El filósofo y educador  Román García Fernández, es un investigador en Filosofía y la Ciencias de la Educación tanto en el ámbito de lo real como en lo virtual  con doctorado en Filosofía. Especialista en Cooperación internacional al Desarrollo, 2001. Siendo profesor de Filosofía de enseñanzas medias.

 Es director del Instituto de Estudios para la Paz y la Cooperación, el cual tiene sedes en España, Republica Dominicana y México. Ha impartido cursos en numerosas universidades españolas y latinoamericanas, siendo profesor internacional de la UASD (República Dominicana) y la Universidad de Cienfuegos (Cuba). En el año 2004 recibió un reconocimiento por parte de la Universidad Autónoma de Santo Domingo a su labor. Es miembro de honor de la Asociación Dominicana de Filosofía y del Observatorio de la Humanidades Digitales (UASD). Del año 2002-2015 fue colaborador de la Universidad de Oviedo del postgrado de Experto en cooperación Internacional al desarrollo. Participó como profesor en cuatro doctorados y varias maestrías relacionados con la cooperación y el desarrollo: en la Universidad de Oviedo (España, 2002), País Vasco (España, 2001) y Extremadura (España), Puerto Vallarta (1998), la Ciénaga y Guadalajara (México, 2004) y Universidad Autónoma de Santo Domingo (República Dominicana, 2004), Universidad de Cienfuegos (Cuba, 1998). Ha participado en la confección de distintos manuales destinados a la educación como: Ciencia, Tecnología y Sociedad (Aldaiga, 2001); Etica (Eikasia, 2003); Filosofía (Eikasia, 2004), Historia de la filosofía (Paraninfo, 2017). Entre las diversas publicaciones cabe destacar: Una teoría de la imagen y la publicidad en Platón, Oviedo, Ekasia, 2001. "La imagen del Tercer mundo", en Cooperación Nivel I, del que es editor. Ha realizado estudios sobre Descartes y San Anselmo (“La validez del argumento ontológico de San Anselmo”, Cuadernos Salmantinos de Filosofía de la Universidad de Salamanca, 1994. 

 En estos momentos se encuentra publicando una historia del pensamiento antiguo del que han aparecido tres  volúmenes: El nacimiento de Hera, sobre la filosofía presocrática; El triunfo de Atenea, sobre la filosofía clásica griega y La muerte de Afrodita, sobre la filosofía postsocrática. Tiene numerosos artículos filosóficos publicados, entre lo que se destacan: “La apología de Sócrates como teoría del rumor”, Eikasia (enero, 2006); “La construcción de la realidad a través del lenguaje”, Eikasia, 3 (marzo, 2006); “El personaje y la imagen. A propósito del Sócrates de Platón” Es miembro de la Junta directiva de la Sociedad Asturiana de Filosofía, de la que ha sido presidente, como también ha sido miembro de la Junta Directiva de Red Española de Filosofía, coordinando las III Olimpiadas Españolas de Filosofía. Presidente de la Liga de la Educación y la Cultura Popular en Asturias y responsable de formación en España desde 1981 hasta 1991. Durante esta época es uno de los responsables del "Proyecto Cives" para la implementación de la Ética en la Educación Secundaria. En 1991 forma el Movimiento por la Paz y la el Desarme y la Libertad en Asturias. Durante esos años es miembro de la Junta Directiva Nacional del Movimiento por la Paz el Desarme y la Libertad en España. Fruto de esta actividad tiene numerosos artículos relacionados con la ética, el pacifismo y el Tercer Mundo, habiendo sido miembro del Consejo de Redacción de la Revista Tiempo de Paz. Algunos de sus artículos sobre esta temática se encuentran en: https://scholar.google.com/citations?user=Gw-oHY8AAAAJ&hl=en y relacionado a la filosofía, la ética y la epistemología en : http://www.revistadefilosofia.org/autgarciafernandez.htm

  Primera Parte

Andrés Merejo (A.M): A pesar de que tienes publicados varios libros de Historia de la Filosofía y distintos artículos relativos a ella, desde hace varios años estás dedicado a realizar una Historia de la Filosofía Antigua en la que mantienes una división no muy convencional en cuanto que la finalizas en el año 529, además cuestionas la división entre filosofía presocrática y clásica. Sin embargo, quizá lo que más llama la atención son los títulos que parecen enlazar la Filosofía con el mito: El nacimiento de Hera (2012), El triunfo de Atenea (2013), El Asesinato de Afrodita Pandemos, (2018), y a los que habría que añadir el que falta por aparecer:  El Asesinato de Afrodita Uranos. ¿A qué se deben los títulos?

