“La casa debe ser el estuche de la vida, la máquina de felicidad”
Le Corbusier
Algunos podrían decir que el mundo del diseño interior es tan amplio como la arquitectura misma, nosotros sin tener que entrar a discutir eso, consideramos que esta rama del diseño es tan intrínseca a la arquitectura como lo es el hecho de tener que diseñar los espacios interiores de un organismo y, además, sus elementos.
Desde luego una afirmación como esta última no resulta ser nada novedosa. De hecho la motivación de los grandes maestros de la arquitectura, de crear espacios y elementos de diseño interior como muebles y piezas emblemáticas, nos ha permitido disfrutar de grandes creaciones que han impactado tanto, o a veces más, que las propias obras de arquitectura creadas por estos mismos maestros.
Muchas de estas piezas son, a la par que funcionales, muy elegantes y adelantadas a su tiempo. Es la combinación de función y forma lo que las hace un “todo” como piezas de diseño.
La Silla Barcelona
En muchos casos la materialización de estas piezas de diseño, o el simple ensayo intelectual de su creación mediante bocetos, es parte anterior o posterior de un concepto de diseño global.
Muchos diseñadores, maestros de la arquitectura, alternaban dichas creaciones con otras a una escala diferente pero también de mucho impacto conceptual; es decir, lo mismo se diseñaba el Pabellón Alemán en la Expo de Barcelona de 1929, como el mobiliario que, como piezas funcionales, completaban el diseño en su conjunto.
La silla MR90, probablemente nuestra favorita, es sin dudas un ícono del diseño contemporáneo, que ha resultado atemporal, exenta de florituras y elemento superfluos, y solo útil en su propia belleza funcional: La Silla Barcelona.
Dicho modelo concebido entre el 1926 y 1929 fue creado por el propio Mies van der Rohe, presumiblemente en colaboración con su compañera de despacho Lilly Reich.
Esta pieza, que en la actualidad puede costar entre los 3 mil y 5 mil euros, fue concebida con una estructura de acero cromado y curvado, para obtener sus característica silueta, y con cinchas de cuero y cojines o almohadones, también de cuero ( de cerdo en origen), y con diseño tipo capitoné.
Estas características generales que se mantienen hasta hoy han sido optimizadas por sus actuales fabricantes con licencia oficial (la firma Knoll), que compró los derechos de producción a su autor en los 50 (dato sujeto a confirmación).
Una Silla Barcelona exponen, inequívocamente, el espíritu de aquella arquitectura internacional de vanguardia que trazó la pauta que hasta hoy seguimos. Esa mezcla de lo contemporáneo con el clásico estilo romano que fusioná Mies en esta silla, produjeron más que una bonita silla de funcional diseño, más bien platearon todo un postulado de vanguardia al más puro estilo de “…menos es más…”
