“Las elecciones no resuelven por sí mismas los problemas, aunque son el paso previo y necesario para su solución” (Adolfo Suárez González, Ex Presidente de España)

Aunque esta columna tiene como finalidad analizar los temas económicos internacionales, esta semana hacemos un paréntesis con el permiso de los lectores de Acento.com.do, para tratar un tema que aunque no tiene repercusiones en la economía global, definitivamente tiene incidencia en la economía del país y muy importante, en nuestros bolsillos, se trata de las elecciones presidenciales.

El domingo 20 de mayo, seis millones quinientos dos mil novecientos sesenta y ocho dominicanos y dominicanas, tendrán la oportunidad de hacer valer su voz a través del voto. En esta ocasión tendremos a cargo la elección del presidente y vicepresidente de la República, así como siete diputados de ultramar: tres diputados representando los dominicanos residentes en Estados Unidos, dos diputados representando a los dominicanos residentes en el Caribe-Centro América y dos diputados representando a los dominicanos residentes en Europa.

Estas polarizadas elecciones enfrenta por segunda vez a Hipólito Mejía del PRD y Danilo Medina del PLD. Nunca se habían visto tantas encuestas ni tantos sondeos para apoyar a una y otra candidatura, y que entre ellos difieran tanto. Las encuestas establecidas como Gallup Dominicana, la Penn Schoen and Berland y la Greenberg colocan a Danilo Medina con una ventaja cómoda sobre Hipólito Mejía; mientras encuestas de nueva aparición como la Bendixen & Amandi colocan al PRD como virtual ganador de la contienda electoral en primera vuelta, incluso han  “apostado” un millón de pesos que donarían a la Liga Contra el Cáncer en caso de que sus resultados no sean certeros.

En cuanto al sufragio se refiriere, las personas votan, especialmente los jóvenes, por quienes los padres o familiares tengan preferencia o simpatía política, pero en los últimos años hemos visto el despertar de la conciencia objetiva juvenil en aras de alcanzar el sueño de una mejor nación; un claro ejemplo de este despertar de la juventud fue la oposición a la cementera y el apoyo a que se otorgue el 4% del PIB a Educación.

En esta ocasión nos unimos todos: jóvenes, adultos y envejecientes en una sola voz para decidir nuestro futuro, tendremos desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde para ejercer el deber y derecho al voto. De nosotros depende quien tome las riendas de la nación a partir del 16 de agosto, el futuro está en nuestras manos. No botes tu voto, no dejemos de ser parte de esta importante fiesta de la democracia.

Es oportuno recordar que el mundo no se acaba este domingo 20 de mayo, la pasión desbordada tiene que ser controlada por ambos frentes para así evitar hechos lamentables de sangre.

Y para los que aún están indecisos por quien van a votar, les invito a que se hagan las preguntas a continuación, que seguro les dará la respuesta sobre quién debería ser gobierno a partir del 16 de agosto de 2012:

¿Quién, Danilo o Hipólito, garantiza la estabilidad económica?

¿Quién, Danilo o Hipólito, garantiza el fortalecimiento institucional?

¿Quién, Danilo o Hipólito, garantiza crecimiento económico?

¿Quién, Danilo o Hipólito, garantiza la creación de empleo?

¿Quién, Danilo o Hipólito, garantiza el respeto a los distintos sectores del país?

Con la respuesta a estas preguntas, estoy seguro que el lector se edificara un poco sobre quién debe ser el próximo presidente del país. Ahora depende de cada uno de nosotros haciendo valer nuestro derecho… el futuro depende de ti!