"Capitan Fer, Capitan Fer ese iceberg es muy grande, tranquilo ingeniero, recuerde que yo llevo una nave Blindada…

Durante la pasada campaña electoral, en la cual yo tuve la suerte de por un breve espacio de 59 días participar de manera más directa, dije hasta la saciedad que la legitimidad de un Gobierno no la otorga solo la victoria electoral. Si no que es necesariamente el producto de sus ejecutorias. De poder interpretar de una forma coherente las necesidades de la población a la que representa y canalizar estas inquietudes dentro de su estrategia general. ¡Siempre apegado a las restricciones del marco jurídico y la realidad presupuestaria vigentes!

Nada es actualmente más evidente que el hecho de que el actual gobierno del PLD y su dirigencia está totalmente disociado de la realidad económica y social en la que ellos mismos han colocado a la nación dominicana y sus conciudadanos. El pretender continuar con esta alocada carrera de remiendos a corto plazo que desdicen planteamientos por los que ellos mismos han luchado en el pasado, con el solo propósito de tirarle salvavidas al “Titanic” económico que el Capitán Fernández abandonó hace apenas 60 días, es un absurdo no solo metodológico, sino también moral.

¿Cómo puede un Ministro de Planificación Económica desconocer la forma cómo se estaban manejando los fondos públicos? Pero peor aún, cómo puede ahora justificar el continuar con esta carrera alocada, cuando fue precisamente  él, el mayor promotor de una "Agenda Nacional de Desarrollo" con objetivos claros y rígidos de lo que se supone tenían que ser objetivos alcanzables en los próximos años?

En una alocución del pasado reciente cuando se le pregunto al entonces "Capitán Titánico Fernández" de como fuera del crecimiento económico (el cual aparentemente se ha quedado en unas pocas manos) pudiese él justificar sus ejecutorias de gobierno y hablar de desarrollo, este nos llevó por una extensa descripción de todas las leyes nuevas, incluyendo su amañada Constitución, que se habían promulgado para garantizar un marco jurídico adecuado para el desarrollo del país.

Pero ahora resulta que son los mismos peledeístas, que al aparcar el Capitán Fernández el TitanicDom lleno de agujeros frente al Iceberg Presupuestario, es hora de festinar todas esas leyes (Ley de Incentivo a las Energías Renovables 57-07, Ley General de Cines 108-10, Ley de Incentivo a las Zonas Francas 8-90, etc) con tal de ver si con unos cuantos playwoods podemos salvar el casco de acero de la nave nacional!

No sé hasta cuándo durará la irracionalidad vigente, y si nuestro nuevo capitán tendrá las suficientes herramientas a su alcance para poder contener el descontento y clamor generalizado que estas medidas improvisadas y a todas luces desacertadas van a provocar.

Sólo nos queda recordarles aquel fatídico viaje que se inició en Southampton el 10 de abril del 1912 del que, al igual que nuestro pasado Presidente, se creía blindado e indestructible, hace exactamente 100 años, a la hora de la verdad no habían suficiente botes para todos los pasajeros y todos los altos mandos y tripulantes tuvieron que hundirse con él!