Se llama Evaristo García, es joven, dominicano, profesional.  Nos habla de lo que, en virtud de los acontecimientos actuales,  está haciendo, pensando y proponiendo parte de la juventud dominicana.

¿Cómo surge esto de que una mayor cantidad de jóvenes se involucren en las recientes protestas?

Esto ha nacido del malestar que sentimos una gran cantidad de jóvenes pertenecientes a la clase media, y del descontento general de muchos dominicanos. En mi caso, hace unas semanas, Arlette Espaillat, una amiga, puso un comentario en su muro de facebook: “¿Y es verdad que no vamos a hacer nada? ¿Vamos a quedarnos callados?”. Entonces, un grupo de amigos que estábamos online, comenzamos a opinar y a repetir: “cuenten conmigo”, y de repente, habían 50 comentarios. Eso fue la semana anterior al “Martes negro”, y ya el sábado teníamos una protesta organizada. Todo lo que se está viendo, incluyendo la manifestación del pasado domingo en el Parque Independencia, vino como respuesta a lo que sucedió el jueves pasado en Funglode, luego de que la Cámara de Diputados aprobara la Reforma Fiscal sin discutir. Entonces se hizo un llamado a través de las redes sociales para coger para Funglode. Yo sólo tuve que poner en facebook y twitter: “Vamos a protestar pa’ Funglode… ¿quién me hace el coro?”,  y a mí, que no soy nadie, me contactaron 40 personas diciéndome que cogerían para allá.  Y de un momento a otro, habían 500 jóvenes frente a la sede de Funglode. Nos motivó y movilizó mucho el asesinato del estudiante de la UASD ese mismo día en la mañana. Y luego de lo de Funglode, ideamos la protesta en el Parque Independencia.

Algunos han dicho que detrás de todo esto existe una mano sediciosa…

Desde hace varias semanas en las redes sociales no se habla de otra cosa que no sea que el pueblo dominicano está harto. Muchos jóvenes, que hasta hace relativamente poco tiempo estábamos ensimismados en nuestro propio mundo: mi vida, mis fotos, mi plato de comida, mi fin de semana largo, etc, ahora estamos despertando. Entonces, nos sorprende que algunos periodistas (obviamente pagados por el gobierno), digan que cualquiera que exprese su disgusto ante las políticas del gobierno actual, es perredeísta. Han publicado dos artículos hablando de “La Revuelta de los Tontos”, nos llaman tecatos, jevitos que no tienen idea de lo que está pasando, ingenuos que estamos siendo manipulados. Han dicho también que hacemos estas protestas por moda, y no es así.

¿A qué se dedican la mayoría de los jóvenes que han participado en las últimas protestas?

La mayoría somos empleados privados clase media que si no trabajamos, nos jodemos. Parte de los que fueron a protestar a Funglode, son estudiantes de la UASD. Hay muchos artistas también. En los últimos años, los jóvenes artistas dominicanos se han mantenido a un lado. La política nos parece sucia, tomando en cuenta el ejemplo de lo que vemos. La política dominicana se basa en un culto a la personalidad, una lambonería con alguien que se cree que está por encima de las instituciones. No queremos inmiscuirnos con ningún partido político porque lo que vemos es que hay que lamberle a alguien, no puedes ser tú mismo ni expresar tus ideas, y por lo general, el artista es irreverente, cuestiona.

¿De qué manera ha impactado a ti y a tus amigos la aprobación de la Reforma Fiscal?

Si de algo ha servido la Reforma Fiscal es para abrirnos los ojos. Es como un detonante de cosas que ya sabíamos. Y más aún, nos despertó la manera tan burda e insolente como la aprobaron. Se supone que los legisladores velan por nuestros intereses, no por los de un partido ni sus intereses particulares y la línea que le baje un presidente. Cuando vi la sesión en la que se aprobó la Reforma Fiscal me di cuenta de que aquello era un gallinero; esos hombres y mujeres gritando y estrallando objetos son los que promulgan y firman las leyes que tenemos que obedecer. Ahí fue que mis amigos y yo terminamos de abrir los ojos. Yo de inmediato comencé a hacer cosas. Por ejemplo, hice un video titulado “Cómo ser dominicanos for dummies”, y lo colgué en youtube. Entendí que para que exista un cambio real debe haber un cambio en nosotros como individuos. Dejar de quejarnos y comenzar a actuar. No tenemos por qué aguantarles tantos atropellos ni a este ni a ningún otro gobierno. El gobierno de Hipólito Mejía nos dejó una crisis económica, y duramos 8 años creyendo que la opción peledeísta era la menos mala,  y que teníamos una “economía blindada”. El cúmulo de tantas frustraciones es lo que está explotando ahora; todos coincidíamos en el mismo malestar, pero a puertas cerradas o hablando entre nosotros por las redes.  Ahora la gente está dispuesta a salir a la calle a protestar. A nadie se le está pagando un centavo por esto. Simplemente, lo del Parque Independencia fue una expresión colectiva espontánea que se armó en 2 días, por las redes sociales, sin llamadas telefónicas ni yendo casa por casa.

