Me permito titular este artículoen Ingles por aquello de que somos un “Nueva York chiquito”. Nueva York era una ciudad fascinante, al igual que Santo Domingo, hace unos 20 años atrás. Ya Nueva York no tiene ese brillo. Entre la droga que se consume y se comercializa en la gran urbe, la corrupción de muchos de los ejecutivos de la Banca de Inversiones mas su des-sensibilización hacia el mundo que les rodea, ya Nueva York no es igual. Fue Nueva York la ciudad que puso de rodillas al mundo por la debacle financiera mundial que provocaron sus banqueros con fuertes ataduras políticas y gubernamentales a nivel global.
En otras palabras, si es a ese Nueva York pero chiquito que nos referimos, los que usan el término para comparar la gran urbe con Republica Dominicana, tienen toda la razón. Los políticos de monte adentro, sus aliados banqueros del pasado y del presente, el narcotráfico con sus conexiones estatales, al igual que hizo Nueva York con el mundo, han puesto a los dominicanos casi de rodillas. Cierto es queno tenemos un “Wall Street” donde jugar a los dados pero si tenemos unos partidos y un congreso que hace un papel semejante. Esa gran corporación llamada Gobierno, con una caverna fiscal casi 4 veces más grande que Baninter, ha puesto al país de rodillas. Solo que todavía no lo hemos sentido. Todavía estamos atontados con el golpe. Nadie ha descrito mejor este “Fraude Fiscal” que el economista Eduardo Tejera un su brillante articulo de la pasada semana en este mismo diario. Léanlo una y otra vez.
Free Fall significa “en caída libre”. En otras palabras, el pasado gobierno (claro más el anterior) los dos juntos y sin temor ninguno, han llevado a los dominicanos a un funesto vuelo a 50,000 pies de altura, en un avión sin retorno y sin gasolina y desde esas alturas lanzaron al pueblo dominicano al vacío y sin paracaídas. En caída libre. Ahora el avión, que una vez estuvo lleno de gasolina, también se les cae y le piden a un pueblo, que ya va en si mismo en caída libre, que le busque un paracaídas lo suficientemente grande para que el avión no se les estrelle en el pico Duarte.
¿Irónico, no?
Lo peor de nuestra historia reciente es que la caída libre que ya tenemos no se debe solo a un mal manejo económico. Es mucho mas grave de ahí. Es un asunto moral. Lo que queda del legado de Balaguer o de Bosch en los partidos actuales es solo cenizas. Ya ahí no queda nada. Ni una chispa moral. Han sido una jauría de hombres salvajes y sin escrúpulos tantodel PLD así como del PRD, con sus ambiciones personales los que nos han puesto de rodillas. Los primeros porque han estado mas tiempo. Primates con saco y corbata. Si la crisis actual hubiera sido solo económica el pueblo lo hubiese entendido y los hubiese apoyado pero esa no ha sido la realidad. Una reforma fiscal justificada hubiese sido aceptada por un pueblo sensato. Lo que los Dominicanos ya no van a aceptar es el pagar con sus sudor y sus lagrimas las fortunas de mas centenas de políticos híper- corruptos.A mas de un banquero hoy preso en Najayo se olvido que el pueblo deposito SU dinero en sus bancos. Que ellos no eran los dueños del dinero sino solo sus custodios. Los gobiernos recientes se han olvidado que ha sido con el dinero del pueblo que algunos primates se han hecho perversamente ricos.
Y de hecho, si no vamos a encarcelar y confiscar los bienes de esta centena de políticos corruptos, mejor soltemos a los banqueros hoy presos y dejemos que regresen a sus vidas normales. Lo que ellos hicieron no es ni sombra de los que los mega-corruptos políticos y ejecutivos gubernamentales has hecho en los últimos años. Najayo debe ser expandida o clausurada. No seamos fariseos.
En caída libre significa que no solo tendremos que pagar con impuestos inmerecidos la corrupción de nuestros corruptos, sino que llevarán a un pueblo, cada vez más, a sumergirse en una miseria económica, en un túnel negro donde la luz ya se les apagó. En caída libre significa que en el gobierno actual no hay nadie con peso moral, creíble, endosable, para pedirle un pueblo que haga sacrificios para levantarse de nuevo, para sacar a nuestra nación a flote. Nuestro gobierno actual no tiene un Rey Arturo ni Caballeros en su Mesa Redonda para proteger y defender a su Camelot.
Y creo que es eso precisamente lo que necesítanos. Un Rey Arturo y un Mesa Redonda de hombres probos que guíen los destinos de nuestra nación. Me parece que gobierno actual, en lugar de imponer a rajatablas su voluntad, justificar sus maniobras abandonando las mesas de conversaciones, debería ser humilde, retroceder, ceder espacios y pedir ayuda a los que están dispuestos a dársela. Deben entender que estamos en caída libre y que cuando lleguemos al final de la caída… no quedara nada por recoger. Se habrá desintegrado la nación.
Señor Presidente, remueva a esos funcionarios que usted sabe que son corruptos. Llévelos a la justicia, igual que con los del pasado gobierno. Asegúrese de jueces incomparables. Apoye que se les confisquen sus bienes, que ese dinero se le devuelva al estado, al pueblo. Más importante que el dinero es el mensaje que usted mande a la nación.Hablemos primero de desarrollo ético y moral luego del económico. El segundo es más fácil. Rebélese ahora que tiene tiempo sino la historia y el pueblo serán implacables con usted. Muéstrele al pueblo que lo que usted quería no era solo ser Presidente. Que no era un asunto de Ego. No le deba nada a nadie. Usted solo le debe y se le debeal pueblo que lo eligió aunque eso le haya costado una costilla a nuestro pueblo. Toque las puertas de los hombres más serios y sensatos de este país. Todavía los hay. Colóquelos al lado suyo. Cree un Consejo Permanente hasta que saquemos al país a flote. Ponga en una nevera los compromisos partidarios. La nación está primero. Evite que el orden constitucional desaparezca. En este rio revuelto solo hay pirañas.Nuestro país esta en crisis y en caída libre.
Si lo hace, Señor Presidente, habrá un pueblo que lo aplaudirá de pie hasta el amanecer, lo apoyará sin reservas y le dará a usted, SeñorPresidente, lo mejor de si mismo hasta que la paz y el bienestar vuelva a sus hogares.