Cansado el pueblo de la represión y el acoso a las mínimas libertades democráticas, por parte de la dictadura, se vuelca a votar, en las elecciones del 1978, por el PRD y su candidato, esperanzado en que, desde el gobierno, el lenguaje "social-demócrata" y populista de esta organización se traduciría en cambios reales y el reinicio del camino hacia la democracia.
Balaguer intenta desconocer la voluntad popular, expresada en las urnas, y sumerge al país en una crisis que, debido a la combativa actitud del pueblo, amenaza con desencadenar otra guerra civil.
Esta valiente posición del pueblo, unida a las presiones internacionales y la no muy sutil intervención de la Embajada Americana, obligan al tirano a aceptar el resultado de los sufragios y (después de asegurarse impunidad mediante la re-edición del maldito borrón y cuenta nueva) ceder las riendas del gobierno al Sr. Antonio Guzmán.
No se puede hacer un recuento del comportamiento de la súper estructura política sin apuntar que, ajusticiado el sátrapa sancristobalense, las estructuras de poder económico permanecieron inmutables e incluso se afianzara y apertrecharon aun mas, pues eliminada la rapacidad personal del "generalísimo", la oligarquía y la emergente alta burguesía se dedicaron a seguir saqueando el país, ahora de forma "colegiada" y sin la competencia terrorista del "padre de la patria nueva".
Mientras tanto, volando bajo, para eludir los radares, y amparados bajo el manto del Boschismo, un grupo de neo-trujillistas trabajaba, ataba cabos sueltos y se preparaba para dirigir la etapa neo-liberal de la dictadura.
Otro aspecto importantísimo (y comúnmente soslayado) es que -salvo uno que otro cale que tuvo la mala suerte de caer en las manos de turbas justicieras- el militarismo que sirvió -y sirve- de base al terrorismo de Estado practicado por la tiranía permaneció -y aun esta- intacto (mentalidad, modo operacional, jerarquía dinástica y todo) y cumpliendo su labor de perro de presa y guardián de los intereses de las clases adineradas del país.
Nótese que los hipertrofiados "generalatos" de las FF AA y la P. N., son ocupados -regularmente- por los hijos y nietos de los viejos generales criminales del dictador, llegando algunos de estos vástagos a superar, con creces, los sangrientos acto delincuenciales de sus progenitores, mientras que los militares de carrera -actuales y pasados- son relegados a obscuras funciones administrativas, impedidos de acceder a mandos de valía por sus tozudas actitudes de actuar con vergüenza y apego a las leyes y sin procurar el "estrellato" que solo se alcanza en nuestras milicias en proporción directa, y como premio, a las actuaciones represivas y/o corruptas.
La dicotomía que caracteriza al PRD (masas irredentas y democráticas agrupadas alrededor del discurso socialdemócrata de algunos de sus carismáticos dirigentes y un sector de la alta burguesía trepadora, ocupando puestos de dirección, agazapados, esperando su chance de asaltar la cosa pública) se puso de manifiesto tan pronto Guzmán se juramento, pues, a despecho de la bonhomía y candidez de este, el último sector citado (y figuras de su entorno personal) se abalanzo sobre el Erario con una voracidad tan inmoral que llevaron a Don Antonio Guzmán a suicidarse.
La garata con puños de los 43 días del gobierno de Jacobo Majluta y el desmadre económico, político y moral de la gestión de Jorge Blanco, magnificado por la brutal represión implementada por este, demostraron que la mentalidad de aves de rapiña y el hambre de dinero fácil de algunos dirigentes perredistas, los define como trujillistas de nuevo cuño, diferentes en la práctica pero no en la esencia.-
Las políticas públicas de Guzmán, Majluta y Jorge Blanco, unidas a las luchas intestinas del PRD, forman el caldo de cultivo que hace el triunfo electoral de Balaguer en el 1986. (Quizás las únicas elecciones que éste gano sin recurrir a fuerzas extrañas o el fraude electora) y la toma de control del gobierno por las fuerzas balagueristas, control que ejercerían por los diez años siguientes, utilizando toda la represión, trampas, trucos y vagabunderías en la que eran expertos.
Otro factor que contribuye a asegurar la férula de los opresores sobre le país, lo constituye el reparto gansteril -hecho por y entre ellos- de todas las propiedades, industrias y latifundios, usurpadas por Chapita y que habían sido revertidas a su legítimo propietario: el Estado dominicano.
Mientras tanto, volando bajo, para eludir los radares, y amparados bajo el manto del Boschismo, un grupo de neo-trujillistas trabajaba, ataba cabos sueltos y se preparaba para dirigir la etapa neo-liberal de la dictadura….
(continuaremos)