¿No realizaron ninguna reunión previa a lo del Parque Independencia?

Hicimos una reunión en casa de uno de los voceros de Justicia Fiscal, una organización civila no partidarista que está tomando acción a raíz de lo de la reforma fiscal. Pero principalmente lo que hicimos fue anunciar en las redes sociales un lugar y hora para que la gente pudiera aglomerarse. Si se decía que la protesta iba a ser en “casa el diablo”, a casa el diablo la gente iba a ir. Nadie fue por chercha o figureo, sino para manifestar su disgusto. En principio no teníamos ni micrófono, improvisamos una camioneta con unas bocinas en una esquina del parque. Ningún político habló, sí asistieron como ciudadanos, pero no se permitió ningún tipo de proselitismo. Y lo más importante es que se creó un precedente al demostrar que podemos salir a protestar sin necesidad de quemar gomas ni tirar piedras y que entonces te peguen un tiro, un macanazo o te lancen bombas lacrimógenas. Ese día me sentí orgulloso de ser dominicano al ver el civismo con que se comportaron los asistentes; en la Puerta del Conde no quedó una sola basura, y los mismos jóvenes a quienes llaman tontos, contribuyeron a limpiar el espacio y dejarlo más limpio que como lo encontramos.

Algunas personas advirtieron que en el Parque Independencia la policía podría armar una emboscada.

Es que no, ya es hora de perder esos miedos que datan de la época de Trujillo y Balaguer. Esta es otra sociedad. Nosotros entendemos que la violencia trae más violencia. Mira cómo producto de las protestas en la UASD perdimos a un ciudadano valioso. Ese fue el feedback que me llegó después, que mucha gente no fue a la manifestación del domingo, por temor a que le sucediera algo. Pero ahí estuvieron familias con sus niños, doñas con sus nietos, y nadie andaba en onda de violencia. Hay que reconocer que el jefe de la policía mandó a un pelotón de mujeres policías que mostraron un comportamiento alejado de la imagen típica que tenemos fija en la cabeza, del policía bruto, intransigente, un tíguere que por cualquier quítame esta paja te pega un tiro. A la policía, que está ahora mismo en el ojo del huracán, es a quien menos le conviene tener una actitud violenta con quienes protestamos en forma pacífica. Sabemos que siempre aparecen unos desaprensivos que llegan a joder la paciencia, pero no nos dejaremos provocar.

Hay sectores que restan importancia a estas protestas. ¿Qué opinan ustedes de eso?

Es la estrategia que utilizan sectores interesados en minimizar cualquier brote de indignación. Es una manera de desautorizar a la ciudadanía y de querer bajarnos la autoestima a los jóvenes. Son dinosaurios, están utilizando mecanismos que no se ajustan a la época en que vivimos. Eso de meternos miedo a través de artículos en la prensa dará resultado. La conciencia no se detendrá. Ellos tienen que entender que la clase pensante está despertando, no nos pueden comprar ni con RD$ 500 ni con una canasta navideña ni con un picapollo. Todavía falta mucha gente por despertar, pero es sólo cuestión de tiempo. Como decía una amiga mía que estaba haciendo un curso de Economía Fiscal, que los ricos de este país en realidad son pobres porque tienen que caminar las mismas calles en malas condiciones que los pobres, tienen que buscar servicios básicos privados porque no tienen servicios públicos buenos, sufren la misma inseguridad ciudadana, y en general, tienen los mismos problemas que un pobre, aunque con un mayor poder adquisitivo, claro.

A tu juicio, ¿qué hace falta en la RD para que las cosas mejoren?

Hace falta que la clase que no tiene acceso a la educación e información, comience a cuestionar, como estamos haciendo nosotros: ¿Dónde están esos RD$187 mil millones? ¿En qué se gastó ese dinero? ¿Por qué no hay nadie preso debido a eso?  Si estamos en un déficit tan grande que necesitamos recaudar dinero, ¿por qué no me reducen el gasto? ¿Cómo es posible que el presidente del Banco Central de un país pobre gane más que el presidente de los Estados Unidos? Estamos hablando de que debido a una suma de privilegios, ese señor se embolsilla RD$4,000,000 al mes. Y existen por lo menos 5 ministerios que tienen leyes orgánicas según la cual, la ley del salario público no aplica a ellos. Esos ministerios deciden cuánto y cuándo subirse el salario, aparte de cuánto y cuándo pensionarse. Y un montón de vicecónsules fuera de país haciendo nada. Un grupo se mete todos los cuartos, y ahora nos están diciendo que no hay dinero y que debemos pagar más. ¡Absurdo! Cada diputado y su séquito (secretaria, asistente, guardaespalda, choferes, lambones, queridas) consumen millones de pesos, no pagan gasolina ni tarjeta de crédito, tienen exoneraciones, y “ganan tan poco” que no pueden pagar su comida y comer lo que come cualquiera, no, sino steak bone, churrascos, langostas, para asistir a unas sesiones donde promulgan unas leyes según lo que ellos les convenga, sabiendo nosotros que hay un montón de leyes engavetadas por años que sí benefician a la población dominicana, como la ley del salario mínimo,  por ejemplo. Y para colmo, quieren que sea aprobado un Código Penal que atenta contra la libre expresión y que viola los derechos de las mujeres. Así que no venga a nadie a decirme que no debo quillarme por todo esto. ¿Creen que somos ciegos? En definitiva, lo que está pasando en la República Dominicana es que la gente buena de este país, que es mucha, se cansó de financiarle la buena vida a un grupo de crápulas. Eso es, nos cansamos de financiarles su yipetón, su apartamento, su querida, su Moet Chandon… La decepción más grande fue pocos días después de las pasadas elecciones, ver ese gabinete. ¡Miérquina, parte II!, fue lo que pensé.

