De manera muy simple se podría definir “Gerente” como la persona que por función se encarga de dirigir, gestionar o administrar una sociedad, empresa o cualquier otra institución.
El término “Gerente” aparece por primera vez en el suplemento de 1852 al diccionario de la lengua castellana por la Real Academia, definido como: “El que entiende en los negocios corrientes y ordinarios de una empresa comercial.
En un contexto pragmático el “Gerente”, podría definirse como la persona que tiene a su cargo la dirección de una organización de cualquier índole o parte de ellas, que maneja y coordina recursos humanos, recursos económicos y recursos técnicos, con el objetivo de producir resultados positivos de la gestión de estos recursos. Es decir, obtener los resultados que esperan los dueños de la empresa sea esta comercial o de carácter social.
Los rasgos básicos del “Gerente”, de acuerdo con La Bolsa de trabajo de Republica Dominicana, son los siguientes:
Actitud optimista
Confiabilidad
Habilidades de resolución de problemas:
Integridad y confiabilidad
Excelentes habilidades de servicio a clientes
Motivación personal
Trabajar en equipo
Conocimientos de la actividad de la empresa o institución.
Habilidad para mantener la calma
Habilidades de liderazgo.
Por otro lado, el “Político”, es definido, como la persona que se dedica a la política, interviniendo o aspirando a intervenir en el gobierno de un Estado, comunidad o municipio. Realiza actividades políticas.
La política, que es a lo que se dedica el político, se define como el conjunto de actividades que se asocian con la toma de decisiones en grupo, u otras formas de relaciones de poder entre individuos, como la distribución de recursos o el estatus.
Tradicionalmente a lo largo de la historia la lucha del “Político” ha sido por el poder más que por el servicio y, en razón de que la actividad política, tiene repercusión en casi todos los ámbitos de la actividad humana, algunos tratadistas definen la política como “el arte, doctrina o práctica referente al gobierno de los Estados, promoviendo la participación ciudadana al poseer la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para garantizar el bien común en la sociedad”.
Podríamos decir que las entidades o empresas a las que pertenece el “Político”, son los partidos políticos y tiene como principales funciones la designación y apoyo a sus candidatos en las elecciones, sea con apoyo logístico o a veces financiero, desempeñando de este modo un papel fundamental en las metas de las elecciones.
Estamos tratando de encontrar algunos aspectos comunes en cuanto a preparación académica, capacidades, experiencia específica y objetivos que pueda haber entre “El Gerente” y “El Político”, toda vez que somos de opinión de que el estado es una gran empresa o institución, que requiere de “Gerentes” para una adecuada gestión. Ciertamente no hemos podido llegar a conectar a ambos y tratando de hacerlo nos perdimos en el horizonte.
La experiencia del “Político”, es en asuntos políticos, la preparación académica, aunque haya sido de una manera u otra orientada a labores gerenciales, no pueden aplicar los conocimientos académicos que solo fueron académicos, ya que jamás tuvieron que practicarlos en sus actividades políticas.
Debemos también acotar el hecho de que, en nuestro país, por la débil democracia existente, las actuaciones de la mayoría de los “Políticos”, se alejan aún mas de la manera en que actuarían los “Gerentes” y así mismo, los resultados obtenidos generalmente están muy lejos de los que pudiesen ser, si las instituciones fueran manejadas por “Gerentes”, o por lo menos por “Políticos” que sean capaces de anteponer los objetivos de la institución, ante de los propios fines políticos, estableciendo los limites de sus actuaciones cuando estas deban ser eminentemente técnicas y den paso a los especialistas que tienen la capacidad para buscar soluciones que vayan en favor de los objetivos y metas proyectadas.
Las instituciones y empresas privadas están dirigidas por “Gerentes” y regularmente cuando se hace la comparación entre estas y las del estado, entonces se aprecian las grandes diferencias que afectan tanto a las propias instituciones como al personal que labora en las mismas, lo cual creemos que tiene su base en que son manejadas por “Gerentes”.
En el momento en que nuestros gobernantes, sean capaces de comprender que las instituciones técnicas del estado deben ser manejadas por verdaderos “Gerentes”, entonces las gestiones de ambos sectores “estatal y privado” tendrán resultados similares.