Marco de la arqueología como ciencia

La arqueología es una ciencia surgida a finales del siglo XIX como otras disciplinas comunes, antropología, historia, sociología; sin embargo, sus vestigios son más remotos y se pierden en el tiempo. Una arqueología de la arqueología, es decir, una búsqueda ancestral nos remite a un lejano momento de la historia, en los recónditos motivos, esencias y apegos que apasionan a investigadores, curiosos, empíricos y sabios, a conocer el pasado.

Esa curiosa necesidad de adentrarse a las viejas civilizaciones nos viene desde los primeros grandes contactos humanos relacionados con los primeros intercambios y desplazamientos en una sociedad ya tocada por la fase más compleja del neolítico donde los viajes marítimos, fueron desplazando el transporte a pie y el que se producía con animales como el caballo.

El interés de conocer, de buscar y descubrir rastros de civilizaciones antiguas se juntó con la pasión de aventureros y personalidades que guardar, conservar y coleccionar se le convirtió en afición. El coleccionismo de los siglos XIV y XV se fue haciendo cada vez más complejo y estas clasificaciones, agrupamientos y colecciones de cosas, dieron paso a un nivel más complejo de la investigación y búsqueda, siendo la excavación, arbitraria en sus inicios, una manera de tropezar con el pasado que yacía en el subsuelo.

La arqueología está relacionada con esa manera de conocer, fuera de la escritura, las cosas que nos dejaron como legado nuestros antepasados y que solo un objeto, un rastro, un inciso, constituye la única manera de dialogar con ese pasado. Luego otras disciplinas ampliaron la metodología y los recursos de estudios, haciendo de la arqueología una ciencia de gran valor en la recuperación de la memoria social, las identidades y los patrimonios de los pueblos.

El pasado de las sociedades originarias en el caribe

El Caribe no escapa a esta realidad y este primer curso auspiciado bajo el amparo de un convenio de cooperación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia y su representación institucional en el país, la Embajada de Francia, junto al Centro Cultural Eduardo León Jimenes, como coordinador de este, formaron un protocolo de trabajo dentro de un Programa que ya existe en Francia que se llama Programa de arqueología preventiva.

Este proyecto abarca varios programas que van desde los estudios de la arqueología, involucrando en el mismo a universidades y académicos, como jóvenes y especialistas interesados en fortalecer y adquirir herramientas académicas para profundizar en el conocimiento de esta ciencia.

Asimismo, otros programas se ensamblan en el proyecto, como la sensibilización de autoridades, el sector privado, estamentos estatales como congresistas y legisladores para lograr marcos legales que protejan este patrimonio. Los públicos son también parte de la iniciativa, pues son estos el destinatario principal a beneficiarse, así como, el impacto que el programa podría tener en el desarrollo del turismo y la economía nacional. Todo ello acompañado del intercambio de buenas prácticas desarrolladas ya en distintos lugares del mundo remarcando los logros alcanzados y lo bueno y malo de su implementación como parte de un FODA. La puesta en valor de esos estudios arqueológicos, y su relación con los espacios museísticos.

Los estudios de arqueología dominicana. MHD 1973

Nuestro país podríamos decir que alcanzó posiciones cimeras en los primeros años de la década de los ’70 en los estudios arqueológicos de la región caribeña muy relacionado a la fundación del Museo de Hombre Dominicano y a una voluntad política que en ese momento se hizo presente para impulsar, no solo la institución museística, sino las investigaciones de campo en la producción de conocimientos derivadas, que nos puso en el ojo del debate arqueológico mundial.

La postración de los estudios arqueológicos dominicanos en las últimas décadas

Situaciones de múltiple naturaleza impactaron en el decaimiento registrado en estos estudios y que fueron responsables de la desaparición del protagonismo nuestro en el impulso de la arqueología regional, de la continuidad de sus estudios y el debilitamiento registrado en nuestro país, de los estudios arqueológicos.