RománGarcía (R.G): El mito no se opone a logos. Aunque la filosofía supone una forma de hacer, un logos diferente al del mito, no supone una ruptura con él. Platón maneja el mito y podemos ejemplificarlo en el debate que nos narra en el Protágoras (320d y ss.) entre Sócrates y Protágoras donde este último le plantea al primero, si le “argumenta” con un discurso razonado o mediante un mito, a lo que Sócrates y los presentes le responden que lo que él desee. Este ejemplo supone que Platón no entiende una ruptura radical entre mito y logos como se ha venido interpretando la distinción de Nestle identificando logos y razón, que por cierto Nestleno sostenía y se encontraba más cerca de Platón que de sus intérpretes. Como dijimos al principio esta oposición es una falsa oposición, puesto que mito no se opone a logos sino que el logos se opone al epos. El epos es un discurso en verso frente al logos que es en prosa y ello supone un tipo diferente de racionalidad, pero no se trata que uno sea racional y otro irracional.

Pero volviendo al sentido de los títulos, la primera parte creo que está clara “nacimiento”, “triunfo” y “asesinato”, aluden a los tres momentos o periodos más o menos señalados por la mayor parte de los historiadores aunque, como indico repetidamente, esta división debería revisarse en profundidad. No parece que Demócrito de Abdera debe incluirse en la filosofía presocrática no sólo por cuestiones cronológicas, era más joven que Sócrates, pero también debemos cuestionarnos el resto de los presocráticos pues su preocupación por la causa material y el abandono del plano político y ético es una interpretación a partir del capítulo 3 del libro I de la Metafísica de Aristóteles y, como sabemos hoy, éste no estaba haciendo historia de la filosofía si no intentando reforzar sus teorías y, por tanto, reduciéndolas doctrinas presocráticas a la teoría hileomorfica. 

Creo que a pesar de la carga ideológica del término, más o menos todos estarían de acuerdo en el calificativo de nacimiento para el período presocrático, e incluso el de triunfo para el periodo clásico aunque pudieran tildarlo de un poco entusiasta. Atenea es la diosa de la guerra pero también de la ciencia y la tecnología, sus símbolos son el olivo y el búho que representan estos aspectos. Sin embargo, nosotros introducimos la figura de Pericles dentro de esta historia de la filosofía como el hacedor de la misma. La filosofía no tiene un mero carácter especulativo sino que trataba, en la época clásica -y anteriormente-, de formar ciudadanos, tanto para relacionarse con otros y organizar su vida como para gestionar y organizar la de los demás. Es decir, tiene una dimensión práctica que se pierde en la edad media y sobre todo en la moderna como reacción al pensamiento metafísico medieval. Para un griego no existe teoría sin práctica. Por último, por lo que respecta al “asesinato” puede parecer un poco radical pero durante este periodo se producen varias prohibiciones de enseñar filosofía y definitivamente en el 529 Justiniano prohíbe las escuelas de filosofía, dando la hegemonía al cristianismo. La verdad es una y no se discute. Estas cuestiones, lejos de ser una cuestión histórica sin relevancia están muy presentes en la actualidad: el rechazo al pensamiento teórico, la preeminencia de la técnica y la tecnología, como si esta última pudiese darse sin un pensamiento teórico.

