Todo aquel que hace el periplo visitando las ya afamadas superficies comerciales denominadas “Malls” por los anglosajones y Plazas Comerciales en buen castellano, termina haciéndose la pregunta del millón, ¿podrán sobrevivir tantos centros de lujo ubicados en un perímetro que no sobrepasa un área estimada en poco más de 1Km. Cuadrado?
La pregunta viene a cuento por cuanto en nuestra visita la semana pasada a Sambil, el último centro en ser abierto al público, pendiente de su inauguración oficial el próximo año, pudimos observar una diversificada oferta de productos, tiendas de moda, deportivos, calzados, cafés, servicios, electrónicos, papelería, hogar, decoración, salud y belleza, joyerías y accesorios para toda la familia, común a todas las demás de su mismo nivel.
Sumadas las cifras de inversión dadas por los principales directivos de estas plazas, en apenas tres de ellos, Ágora, Sambil y Galería 360, se ha consignado más de 275 millones de dólares, una respetable cifra que necesariamente ha de estar fundamentada en estudios profundos de factibilidad en cuanto a la garantía de retorno del dinero puesto en riesgo.
Hay que tomar en consideración que estas inversiones se vienen realizando en un entorno de cierto pesimismo en cuanto a la situación de dificultad económica prevista para el año próximo, periodo durante el cual se pondrán en práctica las leyes aprobadas por el Congreso Nacional en el marco de la Reforma Fiscal y todas sus implicaciones conexas.
Los indicadores demográficos estimados y proyectados de la población económicamente activa total, y urbana y rural publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas, señalan en el caso de la PEA urbana una tendencia hacia el decrecimiento en los próximos diez años en ambos sexos colocándose en 2.3 por cien de la población, partiendo de un 4.5 por cien habido en el año 1980.
Esto es real y parecería contradecir en cierto modo el perfil y comportamiento del dominicano frente al gasto y su inclinada tendencia al consumo de productos de toda índole, aun de aquellos que se alejan de sus posibilidades económicas y necesidades perentorias. Mas, si se trata de artículos de moda y que marcan las tendencias de uso y el estilo de vida de las clases más afortunados de la población.
Siguiendo ese patrón de comportamiento y en la plena convicción de que ese perfil en lugar de modificarse tiende a consolidarse, la ya abultada lista de centros comerciales en el perímetro de la capital, seguirán instalándose y vendrán nuevas plazas a sumarse a este ya casi saturado mercado cuya lista la engrosan, además de Sambil, Ágora y Galería 360, Blue Mall, Acrópolis, Novo centro, Plaza Central, Bella Vista Mall, Jumbo, Plaza Lama, entre otras.