La democracia debe guardarse de dos

Excesos; el espíritu de desigualdad, que

Le conduce a la aristocracia y,

El de igualdad extrema, que la

Conduce al despotismo.

C. de Secondat.-

Cada viaje, cual que sea, comienza con un primer paso, dependiendo de ese,  los demás y la orientación correcta que se le dé a los mismos, pueden conducir a la meta o al abismo. Pero siempre tener en mente que la desesperación no es buena consejera y mucho más cuando va acompañada de la violencia verbal o material. Aun y se insinué la desobediencia civil, o la llamada “tensión sin violencia” con la finalidad de obtener determinadas metas, de igual manera, es violencia.

Muy a pesar de las buenas intenciones, de los buenos deseos y el más que  justificado reclamo, por encima de todo eso, siempre subyace la penetración en el proceso de intereses y personas que poseen algo mucho más perverso que un ingenio mordaz, camuflado bajo un refinamiento astuto, donde ocultan sus reales pretensiones y objetivos, enredándose entre la multitud de inocentes que solo reclaman claridad y justeza en las acciones de quienes nos dirigen

El reclamar la renuncia del Presidente, es más que una necedad o lo que se pueda apreciar superficialmente. Es tratar de desacreditar un acto que hasta ahora este pueblo no había sabido explotar, porque aquí hay algo más grande que una renuncia pero, tratan de alterar el guion con cosas extrañas, quizás con el único propósito de desacreditar el movimiento que clama por  justos reclamos sobre todo, de un justo estado de prosperidad, de respeto a las leyes, de la cesación de inmunidades e impunidades, eso, solo eso sería una buena respuesta, adecuada y prudente para ponerle fin a este conjunto de circunstancias vergonzosas a las cuales hemos llegado a ser partícipes como parte de este pueblo, azotado por políticos corruptos, prepotentes, altaneros e indolentes, escudados en comités y partidos que le brindan su cobija protectora.

Considero que siempre hay tiempo para cambiar los objetivos y hasta las prioridades después de, como debe de ser, un análisis periódico, un alto en el camino que hemos elegido y determinar si en realidad estamos enrumbados por el sendero correcto que nos conduzca al logro de lo que deseamos. Las prioridades cambian como cambian los tiempos. Las grandes proezas que por siempre han sido dejadas de lado nunca es tarde para retomarlas, siempre y cuando sea en beneficio de quienes de una u otra manera son los que aportan al mantenimiento de la Nación, es decir, el pueblo.

Por ejemplo; queremos y nos jactamos de que el turismo es nuestra salvación y aun no valoramos lo que eso nos ha costado, porque a ninguna autoridad le interesa que esto se conozca. Se han hecho cientos de miles de habitaciones que ocupan las mejores playas de este país pero, solo los abogados que por siempre han participado en este negocio de tierra-playa-turismo, lo conocen. Todo esto ha constituido un negocio redondo utilizando el San Benito de “incentivos para el turismo” que más bien debería ser: “Incentivo para el ladronicio”.

Pero, muchos podrían cuestionarse del porqué después de tanto tiempo no ha ocurrido nada ni ocurrirá, y es que al parecer, aunque parezca fantasioso, hoy podemos conjeturar, que quien controla los medios de comunicación, puede controlar la historia, ya que por igual controla los momentos y acontecimientos sobre los cuales se escribirá la misma. Estas divagaciones son desastrosas, lo sé, pero, por igual no dejan de ser reales, ya que tendemos a desviar los buenos propósitos y ponernos vendas en los ojos, para no ver las crueles realidades. ¡Sí señor!