Todo ello teniendo en cuenta que nuestra isla fue el centro de ocupación principal de la civilización taína y de que su patrimonio arqueológico es abundante, rico y diverso, todos sabemos que estos estudios consumen grandes presupuestos y si no están presentes, afecta el desarrollo de la arqueología como ciencia, sumándose como factor negativo también, la ausencia de marcos legales que protejan estos patrimonios, siendo este aspecto una de las consideraciones del programa desarrollado entre el Centro León y la Embajada de Francia.

Lo cierto es que llegado un momento y haciendo una revisión crítica de los últimos 30 años, la falta de proyectos de investigación en arqueología, la falta de profesionales dominicanos en esta área del conocimiento, la ausencia de esta disciplina en el pensum de las universidades, la debilidad de una ley patrimonial que defina con mayor rigor la conservación y protección de nuestro patrimonio cultural, crea preocupación.

El vacío de una generación de relevo nos coloca ante un reto mayor de recuperar el entusiasmo en las nuevas generaciones, reformular la estrategia motivacional y relanzar los estudios arqueológicos en nuestro país hermanándonos con otras iniciativas existentes en otras islas del Caribe como Guadalupe, Martinica, Puerto Rico, Cuba y otras que despiertan del letargo.

Curso ARQUEOLOGIA

La importancia de este curso

En ese sentido este curso de arqueología introductorio viene a llenar necesidades, a cumplir propósitos y a suplir vacíos formativos, para construir una comunidad sólida de continuadores, de relevos y de políticas públicas y académicas que se pongan ante el reto de hacer de la arqueología, un interés de estudio, con un mercado laboral seguro, que los gobiernos la vean como una aliada del desarrollo fundamentando el marco legal que le sirva de accionar y las academias la incluyan como formación técnica, y de nivel superior. Estos son los propósitos de la iniciativa por la que celebramos no solo el curso, único en el Caribe de este tipo, sino su internacionalización.

Con cuatro profesores de planta uno por módulo, y más de seis conferencias de apoyo entre expertos nacionales y otros internacionales de las distintas instituciones; Museo del Hombre de París, Centro de Investigación Científica de París, Universidad de las Antillas, Universidad de Leiden de Holanda, Universidad de Alemania, entre otras, logramos alcanzar a plenitud los ciclos acordados como meta.

Apoyados aquí por distintas universidades y fundaciones como La Fundación García Arévalo, INTEC, UNPHU, UASD, UNIBE, PUCMM, Centro de Altos Estudios de la Lengua Española y el Museo del Hombre Dominicano, el curso completó su cometido. En una modalidad virtual, por las implicaciones de la pandemia, y con una alta y diversa integración de especialistas y académicos de diferentes lugares del mundo, logrando, uno de los más completos cursos de arqueología de ese nivel en nuestro país y todo el Caribe.

Los compromisos de esta iniciativa ahora, es completar en las otras ofertas de cursos como el de museografía y otro de nivel más complejo de arqueología, siguiendo en una segunda fase del convenio, con un nivel de posgrado, fortaleciendo una alianza interuniversitaria nacional e internacional y de una comunidad de expertos que alimenten su contenido, sus programas y su valor académico que supere lo hasta ahora logrado en la región caribeña.

La importancia de la cooperación internacional son los logros alcanzados y cómo podemos articular iniciativas locales con programas internacionales de esta naturaleza que nos permitan vehiculizar fondos, intercambios, ayudas y colaboraciones en beneficios del país y del desarrollo nacional, aportan desde los ángulos y áreas de especialización de cada institución, como ha hecho el Centro León en la coordinación de este interesante programa formativo en arqueología.

Este curso mantuvo una matrícula de 45 estudiantes reuniendo a expertos, arqueólogos, historiadores, arquitectos, estudiantes universitarios, artistas, museógrafos, gestores culturales, con la única finalidad de acercarse a un diálogo académico productivo, formativo, informativo, riguroso y actualizado con las últimas teorías y propuestas modernas, todo al servicio del desarrollo, en una conjunción inequívoca entre patrimonio arqueológico y desarrollo nacional.