dios, que no es más que un cuento-, dijo entonces el varón, señalando el escepticismo con el cual es bombardeado en la escuela.  Si, yo sé que existe ese argumento, -repliqué llanamente- pero hay tres puntos que debemos considerar:

Primero, ¿Cuál es el resultado de una explosión?  Cuando ustedes ven un fuego o el video de una bomba, lo que queda es algo organizado o destruido?-Destruido afirmaron ambos-.  Bien, por eso es que no me es posible concebir que nuestra galaxia y el orden que existe en el universo, sea producto de una explosión, pues la destrucción desbarata.  Por eso, se me hace más lógico y creíble asimilar que un ser que está por encima de mí en edad, sabiduría y poder, ideó tal orden, estableció las leyes con las que funcionan las cosas y generó toda la belleza que vamos descubriendo día a día.   …y además ¿Quién creó el material que supuestamente explotó y formó los planetas?  ¿De dónde salió?  -preguntó el niño dejando ver lo complicado que iba el asunto.

¿Segundo?  Dijo entonces la inquisitiva voz infantil que inició todo.  -Segundo, si quieres saber si Dios existe, sólo tienes que orar, buscarlo tal y como dice la Biblia.  Y lo que sientes, la forma en que suceden las cosas, los milagros, el que se te conceda una petición que hiciste en lo secreto, entre muchas otras vivencias, todo eso te dice que Jesús es real y es el Creador.  Nada de eso ocurre porque haya explotado una gran piedra-.-Yo sé todo eso, yo conozco a Jesús, replicó el niño, pero me pregunto si los humanos vivieron con los dinosaurios?–Según la Biblia, Dios creó la tierra, y estableció la naturaleza antes de crear al hombre.  Entonces, esas criaturas estuvieron antes del hombre.  No se contradice, si entiendes que los días de Dios no son de 24 horas como los nuestros-.  -Ahhhhh claro! Suspiró.

¿Y por qué los animales no están evolucionando ahora?  ¿Por qué pararon? Preguntó de nuevo la niña. Esa es la tercera parte –expliqué-  Si TODO salió de la NADA, ¿Qué detuvo a la “nada” de seguir  evolucionando?  Los animales no deberían extinguirse, porque ante un cambio de clima o una amenaza, evolucionarían para perpetuar la especie.  Y además faltan pruebas de que el mono pasó a ser humano…  Si, si dijo la niña con la prontitud de un estudiante que levanta insistentemente la mano en el curso -¿Dónde está el mono con pies en vez de manos?- -¿Y quién lo afeitó? Repliqué provocando risas.  -¿Y cómo perdió la cola? Agregó entonces el niño haciendo el asunto aún más gracioso.

Al cabo de unos instantes, el inquisitivo pensamiento de ambos niños, no estando satisfecho con teorías inconclusas, expresaron abiertamente su parecer: Yo me alegro de poder conocer de Dios y de la ciencia al mismo tiempo, porque así puedo decidir qué creer y no me fuerzan a aceptar lo que los maestros dicen como si fuera la única verdad. –Concluyó admirablemente el jovencito-  Bueno, esa libertad también debes agradecérsela a Jesús, pues Dios nos dio Libre Albedrío, para que escojamos.  -Sí, dijo entonces la niña, yo me alegro de ser Hija de Dios y saber que voy a vivir eternamente y que Él me ama.  Eso es mucho mejor que creerme ser una mona afeitada!

Tras las risas de este último comentario, vino una oración; dando gracias a Dios precisamente por eso, porque al sabernos seres creados, con propósito, amados, únicos y especiales sabemos que nuestras vidas son valiosas y que hay mucho más que lo que vemos ahora.  Imitando la profundidad con la que los chicos ejercitan sus mentes, tratando de entender este desordenado mundo que está como está por no querer tener a Dios, resultando en una catastrófica ironía.

Me atrevo entonces a asegurar que es por eso, que no le importamos a los líderes mundiales, a los políticos, a los jefes, a los padres que abandonan a sus hijos, a los profesores indiferentes con su deber, a los médicos que valoran más el dinero que las vidas; a ese ser que juró amarte hasta que la muerte los separe y decide separarse provocando la muerte.  Así como Dios es Amor, por amor se tiene orden, valor, respeto, vida, compartir, luz.  La falta de Dios, es decir, de Amor, resulta en odio, desorden, desvalorización, irrespeto, muerte, egoísmo y tinieblas. Es por eso que es tan importante instruir al niño, porque ciertamente, tienen el derecho a exponerse al conocimiento y a elegir.  Pero por encima de eso, tienen el derecho a saberse y sentirse importantes y amados.  No el mero producto de una increíble e irracional casualidad o accidente.

Génesis 1:24-31Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.