Las tres diosas representan la división trinitaria al estilo del panteón de los dioses pero hay que tener en cuenta que son aspectos de la misma figura. Las tres diosas son la misma, referida a la diosa madre, que se representa en las tres funciones de Dumezil. Hera es la primera función, la función organizadora. Mientras que Atenea representa la segunda función, es decir, la guerrera. Por último, Afrodita es la tercera función, la productora-reproductora. Esta última, asociada con el amor, tiene tradicionalmente dos aspectos que desarrolla Platón mediante el discurso de Pausaniasen el Banquete (180 c-185 c.): Afrodita Pandemos y Afrodita Uranos. Afrodita Pandemossupone la relación con los demás hombres, mientras que Afrodita Uranos representa la relación con lo más universal con lo más abstracto. La filosofía posee una unidad pero puede ser dividida en partes. Los antiguos estoicos la dividían en física, lógica y ética, aunque estas tres dimensiones no menoscaban la unidad de la filosofía. En ese sentido, la Historia de la Filosofía no es una serie de acontecimientos sucesivos sino una unidad que se establece, no desde el punto de partida sino, desde el punto de vista de llegada. Tales de Mileto no es en sí el primer filósofo, es más, no podemos hablar de la actividad filosófica hasta que Pitágoras utiliza por primera vez este nombre. Tampoco podemos hablar de esta actividad en tiempos de Pitágoras sino sólo en la medida que es una actividad continuada desde tales de Mileto a Gustavo bueno, por citar dos nombres. Por tanto aquellos discursos que no se encuentran esta línea no pertenecen a la filosofía. Ello no quiere decir que cualquier tipo de discurso deba ser inmediatamente excluido, pero sí que es tangencial. Éste tipo de razonamientos nos lleva junto con otros a excluir determinadas estructuras de pensamiento o pseudo pensamiento como puede ser la filosofía hindú, la filosofíaaztecao mi filosofía personal. La filosofía es una actividad que no tiene sentido fuera de este contexto histórico y que queda determinada tanto por un núcleo problemático como unas metodologías y unas referencias que están inmersas dentro de este contexto histórico.

La división entre dos Afroditas pretende también hacer una advertencia. El asesinato de Afrodita no se produce simplemente por parte de Justiniano a la cabeza del cristianismo. La filosofía, los filósofos son cooperantes necesarios para el asesinato de Afrodita. Las dos Afroditas representan dos aspectos que, a nuestro entender, representan aspectos fundamentales de la filosofía helenística. Por una parte, Afrodita Pandemos está caracterizada por los placeres sensuales, es común a todos los hombres y, en ese sentido, representa la filosofía preocupada por llegar a todos los hombres, por ser práctica, por la erística. Afrodita Urania lleva la especulación a lo universal o celestial. En Platón (Banquete,180c y ss.) y Lucrecio (De rerum natura IV, 1067), oponen Afrodita Pandemos a Uranos. Sin embargo, aunque la segunda es más especulativa, más “celestial”, ambas pretenden un aspecto práctico para llegar o competir con las ideologías que tenían un consumo masivo. Las doctrinas de Plotino pretenden dar una filosofía amplia que cubra los aspectos prácticos y las necesidades religiosas populares. Sin embargo, como le ocurrió a Teseo cuando por recomendación de Apolo sacrifico una cabra a Afrodita antes de partir a Creta, para conseguir su apoyo, mientras se realizaba el sacrificio el animal se transformó de cabra hembra en macho cabrío, puede ocurrirnos a nosotros. Este paralelismo podríamos hoy trasladarlo a la filosofía postmoderna (erística) y las filosofías mediáticas (Uranos) que renuncian al papel fundamental de la filosofía que es la búsqueda de la verdad y de la justicia.

 (A.M): La trilogía de la historia de la Filosofía Antigua que tú escribiste constituye un trabajado riguroso: El primer volumen se inaugura con  El nacimiento de Hera (2012) que nos inserta en los orígenes de la Filosofía en el mito y en los presocraticos y sus articulación y desarticulación con  logos y la sociedad, además de los problemas  epistemológicos, metodológicos e históricos; el segundo volumen El triunfo de Atenea (2013) que es un estudio de la Historia de la Filosofía clásica Griega, del movimiento sofistico y socrático , pasando por el mundo filosófico de Platón en el ámbito de la clasificación de los diversos diálogos sobre el hombre, la sociedad, la ética , la política y la dialéctica del mito de la caverna; para culminar con el Corpus aristotélico y el aristotelismo en el marco de la episteme, la ética, la política  y la ontología; el tercer volumen  El Asesinato de Afrodita Pandemos, parte de una introducción al helenismo y al fin de la Filosofía, que rastrea las escuelas filosóficas helénica y la socrática.  En este contexto filosófico ¿La construcción de esta trilogía de filosofía antigua, como se concibió? ¿Qué criterios y  procedimientos metodológicos utilizaste?

RománGarcía (R.G): El proceso ha sido muy largo y laborioso. La idea original es anterior al 2007 y no sabría precisarla. Por diversos motivos me vi obligando a realizar programaciones de la historia de la filosofía antigua y a realizar su justificación lo que supuso que en el 2007 tenía redactado y recopilado un amplio material y de ahí surgió la idea de su publicación. Sin embargo, ese material hubo que darle forma y a ello dedique varios años. 

