Opinión

Educación musical y discapacidad, efectividad de un modelo

Por Tahira Vargas García

La proporción de personas con discapacidad en el país, según las informaciones ofrecidas por la Organización Mundial de la Salud,  sobrepasa un millón de personas. (HOY 3 Diciembre 2011).

Las discapacidades más comunes según el CONADIS (Acento 2 Diciembre 2011) son la visual, la auditiva, el síndrome de Down, el autismo, la parálisis cerebral y la discapacidad físico motora.

Las personas con discapacidad se encuentran excluidas.  Sufren aislamiento y abandono por parte de la sociedad y el estado que desconoce sus derechos y no le facilita el acceso a oportunidades para su desarrollo humano. (ODH/PNUD/SEEPYD 2010)

Una de las actividades que favorece la expansión de las facultades físicas, afectivas, intelectuales y sociales de las personas con discapacidad es la educación musical. “Desde el año 2002 el Centro de Educación Musical Moderna, CEMM, un centro privado especializado en la enseñanza musical, implementa los talleres de Educación Musical Especial como una iniciativa pedagógico-musical concebida, diseñada y dirigida a niños y jóvenes con discapacidad”. “Estos talleres están enmarcados dentro del concepto de la Educación Musical integral y las técnicas y metodologías que conlleva la enseñanza a personas con necesidades educativas especiales (autismo, parálisis cerebral, síndrome de Down, asperger, retardo)”. (Entrevista a Laurina Vásquez,  directora del CEMM)

El programa de Educación Musical Especial tiene como nombre “Música sin Barreras” definido así “porque no hay límites para la formación musical”. Niños, niñas y jóvenes del programa reciben clases de música, aprenden a tocar instrumentos, forman parte de un coro y una pequeña orquesta denominada “Rithmus Band”.

 

La integración de la música a la formación de esta población genera impactos significativos en su desarrollo emocional, cognitivo y social. En ese sentido la directora del CEMM destaca como las dimensiones más significativas de esos cambios:

  • Ejercicio de la solidaridad
  • Desarrollo de capacidades cognitivas como: atención, concentración, disciplina y memorización
  • Expansión de la creatividad y la espontaneidad
  • Fomento de la comunicación. “Los niños que están en el espectro autista tienen muchas dificultades de comunicación, la música hace la comunicación”.
  • Aumento del autoestima y sentido de pertenencia
  • Participación de padres/madres y tutores

 

El programa tiene un total de 17 estudiantes. En la entrevista se señala que la institución tiene como objetivo la ampliación del programa sobre todo hacia grupos vulnerables. Esta expansión se dificulta por las limitaciones económicas del centro como institución privada. El CEMM está buscando apadrinamiento de instituciones y personas tanto hacia niños, niñas y jóvenes como en instrumentos, equipos y materiales.

La educación musical debe convertirse en una de las prioridades de las políticas públicas del estado, dentro de ello la educación musical especial dirigida a población discapacitada en los municipios, comunidades rurales y barrios marginados del país. De esta forma se puede ir rompiendo con el aislamiento y exclusión que padece esta población.

Este aríiculo fue publicado originalmente en el periódico HOY

tahiravargas@yahoo.es

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