El premio Nobel Mario Vargas Llosa, en su ensayo La civilización del espectáculo (Alfaguara) llama la atención sobre el trance de hoy: "Como no hay manera de saber qué cosa es cultura, todo lo es y ya nada lo es".
Es quizás por esaconjetura que en el Ministerio de Cultura se hace lo que diga su ministro que interpreta a su manera (como el bolero) la ley que rige a ese ministerio. Sin embargo, de tanto joder se le ha presentado un dilema: espectáculo o cultura.
Se antojaron de que la feria nacional del libro, creada por Julio Postigo, fuera "internacional" y así han viajado el mundo entero y traído mansos y cimarrones invitados a "una fiesta de la cultura". Y la FIL se ha convertido en un zoológico con leones y tigres intelectuales amaestrados por la vanidad.
Cada año lleva "millones" de personas a visitarla, extrapolando cualquier otro acto multitudinario nunca realizado en el país en un solo lugar y en apenas 6 mil metros cuadrados hábiles durante dos semanas.
¿Sainete sutil? Sí, una farsa porque lejos de formar público para la lectura mediante la literatura, esta literatura se convierte en un espectáculo para atraer público, exactamente lo que critica Mario Vargas Llosa.
Con lo que se gasta en cada FIL se puede crear un fondo permanente para abrir bibliotecas, dar mantenimiento a otras, e incluso realizar una 'feria' en cada cabecera de provincia durante todo el año. Tengo el ejemplo de un tipo que se está ganando 60 mil pesos con la FIL sin haber escrito nada y -que yo sepa- nunca compró un libro que no fuera de texto para la escuela de manera obligada. Sin embargo, hay decenas de escritores y promotores de la lectura en la FIL que solo tienen pérdidas o exiguas ganancias con sus participaciones en las FIL para no perder el puesto o el "punto comercial".
El discurso del ministro en cada año refleja su incompetencia para crear eventos que estimulen a la lectura. Cada año se suman librerías que ya no son tal (porque no venden libros), o se cierran, supuestamente "por no acomodarse a los nuevos tiempos" que es la respuesta del MinC, pero es ese mismo MinC que cada año repite la fórmula del espectáculo para formar lectores y, sin embargo, fracasa por falta de la misma medicina que recomienda a las librerías.
Necesitamos otro modelo que priorice precisamente a la lectura para contrarrestar la cultura del espectáculo que "es una sutil conspiración"como dice Vargas Llosa quien se queja de que "la cultura del espectáculo está anestesiando a los intelectuales y desarmando al periodismo, creando en la política un espacio donde ganan terreno el cinismo y la tolerancia con la corrupción".
Libro y lectura rima con educación, a años luz de la demagogia de la Feria Internacional del Libro organizada por el Ministerio de Cultura.