Indudablemente que las calles del Distrito Nacional y de la provincia de Santo Domingo (El Gran Santo Domingo), se han convertido en un gran parqueo, situación que afecta enormemente el tránsito vehicular y contribuye en gran medida a los congestionamientos que se originan diariamente en estas vías. Muchos tratadistas de estos temas indican que la tercera parte de los vehículos que transitan por las ciudades anda en busca de un estacionamiento (El Alemán Axhausen 1994).

Los organismos que de una manera u otra le corresponde crear los reglamentos que establezcan las normas y regulaciones en todo lo relacionado con el estacionamiento vehicular, podría decirse que por lo menos han creado y establecido las normas y regulaciones para tales fines.

De hecho, existe, por ejemplo, el “Reglamento para Estacionamiento Vehicular, elaborado por la otrora Secretaria de Estado de Obras Públicas y Comunicaciones, hoy Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, que data del año 1980 y que fue aprobado después de un largo periodo de prueba en el año 1989.

El campo de acción de este reglamento indica lo siguiente:” Estas reglamentaciones serán aplicadas a todos los proyectos de edificaciones a construirse en todo el territorio nacional que requieran de áreas específicas para estacionamiento, dotadas de los espacios necesarios, según el uso a que estarán destinadas dichas edificaciones y al lugar donde serán construidas.”

Cuando este reglamento se refiere a todos los proyectos de edificaciones se entiende de manera específica a edificaciones de todo tipo, léase, viviendas, comerciales, industriales, colegios, escuelas públicas, Universidades, edificaciones de uso público, centros de salud principalmente.

En este mismo sentido, las autoridades municipales, es decir los ayuntamientos, que de acuerdo con la Ley 176-07 tienen la potestad para administrar el tránsito en la vía pública ciudades y de manera particular, en este caso, en la ciudad de Santo Domingo, presentaron en julio del 2013 la propuesta “Ordenanza de Estacionamientos Regulados del Ayuntamiento del Distrito Nacional”, específicamente la Ordenanza X/2013.

En esta ordenanza, la cual no tenemos constancia de que fuera aprobada, se plantearon de manera específica las siguientes regulaciones:

1º. Las paradas en la vía pública.

2º. El estacionamiento en la vía pública

3º. La duración del estacionamiento en las vías públicas.

4º. La identificación de Zonas de Estacionamiento Regulado.

5º. Las tasas o arbitrios en las Zonas de Estacionamiento Regulado.

6º. La gestión, administración y fiscalización de las Zonas de Estacionamiento Regulado.

7º. Las Responsabilidades, procedimiento sancionador y sanciones.

Así mismo, la Ley No. 63-17, de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de
la República Dominicana, establece en su artículo 237, las regulaciones y prohibiciones para el estacionamiento de vehículos en las vías públicas, haciendo de manera específica un detalle de todas estas prohibiciones.

El Gran Santo Domingo, no escapa al enorme incremento del parque vehicular que se ha verificado en la mayoría de las grandes ciudades de América Latina y junto a ello, los requerimientos cada día de mayores áreas de estacionamiento.

Se puede apreciar que la mayoría de las calles en urbanizaciones y barrios de todas las clases sociales se encuentran llenas de vehículos estacionados a todas horas del día y de la noche. Esto naturalmente tiene su causa en que lamentablemente las regulaciones existentes en el país, indicadas arriba, no se cumplen, no se aplican los regímenes de consecuencias y las edificaciones se construyen sin los estacionamientos requeridos y establecidos en las regulaciones. Es posible que mas del 60 al 70% de las edificaciones construidas en el gran Santo Domingo en los últimos 40 años, no se hayan cumplido con los estacionamientos que acuerdan las regulaciones vigentes.

Por otro lado, no tenemos conocimiento de que se hayan realizado estudios técnicos que evalúen las necesidades de áreas de estacionamiento actuales, a mediano y largo plazo, las localizaciones de estas áreas, las características de las mismas, entre otros. Se podría decir que, en el Gran Santo Domingo, las áreas de estacionamiento, son inexistentes, lo cual ha sido un factor que ha agravado los grandes problemas del desplazamiento vehicular en esta gran urbe.

Hemos visto que las autoridades municipales de Santo Domingo han iniciado un proceso de reordenamiento del tránsito, con la realización de cambios en las circulaciones de diferentes calles de la ciudad, lo cual indudablemente puede mejorar los desplazamientos. No obstante, hay que señalar que estas medidas, para que sean efectivas, deben de estar acompañadas con limitaciones en el estacionamiento de las mismas, ya que no es posible que en nuestras calles, que son de por si angostas, se permita el estacionamiento en ambos lados. Es necesario, señalizar y hacer cumplir estas restricciones.

Finalmente, destacar que las necesidades de estacionamientos varían de manera inversamente proporcional al uso de medios de transporte masivo; mientras más transporte masivo se utilice menores serán los requerimientos de estacionamientos.

El gobierno debe orientar todos los esfuerzos en este sector, encaminados al incremento de los medios de transporte masivo, inversiones que se pagarán con crece, por todas las repercusiones positivas colaterales que se beneficiarán de las mismas.