Opinión

El PRD estigmatizado

Por Amanda Castillo

A raíz de los eventos del pasado domingo 27 de enero, cuando el PRD se vio sumergido en un enfrentamiento entre bandos opuestos, Miguel Vs Hipólito, los medios dieron cuenta de la violencia,  que culminó con varios heridos y la entrega de la sede del organismo político a las autoridades del actual gobierno.

De estos acontecimientos mucho se ha dicho y algo se ha escrito, de lo dicho cabe  retener lo que el Ex presidente Fernández en plena festividades del bicentenario del nacimiento de Juan Pablo Duarte, dijera  en medio de aquel   homenaje a la memoria del prócer.

Acusando al PRD de “conspirar contra la salud de la patria” y de ser “incapaces de erigir una convivencia civilizada (…) por consiguiente el PRD queda descalificado para gobernar”, dichas   declaraciones  se inscriben en el estilo estigmatizan té que se instaura, para disminuir la imagen del líder  José Fco. Peña Gómez, durante la campaña  del 1996, cuando el racismo y descalificaciones personales,  fueron   utilizados como estrategia de campaña orquestada por el mismo Balaguer y sostenido por  el PLD y   su candidato, quienes calificaban a Peña Gómez de ser “un peligro para el poder, por su emocionalidad y personalidad”.[1]

Que Fernández agregue más leña al fuego, en un momento  crucial  para la democracia, no es de extrañar. Ya  que el estigma que pesa sobre el PRD es una extrapolación del estigma, que se uso hacia Peña Gómez, durante toda su carrera política, donde se busco reducirlo a su condición de negro estigmatizado, dentro de prejuicios racista, que imputan una inferioridad natural por sus  orígenes , recibiendo un tratamiento basado en  falsas suposiciones, que el mismo no supo manejar en algunos momentos, por la tensión que genera en los contactos sociales de las personas estigmatizadas, el ser desacreditado. Cayendo muchas veces en el discurso de sus detractores, sin querer hacerlo, al  intentar defenderse o distanciarse del discurso descalifican te  y violento del que fue víctima.

Decir que el PRD no tiene capacidad para gobernar, es parte del prejuicio” racionalizado”  sobre el cual se han erigido muchos detractores de este partido en el transcurso de su historia, independientemente, de todos los errores políticos que hayan cometido y de los orígenes étnicos de los detractores (negros, mulatos ,pobres etc. los cuales no se asumen como tales) El PRD  ha estado conformado por los mismos actores militantes, que parten  de  la genealogía política de Juan  Bosch y    forman el PLD y otras tendencias políticas, son dominicanos con los mismos orígenes multiétnicos y socio económicos.

Partamos del supuesto negado  que, el PRD tienen gente de un espíritu mas primario que los demás, pero ¿qué pasa entonces, con  los  tránsfugas violentos y  exitosos que  salieron del PRD? ¿Se vuelven  civilizados,  buenos, capaces e inteligentes, con el solo hecho de cambiar de partido?

Parece que hay mas hipocresía en algunos grupos que en  otros . En la  gerencia  política, ya que no se puede hablar de ideología,   es la misma gente, solo que algunos, tienen  principios ,el referente de la transmisión  histórica del juego  político, y otros de  esta realidad mercantilista hecha solo para enriquecerse  en el poder, apareciendo en el PRD  más pueblo desamparado, más sensibilidad social tal vez.

Algunos  comentarios  realizados en estos días sobre el PRD, como los de Vincho Castillo, entran dentro del esquema surrearealista estigmatizante, con la finalidad de transmitir una información social, descalificada, sobre una organización política, (divisible) siendo  lo más dramático  ver como la militancia del PRD ,especialmente los dirigentes en conflicto, responden  al estigma, a la información social desacreditable, que se intenta dar de ellos,  haciendo  cosas para reforzar lo que se le imputa, parece que la dirigencia no logra vivir con lo que se le exige ,indiferentes, alienados y protegidos por creencias políticas de otros tiempos, no dialogan para buscar salidas.

Una podría preguntarse ¿de dónde salen los militantes del PRD, y otros partidos?, son dominicanos, de diferentes orígenes socio económicos, gente que ha creído en la  militancia  para modificar la sociedad, gente que cree que a través de la política pueden alcanzar algunos espacios socio económicos, gente que tiene  diversos intereses ¿cómo es posible que solo sean los  PRDistas los supuestos incapaces incivilizados? Con todo lo que vemos a diario en la clase política y en la sociedad en general.

Lo que sucedió el  27  de enero en el  PRD ,es lo que se hace a diario en las calles, en los lugares públicos, en las familias, en el congreso, la gente soluciona los conflictos  desde esa vertiente agresiva, cayéndose a  mentiras ,sillazos , golpes, tiros,   machetazos ,lanzando los bebes contra las paredes,  basta con ver cómo nos estamos aniquilando en los intercambios de disparos, en los conflictos pasionales, porque  la desesperación “social”  irracional no permite  dialogo alguno. Algo nos  ha pasado …..

Cabe  destacar, que la eventual división del PRD, dejara grandes beneficios a algunos, de darse, será un proceso dramático para la democracia dominicana, pero sobre  todo, para el gobierno del Presidente Medina.

Porque un conglomerado de individuos  desarticulados de una fuerza política  histórica, como el PRD,  del cual han salido otras corrientes ,  permitirá que el transfuguismo se expanda , de manera inmoral, donde aquellos medianamente éticos se integraran a las filas de la desmoralización,  otros transitaran   el camino de la delincuencia y la miseria. La militancia, juega un rol de   muro de contención de esas fuerzas impetuosas en el juego social, dándoles orientación y esperanza  a  los individuos y  un cierto sentido de pertenencia.

El tratamiento peyorativo y eventual división, además  de perjudicar al PRD puede perjudicar la clase política en su totalidad, que ya viene con una imagen fracturada.

Los partidos  han entrado en un escenario de deterioro acelerado, donde deben empezar a   mejorar la calidad de los actores políticos, captar  militantes éticos y preparados, pues la captación a través del clientelismo es   costosa, vergonzosa, y peligrosa para la democracia.

Los enfrentamientos dentro y entre partidos  deben conducirnos a un espacio más  respetuoso y reflexivo del quehacer político, que permita sanear los partidos , pero sobre todo elevar la pobre oferta ideológica ,basada en el racismo , descalificación  , estigma y enriquecimiento, algo que no tiene cavidad en una sociedad mestiza , sometida a un  escenario de inmoralidad , corrupción y pretensiones civilizatorias.

Ante a una   cansada  militancia y desilusionada población desconocemos cual será la alternativa, pero una segura, será la ingobernabilidad.

[1]  Justo Duarte, Amaury, Historia Política Dominicana pp414, Santo Domingo, enero 2013

 

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