Los modelos y planes de preservación ambiental en nuestro país, se ejecutan con metodologías represivas. Los métodos represivos responden al corto plazo, al inmediatismo, concluyendo en la improvisación sin solucionar nunca las causas para combatir los efectos.
Además, los métodos represivos tienden a fomentar la corrupción porque permiten a quienes los aplican someterse al soborno y al tráfico de influencia. Pero más aún también son excluyentes porque no se aplican de manera universal en la población. Por lo general los individuos que sufren represión son, por lo general, personas y comunidades pobres.
Las disposiciones represivas no alcanzan a los verdaderos depredadores del medio ambiente. Siempre hemos sostenido que los militares –activos o retirados- los empresarios y los políticos encuentran vías para evadir los sometimientos y otras veces, intimidan o sobornan a las autoridades. Pues como señalamos en el párrafo que antecede, los métodos represivos se aplican más a pobres que a ricos. Sin querer justificarlos, hay que reconocer que los primeros violan las disposiciones ambientales por subsistencia, mientras que los segundos lo hacen por interés pecuniario, y cuando no por avaricia. Es decir, no es la debilidad de la ley, sino de quienes la aplican.
Basados en el conocimiento y la experiencia, saludamos y felicitamos al Ministro de Medio Ambiente Dr. Bautista Rojas Gómez, quien al iniciar su gestión al frente de ese Ministerio de Medio Ambiente, ha puesto en marcha el modelo que promueve cambiar represión por educación. Este modelo, dirigido a la concientización de la población en general, haciendo énfasis en la más empobrecida, tiene a su vez un enfoque de largo plazo, creando ciudadanos comprometidos con la conservación y preservación de su medio ambiente, para beneficio de las presentes y futuras generaciones. Promueve por tanto la sostenibilidad ambiental con visión de futuro, y al mismo tiempo reduce las prácticas de la intimidación, extorsión, soborno y hasta el chantaje que se acostumbran utilizar cuando se tratan de aplicar los mecanismos legales contenidos en la Ley 64-00.
Las acciones a favor del medio ambiente, se vinculan mucho con los recursos forestales. El bosque es un recurso económico que, aplicándole técnicas de manejo forestal, genera empleos principalmente en las zonas rurales, ahorra divisas, dinamiza la industria forestal, reduce los incendios forestales intencionales y naturales; ayuda a generar conocimiento para establecer una cultura para su manejo, conservación, protección y estricta supervisión.
Para que sea más eficiente su labor en tan importante tarea, me permito recomendarle algunas acciones: Para reforestar, utilice brigadas con técnicos en las partes medias y altas de las cuencas hidrográficas; expanda los viveros forestales del Ministerio. Pero recordando que reforestar es una labor difícil que siempre debe realizarse con planificación, organización, bajo estrictas medidas de supervisón técnica, para así asegurar que la misma cumpla su cometido de fomento, conservación de la biodiversidad, protección de cuencas y, muy especialmente, generación de servicios ambientales. Reabra los planes de manejo forestal debidamente aprobados; fortalezca y tecnifique la VENTANILLA ÚNICA, que en estos momentos solo es una ventanilla para erosionar su prestigio y la del gobierno!!!