Para sistematizar el material y la visión que iba a aplicar partía de la formación recibida, por una parte del materialismo de Gustavo Bueno que en su epistemología establece una clara distinción entre lo que es ciencia y lo que no, además en otras obras, especialmente en El papel de la filosofía en el conjunto del saber, define la filosofía desligándola de otras disciplinas que la invaden como es el caso de la Historia o la Filología. No se trata de que el filósofo no deba tener en cuenta estas disciplinas sino que si reduce su actividad a esto deja de ser filosofía. Las cuestiones sobre la aplicación de una metodología filosófica a una Historia de la filosofía Antigua la había aplicado Bueno en la Metafísica Presocrática y a través de la docencia del Dr. José Antonio Cepedal nos empapamos de esa metodología. A estas orientaciones debo añadir las de Dr. Santiago Gonzalez Escudero quien a través de una asignatura que se denominaba Historia Filológica de la Filosofía nos enseñó la importancia de los contextos históricos en el surgimiento de los conceptos. Yo creo que esto me ha ayudado a poder deslindar el periodo de la filosofía griega del de la metafísica judeo cristiana que se le añadió posteriormente pudiendo recuperar una interpretación más fidedigna que permite la compresión de textos y autores que se habían ido desdibujado. Se trata, por tanto, de una labor como la que realiza un restaurador que, ante una obra que ha pasado por numerosas rehabilitaciones anteriores, trata de quitar las capas añadidas teniendo en cuenta los materiales y pigmentos de la época. Finalmente, ocurre como con la Capilla Sixtina, al quitar los hollines producidos por las velas y los retoques que se habián ido añadiendo a la pintura original a lo largo de los siglos, aparece un colorido sorprendente y uno puede entender la obra en su magnitud. No podría olvidar también la labor del profesor Vidal Peña quien, aunque se encargaba por aquel entonces de la asignatura de Filosofía Moderna, en sus brillantes clases nos mostraba la relación del autor con su bios al que no se reduce la filosofía pero ayuda a su construcción o, al menos, a comprenderla.

Por todo ello, las cuestiones metodológicas que ocupan una parte extensa en el primer volumen: El nacimiento de Hera, están implicadas en toda la obra. Sin embargo, no se trata de unas reflexiones previas o introductorias, sino que pretenden ejercerse en toda la obra.

Algunas de las cuestiones críticas que planteo creo que puedo mostrarlas con un esquema que añado a continuación y cuya la representación misma supone una crítica a la periodización tradicional, como señalaré en el último volumen El asesinato de Afrodita Uranos:

 

Cualquiera que esté un poco al tanto de la Historia de la Filosofía podrá darse cuenta que la clasificación tradicional del periodo presocrático, clásico y helenístico se cae ella misma, al no coincidir cronológicamente los autores con los periodos. Simplemente por citar un caso: Demócrito era más joven que Sócrates. Por plantear otro, que no tiene que ver con la cronología, el neoplatonismo no debería llamarse así sino plotinismo.

Creo que la identificación entre pensamiento y filosofía no ha sido fructífera. Algunos compañeros, para intentar divulgar la filosofía han tratado de hacer historias del pensamiento lo que les lleva a entender todo aquello que estaba escrito como filosofía y de ahí que pueda hablarse de pensamiento indú, pensamiento azteca, etc. Esta visión mezcla cosmovisiones, técnicas y literatura. Sin embargo, el pensamiento científico y filosófico tiene unas características propias que los hacen distintos de otras formas de pensamiento. Es como poner en el mismo plano las antorchas y las bombillas; la iluminación por combustión con la producida por incandescencia, las dos producen luz pero se basan en principios distintos.

En cuanto a los criterios metodológicos, creo que a pesar de ser crítico me he mantenido en los patrones clásicos aunque pienso que sería hora de aplicar esas críticas y realizar una nueva periodización de la filosofía. Por otra parte, consideramos que el fin de la filosofía antígua se materializa con el decreto de Justiniano que prohíbe la enseñanza de la filosofía. Justiniano declara el crisitianismo como filosofía verdadera y por tanto como pensamiento único. Creo que filosofía y ciencia deberían desligarse del concepto de vedad. Lo que hace que nos encontremos ante un pensamiento científico o filosófico no es la verdad del mismo, pues eso llevaría a excluir a todas las escuelas de filosofía o a que toda la ciencia es falsa menos una escuela. Lo que hace que una teoría sea filosófica o científica es su metodología, no su verdad. Popper se había dado cuenta de una teoría podría ser científica aunque fuese falsa y por eso habla del carácter falsable de una teoría.