El siguiente escrito no es de mi autoría, el señor Marcos Suero, me ha pedido publicarlo en mi columna, a propósito de la campaña tiene valor político. Un poco extenso pero interesante y por considerarlo de actualidad lo presento a su consideración:
"El Domingo 19 de febrero, como era de esperarse los estrategas y fabuladores del Partido de la Liberación Dominicana anunciaron su "pacto" con la marca o franquicia política conocida como Partido Reformista Social Cristiano. De esa franquicia, de la que queda el logo, los recuerdos y el pichirri del gallo; diez de los doce miembros del Comité Político son empleados del propietario y accionista mayoritario del PLD, el Doctor Leonel Fernández. Esa entelequia de la partidocracia dominicana en una encuesta o sondeo radial quedó 75% a 25%. La gran mayoría aseguraron que no es un partido sino un negocio y una minoría afirmaron que todavía es un partido. Esa casa de prostitución al mejor postor fue mantenida viva como partido, en los medios de comunicación para crear en la mente colectiva la idea, la ficción de que es una tercera fuerza política y que habrá de ser decisiva en los próximos comicios del 20 de mayo, sin tomar en cuenta a los partidos emergentes o no tradicionales. Queriendo hacer creer que a quien este muerto político apoye, sería el ganador del poder.
Jaques Attalí es un analista político de renombre mundial. Fue asesor del Presidente Francois Mitterrad y vive viajando por el mundo dando conferencias y diseñando campañas políticas y asesorando gobiernos extranjeros. Este pensador que es una autoridad a nivel global, publica informes en torno a temas internacionales y proyecciones y escenarios futuristas. Es el padre de la frase Estado Espectáculo, para designar el tipo de cosas que se vive en países como la Republica Dominicana. Esto lo dijo en la misma Funglode, en presencia del Presidente Fernández. En este tipo o clase de estado posmoderno, el gobernante es una especie de vedette o divo de los medios de comunicación, "El Estado soy yo", "L’État, c’est moi" El es el gobierno, es quien engloba el mando, la decisión política, la salvación del pueblo. En el Estado espectáculo, las políticas públicas no están escritas ni es necesario publicarlas ni hacerlas ley, porque están en la mente y la voluntad personal del Soberano Democrático. Este Soberano odia a las masas en lo más íntimo de su corazón, no importa que se haya criado en ellas. Su ego, megalomanía e insensibilidad humana lo demuestra con sus viajes y su interés en lo foráneo. Entonces en tiempos de campaña se ve obligado a descender a los infiernos de las masas pobres, manipulables, sin educación ni cultura, a las que él le ha robado lo que en justicia les corresponde si se gobernara en democracia verdadera y entonces, como Dios enviaba el maná a los israelitas en el desierto, les deja caer moronas o boronas como se dice vulgarmente: Potes de ron para poder ver espejismos en el desierto, cerditos para soñar con qué comerán algún día, algo de dinero extra, promesas y promesas escritas en papelitos y en libretas de asistentes que no llegan a ningún lado sino al zafacón de palacio, para conseguir el voto de esa masa mantenida estratégicamente en la ignorancia y la extrema pobreza. Esos mismos ciudadanos son los primeros en acudir a votar bien temprano, tal vez porque es el único día, de los 365 del año, en que se sienten importantes y tomados en cuenta.
La idea y el anuncio del Camino Malo, fue hecha por Balaguer hace ya 16 años. Es una de las últimas genialidades históricas de este histrión de la política dominicana. El camino malo era el PRD con Peña Gómez, su negritud y posible nacionalidad y origen haitiano. El camino bueno, para el prontamente arrepentido y decepcionado dinosaurio político, era el Nuevo Camino, con el PLD en el Gobierno y administración de la cosa pública.
