La nota de protesta remitida por el gobierno dominicano al de Duvalier, ante el agravio inferido a su soberanía, al violentar el domicilio de nuestra sede diplomática, fue contestada mediante otra extensa nota, firmada por Canciller haitiano Rene Chalmers, en los siguientes términos:
Su Excelencia Señor
Andrés A. Freites
Ministro de Relaciones Exteriores de la
República Dominicana.
Santo Domingo.
Mi Gobierno en respuesta al cable de fecha 28 de abril corriente me ha encargado de informar que: 1) No ha habido en fecha 27 de abril corriente ninguna violación de la cancillería de la Embajada dominicana o de la residencia de dicha Embajada por miembros de la fuerza pública haitiana.
Una acción semejante de la fuerza pública haitiana hubiera dado lugar a una trifulca sangrienta entre esta fuerza y los desertores de las fuerzas armadas de Haití que han encontrado refugio en la embajada dominicana y que contrariamente al uso en la materia y a lo que ha sido hecho en los casos de otras embajadas asilantes han guardado sus armas y sus municiones.
El Gobierno haitiano ha asegurado siempre la completa seguridad de las misiones diplomáticas que acuerdan asilo en Puerto Príncipe como lo comprueba el hecho de que nunca ha recibido una nota de protesta que emane de dichas misiones contra el comportamiento de los miembros de la fuerza pública.
2) El Gobierno haitiano aprovecha la oportunidad para señalar al de Vuestra Excelencia las numerosas violaciones de derecho y de la costumbre en materia de asilo en que ha incurrido la Embajada dominicana en Puerto Príncipe: fue el ex primer teniente Francois Benoit quien, habiendo recibido asilo en la Embajada Dominicana en fecha 25 de abril en curso, ha podido dejar dicha Embajada y participar el viernes 26 de abril en el atentado perpetrado contra la vida de los hijos de Su Excelencia el Señor Presidente de la República.
Son los miembros de la misión dominicana quienes transportaron en sus propios vehículos a los criminales de derecho común que huyeron de las justas sanciones por ellos incurridas.
Son las armas y municiones de los militares refugiados en la Embajada dominicana que no han sido entregadas a la Cancillería haitiana.
3) El Gobierno haitiano lamenta deplorar que la gestión insólita hecha en el cable de hoy de Vuestra Excelencia tiene justamente por finalidad utilizar gratuitamente al Gobierno haitiano como blanco para desviar la atención del noble y desgraciado pueblo dominicano de la situación interna de la República Dominicana, situación que se deteriora de día en día y que se nota diariamente por las huelgas repetidas, los movimientos de las multitudes, arrestos arbitrarios, incendios en los campos de cañas.
Esta gestión podría tener también por propósito ofrecer un derivativo del poderoso aparato de guerra legado al actual Gobierno dominicano por la dictadura de 32 años del régimen pasado.
Los problemas y los cuidados del actual Gobierno al respecto no son por otra parte un secreto para nadie.
Esta gestión de Vuestra Excelencia no es por otra parte sino la culminación de una serie de actos de provocación del Gobierno dominicano: dificultades encontradas, contrariamente al uso diplomático, por los miembros de la misión diplomática haitiana en la República Dominicana. Asesinatos por no decir linchamientos de desgraciados obreros agrícolas haitianos, hospitalidad generosa y libertad completa de movimientos acordada a notorios enemigos del Gobierno haitiano y otros casos más que se podrían citar.
4) Mi Gobierno declara rechazar y rechaza con indignación las acusaciones erróneas del cable de hoy de Vuestra Excelencia basadas sobre hechos inexistentes. Hace toda clase de reservas en cuanto a la acción irreflexiva con que lo amenaza el Gobierno dominicano único responsable de todo lo que pueda entrañar de parte de dicho gobierno por actos atentatorios a la dignidad y a la soberanía del pueblo haitiano.
5) El Gobierno haitiano en su tradición de independencia y de libertad en su historia cree deber recordar que Haití en más de una ocasión ha intervenido, en peligro de su existencia como entidad internacional para salvaguardia y respeto de la soberanía de la Republica Dominicana y de la integridad del territorio dominicano.
El Gobierno haitiano continuará asegurando como lo ha hecho siempre la seguridad plena de las misiones diplomáticas acreditadas en Haití y velará hasta su retiro del territorio de la República por la seguridad del personal y de los locales de la misión dominicana en Haití conforme a las normas imprescriptibles del Derecho Internacional y de la costumbre en la materia.
6) Para terminar, el Gobierno haitiano frente al cable tan conminatorio de Vuestra Excelencia y a las provocaciones repetidas de vuestro gobierno, toma la decisión de romper las relaciones diplomáticas y consulares con el Gobierno dominicano. El Gobierno haitiano ha procedido ya a llamar a su misión diplomática en Santo Domingo y espera en breve plazo el retiro del territorio haitiano de la misión diplomática dominicana.
Aprovecha esta ocasión para renovar a Vuestra Excelencia las seguridades de mi consideración más alta y distinguida.
Fdo.
Rene Chalmers
Secretario de Estado de Relaciones Exteriores
de la República de Haití.
