Con gran sorpresa e incredulidad los familiares y amigos del piloto Andreas Lubitz recibieron la noticia de que hizo colisionar el avión intencionalmente contra los Alpes Franceses. Las informaciones preliminares de las investigaciones indican que padecía de problemas psiquiátricos y la expareja del piloto, persona clave en todo este proceso de investigación afirmó lo siguiente: "Lubitz se enfadaba por las condiciones de trabajo. Poco dinero, miedo por el contrato, demasiada presión".

En la casa del piloto se encontraron notas médicas de su psiquiatra donde se le prohibía ejercer su profesión, pero la línea aérea para la cual trabajaba no estaba al tanto de la problemática del piloto, pues nunca lo notificó.Parecía que llevaba una vida funcionalmente sana y no daba señales de que estuviera atravesando por una graveinestabilidad de sus pensamientos y emociones.

Toda persona corre el riesgo de desarrollar algún tipo de enfermedad mentala lo largo de su vida. Cuando se combinan los factores biológicos o hereditarios, los factores socioeconómicos y alguna crisis o evento en particular generador de estrés podemos terminar enfermándonos mentalmente. La OMS afirma que la depresión está afectando a más de 350 millones de personas, siendo una de las enfermedades mentales másfrecuentes, la cual es responsable de la mayor causa mundial de discapacidad y que termina interfiriendo con la vida familiar, laboral y social de la persona que la padece.

Existen muchas especulaciones y muchos creen que el caso del vuelo MH370, desaparecido en el mar, podría ser similar al de Germanwings. Ahora se están tomando todas las medidas preventivas, se habla de que habrá más exigencias y pruebas mentales más rigurosas

Las enfermedades mentales son muy frecuentes y necesitan ser atendidas con la misma urgencia que lo hacemos cuando un órgano de nuestro cuerpo está afectado y deja de funcionar correctamente. Las enfermedades mentales se suelennegar u ocultar, todo esto debido al temor de ser etiquetado o tildado de loco, término despectivo comúnmente utilizado para referirse a aquella persona que padece alguna condición mental. En el caso de este piloto fue así, su expareja asegura que no hablaba mucho de su enfermedad.

Ahora bien, quiero referirme a la importancia de la responsabilidad social que todo profesional que trabaja con personas debe asumir. Si el diagnóstico de la condición mental del piloto era tan clara, de modo que hasta se le había indicado que no podía pilotar un avión,¿No debió la línea aérea dar un seguimiento más seguido a la condición de salud mental de su empleado? ¿No debió existir una persona de enlace entre el psiquiatra y la línea aérea que diera el seguimiento e informara de la condición mental del piloto? ¿Y qué de la responsabilidad social del psiquiatra ante un paciente que representa un peligro? ¿Que hizo para evitar esta tragedia? ¿Le impedía la ética como profesional buscar alguna manera de reportar lo que sucedía, con previo consentimiento o no de su paciente? Son preguntas que deben movernos a reflexionar para la búsqueda de soluciones y tomar decisiones más asertivas.

Entiendo que hubo fallo de ambos sistemas, pues como Lubitzseguía ¨funcionando¨ y llevando una vida ¨normal¨ todo parecía estar bien y no se llegó a comprender la magnitud real del peligro que representaba una persona con un cuadro depresivo mayor e ideas suicidas. El día de la tragedia los ojos de muchos expresaron sorpresa y quedaron atónitos ante la fatal realidad. Los familiares de esas vidas que se perdieron son las que no encuentran consuelo y son las que se preguntan cómo pudieron sus seres queridos acabar de esta manera, víctimas de una realidad que era totalmente desconocida por ellos.

Existen muchas especulaciones y muchos creen que el caso del vuelo MH370, desaparecido en el mar, podría ser similar al de Germanwings. Ahora se están tomando todas las medidas preventivas, se habla de que habrá más exigencias y pruebas mentales más rigurosas. La ONU acaba de recomendar que alguien con depresión no debe ser piloto de un avión. Pero como es muy poco probable que una persona admita su deterioro progresivo en cuanto a la salud mental. Se deben desarrollar mecanismos de regulación para evitar este tipo de tragedias. No debe dejarse en manos de una persona en desequilibrio emocional la decisión de si informa o no de su condición, y más cuando la vida de tantos otros está en sus manos. El saldo de esta lamentable tragedia es de 150 personas con unos familiares que han quedado sumidos en una tristeza y sensación de pérdida irreparable. Mis oraciones de consuelo para ellos.

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