Sentado en la poltrona de los aspirantes a la presidencia de la República que para la ocasión se ha montado en INTEC, Danilo Medina presentó ayer sus mejores credenciales como candidato presidencial.Hablo de comunicar con seguridad, confianza, y sentimiento, y alcanzar con quien le escucha esa química de credibilidad tan difícil de lograr.

El de Danilo Medina solo, sin asistentes ni "calderones", solo frente al "peligro" de un auditorio no multitudinario e inteligente, es el mejor Danilo, como el de las grandes masas de una Arena cibaeña o el Palacio de los Deportes, puede ser el peor.

Danilo e Hipólito son excepcionales en escenarios opuestos.

Donde Danilo convence Hipólito decepciona. Y también viceversa.

¿Tiene algo que ver el Danilo de ayer en Intec, al Danilo del Gran Arena, con un jodido telepromter que se iba de lado y no avanzaba? Por supuesto que no.

Justo lo contrario de un Hipólito que maneja la chercha como nadie, y como un Yaqui Nuñez, pero del boche, tiene siempre el insulto perfecto, la "malapalabra" exacta en el momento preciso. Encantador para las grandes masas, y Miguel Vargas lo sabe por que padeció los efectos de ese don banilejo de Mejía.

Un Hipólito frente a un pequeño auditorio, en calma, con la obligación de profundizar en el desarrollo de una idea o de un concepto, es otra cosa. Recuerden que le dijo a Cala, en CNN, que con Fello Suberbí al frente de la cosa, relanzaría el turismo dominicano. ¡Joder! Si hubiese tenido que hablar de turismo ante un gran auditorio, le hubiera dado una pela de lengua a Javier García y lo hubieran aplaudido mucho. Un éxito. Por eso, sus asesores no ven con buenos ojos un debate de ideas y conceptos entre su asesorado y Danilo Medina.

Luis Abinader, presionado ante el avance del PLD en jóvenes y mujeres luego de la proclamación de Margarita como candidata a la vice, (-según la Penn-SIN que tan bien trato a Hipólito en su primera entrega) cometió el error de hablar de un debate entre vicepresidenciables, olvidando que en la medida en que constitucionalmente un vice no es mas que un presidente en receso, un por si acaso ocurre una vaina, no tiene sentido un debate entre vices sin un debate presidencial.

Queda aquí el consejo. Que DM huya de las arenas y los estadios, e HM evite el enfrentamiento con auditorios pequeños, el debate formal de ideas y conceptos.

Hoy, el 80% esta convencido de votar a DM o HM. A ese15 a 20% restante deben ir dirigidos todos los esfuerzos de los candidatos.

Yo, Danilo, sacaría tiempo para visitar las cuatro o cinco universidades verdaderas del país, y repetiría el conversatorio de INTEC con retransmisión por la red, radio y televisión. Ese fue y es el mejor Danilo.

Un buen candidato debe convencer y conmover. Al fin, a los pueblos no los enamoran más que los poetas. Pero, ¡cuidado! no hablo aquí de versos nerudianos sino del don poético de generar esperanza, confianza, sueños… a pesar de las malas compañías que, en el caso de ambos, es inevitable exhibir y exhiben.

¡Que la Magdalena les guie!

El Bulevar McKinney o DE LA SEMANA, (CDN o Color Visión) les está esperando.