La voz de la Ministro de Trabajo de Italia comenzó a temblar cuando presentaba el plan de medidas de ajuste del Nuevo gobierno pocos días atrás. Finalmente se lanzó a llorar y no pudo continuar. No era para menos. Le tocaba leer que no se haría más actualizaciones de las jubilaciones.
Ello significaba la condena social de millones de jubilados. Sus ingresos actuales son mínimos. Sin los ajustes muchos no tendrán como sobrevivir.
Las políticas ortodoxas en marcha establecen un paquete muy duro de ajustes en las economías. Se centran en recuperar la confianza de los mercados a través de los equilibrios financieros. ¿Y que hay de la confianza de los ciudadanos, y de los equilibrios sociales?
Las cifras son totalmente inquietantes. La desocupación juvenil es de 42% en España, del 49% en Grecia, del 30% en Italia, del 27% en Portugal, del 22% en Francia, del 22% en Inglaterra. Es imposible para muchos jóvenes conseguir un primer empleo.
En la Italia de la Ministro, y del gran nuevo programa de ajuste, un millón de jóvenes perdió su trabajo en los últimos 4 años. La Comunidad de San Egidio una conocida orden católica informa que se triplicó el número de ancianos que vienen a su comedor, o a sus centros de distribución de comida.
En Atenas la gente creó el Banco del Tiempo para sobrevivir. Allí intercambian servicios. Atención contable por planchado y cocina. Clases de teatro, por trabajo de carpintería. También surgió "No pago" un movimiento para no pagar al gobierno ante el reforzamiento de los tributos, y la imposibilidad de hacerlo. Los nuevos ajustes suben los impuestos a la vivienda al margen de la capacidad contributiva. Para cobrar al estilo de los cobradores feudales, el Gobierno los agregó a la factura de la luz de modo tal que quien no los pague, se le corta la luz. Como muchos no pueden pagar "No paga" los está capacitando en You Tube sobre como engancharse a los sistemas de luz.
En Irlanda hay una ola migratoria de jóvenes que dejan todo para irse. Los salarios de enfermeras, docentes, y otros funcionarios públicos fueron reducidos en un 20%. Los impuestos básicos suben. 40.000 irlandeses se fueron este año.
En Gran Bretaña, en un país con gran cultura de afición a los animales domésticos, la Asociación Protectora de Animales dice que ha aumentado en un 50% del número de animales abandonados por sus dueños este año.
También las personas no darán regalos a todos en el árbol de Navidad. El 25% planea usar el sistema del amigo secreto, para no tener que hacer más que solo un regalo.
En todos los países se está expandiendo un símbolo de la miseria, los bancos de empeño.
Al mismo tiempo que crecen los pobres, los cortes a los servicios sociales aumentan, por lo que la protección posible baja.
Asimismo se está imponiendo que se debe incorporar a la Constitución de cada país una medida inédita que es que el déficit público no podrá ser nunca más del 3% del Producto Bruto Interno. Eso le quita a la política pública toda posibilidad de atender el tendal de víctimas de la receta. También a la ciudadanía el derecho a decidir sobre cuáles deben ser las prioridades.
Se hizo algo similar en Costa Rica en 1998 pero al revés. Se fijó en la Constitución que la inversión en educación no debía ser menor al 6% del Producto Bruto. Mientras que Europa es para recortar servicios básicos, en Costa Rica, era para aumentarlos.
Las economías se contraerán aún más bajo este embate recesivo. ¿Quién gana?. Se está asegurando al mundo de las altas finanzas que cobrará, no importa el costo social que no se explicita nunca.
Y la ética, cómo juzgaran las generaciones futuras estas decisiones? Tenía razón la Ministra italiana al estallar en llanto.