Las encuestas electorales son una herramienta de investigación para recolectar datos sobre opiniones y actitudes de un grupo de individuos a través de un cuestionario aplicado a un grupo reducido de la población objeto de estudio que llamamos muestra. La utilidad de las encuestas es que mediante ellas convertimos datos cualitativos en datos cuantitativos para transformarlos en decisiones que pueden impactar en la percepción de las personas respecto de algún candidato o partido relacionado a la política y elecciones.

El interés de este tipo de encuesta está en que tienen la capacidad de predecir el resultado de una elección, pero también sirven de guía a analistas, periodistas, y a los ciudadanos para conocer sobre la campaña, las elecciones y sobre los candidatos y el impacto de sus propuestas y planes de trabajo. Todos esto puede señalar hacia donde van las preferencias de los votantes e incluso cambiar sus decisiones.

CONSTRUCCIÓN DE PERCEPCIÓN

Lo que ocurre estos días en el panorama electoral dominicano nos lleva a plantear la hipótesis del guion, una estrategia puesta en marcha por sectores socioeconómicos que buscan una coyuntura favorable para sacar al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) del poder.

El primer acto consistió en acciones de la oposición para desacreditar al organismo encargado de organizar las elecciones nacionales. La situación llegó a su culminación cuando las elecciones municipales del 16/02 fueron suspendida y desplazadas al 15/03. La falta de respuestas concluyentes de las autoridades, un manejo torpe de las investigaciones y las acusaciones por parte de la oposición contra el gobierno y el partido oficial, terminaron por sindicarlos en el imaginario popular como responsables de los hechos.

La atinada solicitud que hiciera el gobierno dominicano el 21 de febrero a la Organización de Estados Americanos (OEA) para investigar las fallas por las que se suspendieron las elecciones, resultó en que el día 14 de abril, la OEA anunciara que no encontró evidencias de sabotaje o intento de fraude en las suspendidas elecciones, sino mala gestión. Lo que reivindicó al PLD y al gobierno dominicano. Empero, el daño ya estaba hecho, pues en las elecciones del 15/03, bajo el influjo del descontento y las protestas, varias plazas emblemáticas fueron arrebatadas por la oposición al PLD.

Con la irrupción de la pandemia del COVID-19, el país se enfrentó a una gran encrucijada, pues no existe en los anales de la vida republicana experiencias para situaciones de esta naturaleza. Sin embargo, la acertada gestión del gobierno dominicano encabezado por el presidente Danilo Medina, ha ayudado a sortear de manera exitosa los poco más de 3 meses transcurrido desde el inicio de la pandemia.

A la exitosa gestión se le suma, la novedosa campaña desarrollada por Gonzalo Castillo, quien, desde un inicio, cuando los equipos básicos de protección personal faltaron, no dudó en enviar sus aviones a la República Popular China a por insumos. Ha sido incansable caminando la geografía nacional, desinfectado espacios, donando insumos médicos, reconstruyendo casas, llevando alimentos y ha puesto sus aviones al servicio de los dominicanos varados en el exterior, desde que las compañías aéreas se vieron compelidas a dejar sus aviones en tierra por las restricciones de movimientos debido al confinamiento.

Es por estos hechos que se pone en escena el segundo acto del guion, pues debido a que las preferencias del partido de gobierno y su candidato Gonzalo Castillo iban en alza, Luis Abinader, candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), empieza a criticar las acciones sociales de Gonzalo durante la pandemia y ante el rechazo que estos ataques reciben por parte de la población, se ve compelido a salir a la calle.

Empero, la estrategia no funcionó al PRM, pues Gonzalo Castillo se le acercó prodigiosamente en las preferencias a Luis Abinader, al punto que el Sr. Roberto Fulcar, jefe de campaña de Abinader, expresó públicamente que este había descendido 4 puntos porcentuales en las preferencias electorales y que Gonzalo Castillo había subido 8 puntos, en las primeras 3 semanas de la pandemia.

Es en medio de este escenario que se inicia la estrategia de las encuestas, tercer acto del guion, que ha consistido en infravalorar los índices de preferencias de Gonzalo Castillo y sobredimensionar los de Luis Abinader, con el objetivo de presentarlo como candidato puntero y forzar un desenlace de primera vuelta. Es así que los números de las encuestas: GALLUP, GREENBERG y MARK PENN/STAGWELL se salen de las tendencias de firmas como la CID, SIGMA DOS, EMEVENCA DOMINICANA, S.A. y otras encuestas de trabajo que maneja la candidatura de Gonzalo Castillo.

Lo anterior aclara la intención manifiesta, de ciertos sectores que pretenden manipular, la realidad electoral nacional, con el fin de poner en escena el cuarto acto: sacar al PLD del gobierno del Estado. Sin embargo, es difícil que puedan concluir con éxito esta empresa tan ruina e irresponsable, ya que los dominicanos no desean retroceder en términos económicos y sociales. Siendo esas razones suficientes para que el PLD, ahora con Gonzalo Castillo, siga dirigiendo los destinos nacionales más allá del 16 de agosto del 2020.