El jueves pasado el Lic. Danilo Medina tomó posesión como nuevo Presidente de la República Dominicana.

Como muchas personas que viven en esta gran nación, me tomé el tiempo en ver su discurso y -por supuesto- en ver la integración del nuevo gabinete.

Irónicamente, a menos de 2 horas de haber terminado su discurso y de haber nombrado a los que serán sus colaboradores más cercanos, las redes sociales ya estaban infestadas de criticas y disgusto.

Siempre he sido un convencido de que en la vida hay que analizar ambos lados de la moneda, por lo que dedique gran parte del día en analizar los comentarios positivos y negativos.

Después de varias horas de leer los medios de comunicación, comentarios en Twitter y Facebook, llegue a una conclusión:

Las personas que daban comentarios considerados como positivos -en su mayoría- mostraban esperanza y ansias de cambio, mientras que los comentarios negativos provenían de personas que su único interés radicaba en saber los nombres de las personas que integrarían al nuevo gabinete, sin importarles el contenido del discurso del recién juramentado Presidente.

Personas a quien les tengo cariño y respeto profesional e intelectual, me sorprendieron al emitir juicios del nuevo Presidente.

¿Cómo es posible que alguien pueda juzgar a un hombre con tan solo dos o tres horas en un cargo?

¿Acaso éstas personas son Nostradamus para andar dando profecías sobre el futuro?

¿Acaso éstas personas esperaban nombramientos de amigos dentro del gabinete?

Comienzo a inclinarme por esta última opción.

Me queda clarísimo que en América Latina la gente aún aspira a tener un familiar, amigo o conocido dentro de la cúpula del gobierno.

Esto no tiene nada de malo cuando solo es por ver a un familiar, amigo o conocido triunfar y escalar dentro del sector público, pero -tristemente- en América Latina la gente solo aspira a tener conocidos en el gobierno con la esperanza de obtener beneficios, contratos o -sencillamente- para presumir un compadrazgo con alguien que “esta pegao” (como se dice comúnmente en la República Dominicana).

Ahora bien, tampoco descarto que muchos de los comentarios positivos provenían de personas que estaban contentas por conocer mucho, poco o regular a alguno de los nombrados por el Presidente Medina al creer que serán beneficiados.

Emitir comentarios negativos por no tener conocidos dentro del gobierno esta igual de mal que emitir buenas opiniones por pensar que te irá bien por tener algún tipo de relación con un Ministro o político de nivel alto.

Yo no soy Nostradamus para saber si los siguientes cuatro años de Danilo Medina serán buenos o malos, ¡No Sé!, pero si puedo presumir que estoy esperanzado en que lo serán.

Por esto, ¡no juzgo! Ya que sería injusto de mi parte (y de cualquier otra persona) juzgar a alguien que no ha tenido tiempo en demostrar que puede -o no- cumplir lo que prometió en la campaña.

Hoy, puedo decir que los nombramientos de Medina muestran que está “Cambiando lo que está mal” y “Continuando con lo que está bien”.

Respecto a “Hacer lo que nunca se hizo” solo queda esperar. Si no hace nada, habrán tenido razón quienes ya comenzaron a criticar y si Danilo Media logra cumplir con dicha promesa, me dará gusto ver a dichos negativos tragarse sus palabras.

Solo el tiempo dirá, pero criticar por criticar no ayuda en los absoluto y reitera el poco compromiso con el bienestar de la nación.

@RaulBaz