Este artículo en realidad es más una catarsis por lo que expreso a continuación.

Hace aproximadamente cinco años decidí iniciar un programa de radio en la emisora de la Pastoral Juvenil llamada Radio Juventus don Bosco gracias a la generosidad del Padre Luis Rosario.

En este momento el Padre Luis me permitió iniciar el programa sin costo alguno, solo con el compromiso de que si tenía publicidad entonces hiciera un donativo a la emisora. Como este fue el acuerdo decidí sacar un Registro Nacional de Contribuyente (RNC) para dotar de formalidad mi espacio ya que muchas agencias publicitarias requieren esto para poder pautarte un comercial.

Pasó el tiempo y nunca tuve publicidad por lo que decidí abandonar el programa y agradecer el Padre la gentileza de permitir transmitir por dos años de manera gratuita.

Una cosa extraña sucedió: durante los dos años que duró el programa en el aire nunca recibí ninguna notificación por parte de Impuestos Internos, sin embargo, dos años después de haber dejado de transmitir el programa, recibo una carta de dicha institución invitándome a pasar por sus oficinas so pena de ser intimado por un alguacil en caso de no hacerlo en el tiempo que ellos requerían.

Cuando paso por la oficina de Impuestos Internos se me informa que yo no he hecho declaración de impuestos y que debo equis cantidad de dinero. Pregunté la razón de dicha deuda y me dicen que por la transmisión del programa de radio, les digo que hace dos años ya no transmito ese programa y que además nunca percibí ningún beneficio económico porque no tuve publicidad y que lo transmitía de forma gratuita.

Aparentemente, cuando se trata de cobrar impuestos, no existe razón humana, por más lógica que sea, que funcione como excusa o argumento. La cuestión es que me dicen que entonces debo declarar mis impuestos en cero y hacer esta declaración mensualmente.

Les solicité que anularan mi RNC por no tener el programa y porque mi única entrada de dinero es mi salario y a eso se le descuenta un impuesto de forma automática y me dicen que una vez se adquiere el Registro de Contribuyente este no se anula, sino que irá contigo hasta el fin de tus días porque siempre vas a percibir dinero por esa función.

La cuestión es que ahora, cualquier mínima entrada de dinero que pueda tener quizás por alguna consultoría que nada tiene que ver con transmisión de programa de radio y televisión debo pagar un diez por ciento a Impuestos Internos. Actualmente participo en un programa de radio que no es mío y en el que tampoco percibo dinero, porque es una contribución  a un amigo mientras él culmina un proyecto en un canal de televisión, pero esto no importa, Impuestos Internos estará ahí para seguir fuñendo.

Mi ira se ha acrecentado cuando recientemente también se me comunica que debo pagar anticipo y me he preguntado ¿De qué carajos voy a pagar anticipo? ¿De mi salario, si ni siquiera tengo empresa constituida?

Lo peor de todo esto es que uno no observa que el pago de impuestos sirva para mejorar las condiciones de vida de la gente como sucede en otros países, para lo único que sirven mis impuestos es para acrecentar las fortunas de una serie de corruptos que llegaron con una mano delante y otra detrás y hoy no son capaces de justificar la fortuna que han conseguido.