De acuerdo con la etimología de la palabra, ahorro, proviene del árabe hurr, que significa libre y que en la edad media se refería al esclavo o prisionero que iba a ser liberado, es decir lo que iba juntando para obtener su libertad, “libertad para construir el futuro”.

Desde tiempos muy antiguos, el hombre practicaba el ahorro, en principio, guardaban las semillas y frutos de una cosecha hasta la siguiente, como una previsión para afrontar cualquier eventualidad de la nueva cosecha.

Se tienen informaciones de que en el año 1462 se fundó la primera entidad de ahorro en Italia, un Monte de Piedad, que prestaba a las clases menos pudientes, sin interés, con la garantía de una prenda o ropa.

En términos muy sencillos el ahorro, se define como la acción de separar parte de los ingresos que obtiene una persona o empresa para guardarlo para uso en el futuro, sea para cubrir un gasto o para realizar una inversión.

Hay que señalar que, el ahorro es una actuación positiva, que regularmente se construye poco a poco, o sea un hábito que se convierte en una costumbre.

El ahorro, entonces, es un promotor eventual de la inversión, lo que a su vez representa un eslabón que contribuye con el desarrollo de los países.

Los países desarrollados son los que mas ahorran y por tanto mas invierten. El caso de los tigres asiáticos (Hong Kong, Corea del Sur, Taiwán y Singapur), es un ejemplo muy puntual de la importancia del ahorro para el desarrollo y prácticamente todos coinciden en que este ha sido responsable de que hoy sean “países desarrollados”. Es digno señalar, que estos países, contrario a varias teorías económicas, demostraron que el ahorro interno puede ser alto aún con bajos niveles de ingresos, alcanzando mas del 35% del PIB.

Veamos, lo que sucede en América Latina y el Caribe con los niveles de ahorro e inversión:

Se observa que el promedio simple de los países de América Latina, es de 20.9% del PIB y en once de estos el ahorro total está por encima del promedio. La República Dominicana, estaba en el lugar 16 entre los países indicados en el cuadro anterior, solo por encima de Bolivia, Cuba y El Salvador.

Es importante destacar que el ahorro total está compuesto por el ahorro nacional y el ahorro externo y se sabe que en los países de América Central y en este caso también la República Dominicana, la participación del ahorro externo han mantenido valores elevados, ya que por los bajos niveles de ahorro nacional, se debe recurrir a fuentes de financiamiento externas para apoyar los niveles de inversión.

La situación actual del ahorro en República Dominicana, de acuerdo con las informaciones que aparecen en la publicación de la ONE “Dominicana en Cifras,2020, pags.216 y 230”, es la siguiente

Inversiones y depósitos de ahorro

según tipo de instituciones y

PIB

Detalle                                                                                                                                                  Año 2019

(En millones de RD$)

Ahorro e inversión en Bancos Múltiple, Bco. de Ahorro y crédito,

Asociaciones de Ahorros y préstamos, Corporaciones de créditos

e Instituciones públicas. (2)                                                                                                          954,268.1

 

Producto interno Bruto (PIB)                                                                                                       4,562,240

 

Ahorro e inversión como un porcentaje del PIB                                                                   20.9 %

  • No se incluyen los depósitos a la vista en los Bancos Múltiples.

Como puede observarse, el ahorro como un porcentaje del PIB, ha experimentado un pobre crecimiento, pasando de un 17.8% en el 2010 a un 20.9% en el 2019, lo que representa una tasa acumulativa anual de un 1.8%.

Por la importancia del ahorro y sus múltiples beneficios a la ciudadanía y al desarrollo del país, entendemos que los gobiernos de turno a través del Ministerio de Educación, conjuntamente con el sector privado de intermediación financiera y otros sectores participantes de las actividades económicas del país, deberían realizar campañas permanentes de incentivo y educación de la población encaminadas a promover el ahorro desde temprana edad. En el caso especifico de las empresas empleadoras, proponemos que se realicen planes de ahorro en los que el empleador aporte a favor del empleado sumas mensuales que conjuntamente con los aportes de este último, se vayan acreditando a cuentas de ahorro personales que estarían disponibles solamente en el momento que se requieran los fondos ahorrados.