Es entendible que el Presidente de la República pida comprensión a los dominicanos, Temístocles Montas, que no es momento para buscar culpables, que el Presidente del Senado y la dirigencia peledeísta anuncien con rostros sombríos que debemos apretarnos los pantalones. Que Vincho Castillo demande aceptar ciegamente los impuestos sin exigir explicaciones sobre el pasado.  Que las voces oficialistas anticipen que habrá males peores si ahora no se toman tales medidas impositivas. Y hasta que el ex Presidente Leonel Fernández, después de gobernar ocho años, siga con el ridículo de señalar a Hipólito Mejía como el responsable de un déficit económico que es casi 4 veces mayor al que encontró.Es la actitud natural de quienes tienen responsabilidades y culpas difíciles de explicar.

A pesar de los llamados, acusaciones y peticiones perecidas a gritos de clemencia de los que se saben responsables, la mayoría de los dominicanos deseamos que aparezcan los culpables del gran déficit fiscal que nos afecta. Ni las razones ni los culpables son muy difíciles de señalar.

Imitemos otros países donde se procesan los culpables de sus crisis, del robo al erario  y de los errores en el manejo del Estado. La gobernante brasileñaDilmaRousseff, es un buen modelo para el Presidente Danilo Medina. Desde la campaña se jactó de exhibirla como tal. Esta mujer fue postulada por el Partido de los Trabajadores de Brasil, ganando las elecciones presidenciales en el año 2010 con el apoyo del Presidente Lula Da Silva con un 56%. Sin embargo, actualmente, una gran cantidad de funcionarios del gobierno predecesor está siendo procesada judicialmente por acciones delictivas que cometieron en sus funciones y ya han sido sometidas personas del entorno más íntimo del ex presidente Da Silva. ¿Por qué no hacer lo mismo en la República Dominicana? Aquí podríamos comenzar buscando los responsables del gran déficit fiscal que se arrastra del anterior gobierno y los cuales, posiblemente aun se mantengan en su propio gobierno.

Danilo Medina tiene la oportunidad  de rescatar al país del descrédito internacional en materia de corrupción. Debe hacer posible el procesamiento judicial de los causantes de este gran problema económico. Crearía la calidad moral para cualquier medida  drástica que tome para encausar la economía nacional, pero hasta ahora no ha dado ningún paso en ese camino. Por ejemplo, le rodea el mismo equipo económico responsable del déficit que hace necesario los ajustes presupuestales que ahora se tratan de enmendar pidiendo el sacrificio del pueblo.

Quitar de su entorno a los funcionarios del equipo económico del gobierno anterior, quienes mintieron antes, ocultando la crisis y ahora, le aconsejan pedir comprensión para aceptar los impuestos para paliarla, sería un alentador mensaje ético del Presidentea la población.

Otras medidas importantes se pueden tomar con la misma finalidad. Según algunos especialistas, si se revisa el  contrato con la Barrick Gold, el Estado dominicano podría conseguir más RD$36 mil millones al año (otros dicen que esa cifra puede ser mayor) en lugar de la miseria que recibirá en las condiciones del actual contrato que le facilitó el gobierno del PLD. Promover esta revisión puede reducir la necesidad de nuevos impuestos.

Hay muchos funcionarios del gobierno de Leonel Fernández acusados de corrupción. Con voluntad política, sus expedientes podrían ser procesados. De comprobarse los hechos, los recursos sustraídos puedenser retornados a las arcas del Estado. Otro buen ejemplo se puede dar con la reducción de los escandalosos salarios y pensiones que se adjudicaron algunos funcionarios  de ese gobierno, con la reducción de la nómina diplomática, la eliminación delas nominillas, el barrilito y otros indignantes dispendios en que incurrió el gobierno anterior y aun se mantienen.

Fue un mal mensaje el que recientemente recibió la población cuando el Procurador General de la Republica informó, “totalmente descartada” la posibilidad del sometimiento que hace ADOCCO a los funcionarios del área económica del anterior gobierno para que se le investigue sobre la estimación de un déficit fiscal de 155 mil millones de pesos. Desde su condición de dirigente peledeísta, trata de contaminar la acusación que se hace a los funcionarios de su partido con “cuestiones político partidista”. Es el argumento de siempre para proteger a los de su parcela política y no es el mejor indicio de que este gobierno está empeñado en actuar con transparencia.

Antes de pedir más sacrificio al pueblo, hay que corregir muchas cosas dentro del propio gobierno, quien debe comenzar con su propia  austeridad. Y especialmente, debe “hacer lo que nunca se hizo” con la corrupción oficial y los responsables de esta crisis.     Se trata de un déficit fiscal que ronda los 200 mil millones de pesos. Es mucho dinero para que el pueblo lo pague y no pase nada con quienes nos obligan a buscar estos recursos con el sacrificio de nuestra calidad de vida. ¡Hay que cortar cabezas! ¡Claro! Con la espada de la Justicia. Lamentando no tener a nuestro alcance la que utilizan en la China.