Como se advierte por el contenido de la nota del gobierno haitiano, en la misma- en un consumado ejercicio de sagacidad diplomática- no sólo se reafirmaba su convicción- infundada como ya se demostrada anteriormente- de que había sido el Teniente Benoit el responsable del atentado que costó la vida a uno de los agentes de la seguridad de los hijos de Duvalier e hirió a otros dos, sino que, además, parecía demostrar que era el régimen duvalierista y el no el gobierno y el pueblo dominicano los que habían resultado ofendidos.
La referida actitud quedaba manifiesta, además, conforme el punto 6 de la nota, al declarar la ruptura de relaciones diplomáticas del gobierno haitiano con el gobierno dominicano. De este modo, obviaba responder a las imputaciones formuladas, tras la violentación de la sede diplomática en Haití.
Al día siguiente, como contrarréplica a la nota de la Cancillería haitiana, el gobierno dominicano respondía con otra, en los siguientes términos:
Santo Domingo, D.N
29 de abril de 1963.
Excelentísimo Señor
René Chalmers
Ministro de Relaciones Exteriores de la
Republica de Haití.
Puerto Príncipe.
Ante la negativa del Gobierno de Vuestra Excelencia a admitir las inauditas violaciones de que se ha hecho victima a la representación diplomática dominicana en Haití, cúmpleme reiterar, por medio de la presente, la veracidad de las citadas transgresiones, las cuales han sido ya atestiguadas por terceros idóneos.
Mi Gobierno no tiene dudas de que las imputaciones que Vuestra Excelencia formula en su comunicación cablegráfica contra los representantes diplomáticos y el Gobierno dominicanos responden al propósito de encontrar una disculpa a esas transgresiones insólitas y que por tanto no merecen ser tomadas en cuenta.
La decisión adoptada por el gobierno de Vuestra Excelencia al romper las relaciones diplomáticas y consulares con la Republica Dominicana concierta con otros lamentables antecedentes, demostrativos por parte del Gobierno haitiano de un total desconocimiento de las normas de derecho y de elementales escrúpulos humanitarios, por cuanto al tomar esa decisión el gobierno de Vuestra Excelencia pretende que mi Gobierno se desentienda de la ineludible responsabilidad que le incumbe de prestar su protección, no sólo a los miembros de la misión diplomática dominicana, sino también a los ciudadanos haitianos acogidos al asilo de la misma, así, como a los ciudadanos dominicanos que actualmente se encuentran en territorio haitiano.
En consecuencia, es indispensable que exprese a Vuestra Excelencia que mi Gobierno no obtemperará a la solicitud del Gobierno haitiano del retiro del personal de la misión diplomática dominicana hasta tanto el Gobierno de Vuestra Excelencia no expida los salvoconductos solicitados para el traslado de los asilados al exterior u ofrezca las seguridades que les permitan permanecer bajo la protección de cualquier misión diplomática amiga, garantías que el Gobierno de Vuestra Excelencia no se cuidó de ofrecer al notificar el rompimiento de sus relaciones diplomáticas y consulares con el Gobierno dominicano.
Al adoptar esta decisión, mi gobierno significa nuevamente al de Vuestra Excelencia que le hace responsable de la seguridad personal de los miembros de la misión diplomática, de los asilados en dicha misión y de los ciudadanos dominicanos actualmente en territorio haitiano, y que las medidas que ha adoptado para garantizar esa seguridad, continuará ejecutándolas percatado plenamente de su derecho de legítima defensa y de la responsabilidad que tiene contraída con el pueblo dominicano.
Válgome de la oportunidad para reiterar a Vuestra Excelencia las seguridades de mi alta consideración.
Andrés A. Freites
Secretario de Estado de Relaciones Exteriores
de la Republica Dominicana.
Ante la gravedad de los hechos, en la noche del domingo 28 de abril de 1963, el presidente Bosch, acompañado por el gabinete en pleno y los cuatro jefes del Estado Mayor, se dirigió al país, pronunciando en la ocasión un enérgico discurso, firme y emotivo, encaminado a imponer a la población de lo que estaba aconteciendo y, como es natural en momentos de conflicto internacional, concitar el respaldo a las acciones gubernamentales adoptadas.
Afirmaba Bosch en su discurso:
“Hemos sido insultados sin haber provocado nosotros el insulto. Se ha invadido nuestra Embajada con fuerzas armadas, lo cual equivale a una invasión a nuestro país y es una ofensa imperdonable a nuestra dignidad”.
“En Haití se está conspirando contra nuestro gobierno democrático en alianza con los Trujillo…Se nos ha faltado el respeto. Las naciones pequeñas que permiten eso, no son dignas de ser naciones, porque lo único que puede mantenernos como país soberano es la decisión de hacernos respetar de los pequeños y de los grandes, de los que pretendan abusar de su debilidad y de los que pretendan abusar de su fuerza”.
“El país que no se hace respetar no tiene derecho a hacerse llamar una nación libre; y la República Dominicana es una nación libre, por la voluntad de sus fundadores y por la sangre de los que la mantuvieron libre y soberana; y lo es por la voluntad de su pueblo y la decisión de gobierno democrático que este pueblo eligió el 20 de diciembre de 1962”.
En la misma noche del 28, el Consejo de la Organización de Estados Americanos decidió invocar poderes especiales, conforme lo dispuesto por el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), suscrito en Rio de Janeiro en 1947, a fines de evitar que estallaran hostilidades entre Haití y la Republica Dominicana.
Decidió, en virtud de lo expuesto, constituirse en Órgano de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores de las 20 repúblicas que entonces formaban parte de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Continuará