El tema del camino malo es traído por los pelos por Leonel Fernández en su discurso del Domingo 19 en el Palacio de los Deportes, en un espectáculo de sonido, luces, confetti, fuegos y humo artificiales de lanzamiento de la candidatura de Danilo Medina por el PRSC, y para trazar la línea divisoria y demostrar al PRD y la posible vuelta de Hipólito Mejía al Palacio Nacional, como el "Camino malo" de hoy y que en el 1996 representara Peña Gómez. Luego de aquel Gobierno medianamente aceptable que tuviera el Leonel Fernández novato, pero que en él se germinó y se diseñaron las estrategias para retornar al poder luego del periodo 2000- 2004 de Hipólito Mejía que a decir verdad no fue un dechado de virtudes, los dos años y pico anteriores a las crisis bancarias, que no fueron crisis sino que un par de ejecutivos bancarios con algunos ayudantes, se robaron el dinero depositado por los ahorrantes, así de simple. Esto es presentado como el Gobierno de Hipólito, no se ve todo lo demás. No afirmamos que haya sido un buen gobierno, porque tampoco le dio el cuatro por ciento a la Educación, reforma a la Constitución para permitir la azarosa reelección, males de corrupción, claro no como ahora, la Ley de Seguridad Social no arrancaba, ni aún arranca, se hacían supuestas buenas leyes pero las mandaban de vacaciones en una gaveta, entre otros males como mandar a trancar al periodista de Dajabón que hizo la famosa encuesta contra el Diablo.
Hoy Leonel nos quiere hacer creer que el Camino bueno es el PLD, veamos que tiene este camino para ser tan bueno: 1.- Corrupción política como nunca en la historia, de tal manera que ha hecho pensar a la gente, decepcionada de esta democracia de espejitos y de espejismos, que es preferible una dictadura al estilo Trujillo: Cuando la Era, solo Trujillo robaba y todo funcionaba en el Estado. Ahora nada funciona y todos están robando con el apoyo del Presidente que encabeza en el papel de Alí Baba.
2.- Educación, sigue siendo un desastre, siendo burlesco y desvergonzado el proclamarlo "Padre de la Educación" por su cuestionada esposa. En cuanto a la ministra de educación, no ha podido desbaratar las mafias que operan en esa importante cartera. Ha tenido que convivir con las ratas centenarias y parásitos sin oficio fruto del clientelismo que allí se aposentan o la hacen saltar del cargo. Cada año hay que comprar nuevos pupitres, lavamanos, inodoros, pizarras, etc., porque los destruyen para tener que comprar y obtener jugosas ganancias y porcentajes de las compras, además de construir y reparar escuelas sobrevaluadas, con carpintero.
3.- Seguridad, no hay seguridad de nada. No hay apoyo gubernamental ni voluntad política. Lo único seguro en materia de seguridad es que si sales a la calle, estarás en riesgo y ruégale a Dios que regreses sano y salvo. Y el presupuesto de la Policía Nacional, solo alcanza para los míseros salarios y escasos gastos administrativos, mientras los agentes no tienen ni siquiera baños decentes en los cuarteles y la cacareada reforma y capacitación policial no cuenta con voluntad ni política pública a su favor.
4.- Producción agrícola, Leonel ha seguido con sus planes de eliminar la producción nacional para que comamos solamente productos importados. Los productores nacionales no hayan como pagar sus deudas ni tienen a quién venderle la producción. Solo le quedan dos caminos: Retirarse del campo y abandonar sus tareas tradicionales o fiar sus cosechas al gobiernos y compradores que no pagan; corriendo el riesgo de suicidarse como hizo recientemente un técnico y productor agrícola agobiado por sus deudas impagables.
5.- Dinero circulante, se dice en vos populi que no hay dinero en la calle, la economía dominicana ha sido sometida a estrategias de estrangulamiento económico como a un enfermo de cáncer pulmonar, con un enfisema, se le prohibiera usar sus pulmones para que no se deterioren. Si no respira morirá de todas maneras. Mientras que el fabulador del Banco Central presenta sus informes siempre bien maquillados y con números positivos acerca del crecimiento económico, que son un insulto a las masas desposeídas, a las mayorías dominicanas que son asaltadas por la clase política corrupta. Los únicos que van fijos a los restaurantes en boga, son los narcos y los funcionarios. Los primeros porque tienen que deshacerse de algún dinero sucio que no han podido lavar y los segundos porque le cargan la cuenta a los ministerios, a que los pague la gente, los pobres contribuyentes.
