¿Es la deuda un gran problema para el Estado dominicano? De ser así ¿Cómo resolverlo o revertirlo? ¿Qué plantean quienes se han propuesto dirigir el Estado a partir de agosto?

Son cuatro los tipos de deudas que se toman de referencia en los estudios del tema a nivel internacional: deuda fiscal, deuda del sector financiero, deuda de empresas no financieras y deuda de los hogares. El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) presenta las estadísticas para distintos países y regiones del mundo en su más reciente publicación y particularmente los datos de la deuda fiscal o del Estado que es la que interesa en esta oportunidad.

El IIF en su  informe de 2019 presenta  para tres de los países más desarrollados y la zona euro los siguientes datos en relación a la deuda fiscal con respecto al PIB: Japón 226% del PIB, Reino Unido 110% del PIB, Estados Unidos 102% del PIB y la zona euro 100% del PIB.

Para América Latina datos disponibles del Banco Mundial-BM- de la deuda fiscal con respecto al PIB  de 2018, entre 18 países la deuda fiscal de la República Dominicana se encuentra entre las más bajas ocupando el lugar 13 con 39.8% del PIB (BM 2018) que estudios del FMI proyectan para el 2023 en 56% del PIB y aun así sería comparativamente baja.

Entonces, ¿Es la deuda fiscal un gran problema para el Estado dominicano y el país? Sucede que aún con las favorables comparaciones internacionales sí lo es, pues junto al muy  rápido crecimiento de la deuda fiscal  (más del 8% interanual), es demasiado alta la proporción que de los ingresos del Estado se destina al pago de los servicios de la deuda: más del 40% de sus ingresos para pagar intereses y amortizaciones. Mientras que, por ejemplo, Japón con el 226% del PIB, para pagar su deuda destina de sus ingresos fiscales menos del 5% o en el caso de Grecia con una deuda fiscal del 182% del PIB  dedica de los ingresos del Estado menos del 20%.

El problema de la deuda fiscal dominicana pasa por una seria valoración de los ingresos del Estado entre los más bajos de la región en la cual el promedio de los tributos es del 23% del PIB mientras que en el país es cerca del 15%, es decir 8% menos.

Sin recurrir de nuevo a los tan criticados endeudamientos o en cambio con una radical reforma  fiscal, no se cumpliría  seriamente con ninguna les las principales  promesas electorales.

¿Candidatos, qué dicen, qué aportan? ¿Hay alguna novedad?