¿Esto de las protestas es algo coyuntural o ustedes están pensando en acciones a largo plazo?

Estas protestas han surgido como respuesta a un “Dios mio, ¿hasta cuándo?” colectivo. Todo se organizó muy rápida y espontáneamente, pero continúa. Lo que me gusta es que el sector de los jóvenes creativos que trabajamos en publicidad estamos creando videos, consignas, estrategias. Como nuestro trabajo consiste en convencer a la gente de que compre productos y servicios, vamos a trabajar para que la gente del pueblo tome conciencia y se de cuenta de que vendió su cédula porque tiene necesidades, y sin embargo, pasa 4 años comiéndose un cable, mientras ese sujeto al que le vendió la cédula, y que le dio RD$500 por ella, se enriquece gracias a esa acción suya. Y también comenzamos a trabajar en colaboración con los dominicanos residentes en el exterior que nos han llamado pidiéndonos diseños para websites y logos relacionados con las protestas.

La tecnología se ha convertido en un mecanismo de poder…

¡Claro! Vivimos en una época en que casi todo el mundo anda con un celular con el que puede grabar un video. ¿Por qué el jefe de la policía admitió que el joven que mataron en la UASD no tenía pistola? Porque varias personas grabaron el hecho. ¿Cómo me pueden desautorizar lo que tengo grabado en mi celular? En este país tenemos 4,000,000 potenciales corresponsales que desde que ocurre un hecho, lo suben a su cuenta de youtube o facebook y en 15 minutos se entera medio país. Muchos jóvenes escribimos o leemos blogs, tuiteamos, tenemos constante acceso a información, nos mantenemos en contacto permanente entre nosotros, y cada noticia o artículo que se publica, nos llega inmediatamente. Entonces, ¿cómo pretenden desautorizarnos? El principal miedo que tiene el Estado Dominicano, especialmente Leonel, es la opinión de la comunidad internacional. Y medios como CNN, El Nuevo Herald, Washington Post, El País, New York Times, Univisión, se han hecho eco del malestar general de la población. Jorge Ramos, ha lanzado la pregunta: ¿Qué está pasando en la RD?, que ha generado miles de tuires, en los que todos coincidimos en lo mismo.

¿Ven una luz al final del túnel dentro de la situación en que se encuentra el país?

Sí, el compromiso de cada uno de los componentes de la clase media de convertirnos en la memoria de los dominicanos, en vez de sufrir y quejarnos de que el dominicano olvida, porque ahora tenemos todos los mecanismos a nuestro alcance para expresar lo que estos tígueres con nombre y apellido han hecho, para que no vengan luego con su carita limpia a engañarnos de nuevo con promesas; eso para nosotros está desfasado.

Entonces ustedes seguirán protestando…

Yo voy a seguir. No quiero vivir dentro de una dictadura “legal. Cuando Balaguer me metían preso por estar en una esquina hablando mal del gobierno, pero esa represión estaba en contra de la ley; ahora, ellos se jactan de que han creado un estado democrático y modifican las leyes para poder hacer lo que les de la gana dentro de un marco legal.

En época de Balaguer, serías considerado comunista.

No soy comunista, más bien pro-capitalista, me gusta trabajar duro para ganar dinero, creo en la libre competencia. Pero no quiero trabajar para financiarle la vida a otro que no cumple con su deber. Y de eso estamos conscientes muchísimos jóvenes dominicanos. Nosotros somos los que marcamos tendencia, como decimos en publicidad. Nosotros marcamos tendencia en moda, en música, en los artistas que vienen al país, en la camiseta que nos ponemos, ¿por qué entonces no podemos marcar tendencias de cambios en un país que es nuestro y que tanto lo necesita? Soy joven, profesional, soltero, puedo irme a cualquier lugar del mundo y dejar que este país se hunda, pero por alguna bendita razón, independientemente de que me vaya al fin del mundo a vivir con una rubia a ver caer la nieve, voy a estar atado a este pedazo de tierra.  Entonces, ya, dejémosnos de quejas y teorías y pasemos a la acción. Cada quien puede colaborar de alguna manera, no podemos esperar a que un Chapulín Colorado nos salve. Nosotros lo haremos.