6.- Vivienda, hay un déficit habitacional terrible. Anteriormente en los Gobiernos de Balaguer se utilizaban los planes de viviendas para clientelismo político pero aun así, eran tantas las casas y apartamentos que cualquiera era favorecido y conseguía su techo. Los pocos complejos habitacionales que ha hecho Leonel han sido para elites de su propio partido, sus áulicos y seguidores, sus escoltas y cómplices. Pero, extrañamente la mayoría no vive allí, los rentan, porque tienen mejores lugares y torres de lujo para vivir, además de casas en Los Mogotes y Jarabacoa.
7.- Salud, se sigue la política de parchos y de maquillar las estadísticas. Recuérdese que al administrativo del Ministerio de Salud, próximo a las elecciones de 2010, le fueron hallados en su casa en fundas negras, en efectivo como lo hacen los narcos, una cantidad considerable de millones de pesos. Lo que indica que aparte del descuido e ineficiencia, hay corrupción.
Pero lo peor que tiene este supuesto Camino Bueno es la indiferencia del Soberano ante los grandes problemas nacionales. En este Estado espectáculo, el Soberano de turno prepara sus maletas para irse a Davos, Suiza, mientras el dengue avanzaba desde Haití cobrando casi cien víctimas en pocos días. Su esposa tenía prisa por codearse con los Rotschild y los Rockefeller, comprar artículos de lujo, zapatos y sombreros, relojes de marca mundial, y pagarlos con la tarjeta sin límite que se paga con dinero del presupuesto.
Esa indiferencia global del Soberano Presidente se volvió a mostrar en la tragedia de los náufragos que decidieron irse en yola a Puerto Rico buscando mejores horizontes o más bien huyendo de la situación calamitosa que vive la nación dominicana. El senador Julio Cesar Valentín, los llamó aventureros. La Presidencia no emitió ningún mensaje de pésame a los familiares, pero sí le envió nota de duelo al Gobierno de Honduras por los calcinados de la Cárcel de Comayagua, porque eso le reporta beneficio internacional y figureo. Esa indiferencia y falta de sensibilidad humana, que insulta, hace sentir al ciudadano como que no hay gobierno, ni funcionarios tampoco. No se siente la mano del Estado en las comunidades. Le dan en tiempos de campaña algunos retazos y migajas de soluciones temporales a los problemas, soluciones que les han negado sistemáticamente por tres años y medio.
Comparemos si lo que hemos descrito más arriba es un camino bueno o malo. La continuidad de la impunidad criminal es lo que quieren venderle al pueblo dominicano. Danilo por más y mejores intenciones que tenga no podrá hacer nada. Sería un Presidente preso de confianza de esa logia criminal, de esa asociación de malhechores. La seguridad de que no irán para la cárcel, en caso de que Hipólito Mejía se decida, y pueda, poner en funcionamiento la maquinaria judicial que esa misma claque de delincuentes ha diseñado para su propio beneficio. Ellos han creado las estructuras para seguir manejando los hilos del poder, aun no estando el Soberano en el trono. Tienen al Congreso completo, la Cámara de Cuentos, las Altas Cortes para bajos fines, la Suprema supremamente penetrada de Jueces sin escrúpulos y dispuestos a cualquier cosa, con tal de que se les permita morir en el cargo con ancianidad. La Junta Central Electoral es un Comité Central del PLD, donde papeleta mata a menudo. Definitivamente, este no puede ser el camino que merecemos los dominicanos. Este camino no tiene nada de bueno. La democracia misma está atentando contra su propia existencia.
Los estudiosos de la política aseguran que la dirección de todos los poderes en mano un solo partido o de un solo hombre, como es nuestro caso, es una dictadura legal, lo que es un peligro hasta en los países avanzados de fuertes democracias, siendo aun más peligroso en países tercermundista como nuestra débil democracia. Por lo que se hace urgente un equilibrio o balance de los poderes del estado dando la oportunidad a un partido de oposición para que asuma el poder ejecutivo. Recordarles que la mejor forma de evitar que quien sea que gane nos mantenga alejado del camino malo, es participar todos los ciudadanos en los asuntos públicos y exigir que se respete el estado democrático y social de derechos."