Desde 1994 en adelante en varias oportunidades escribí sobre la necesidad de crear un Banco Nacional de Fomento de la Producción y Exportaciones (BNFPE), pues el país carece de facilidades de créditos a largo plazo para financiar actuales y nuevos proyectos industriales y agroindustriales ni tampoco tiene un Fondo de Financiamiento de las Exportaciones. Es decir, no tenemos los instrumentos crediticios para aumentar la producción interna y las exportaciones. Esto es una gran desventaja y una limitante para volver a fomentar la producción nacional.
Cuando después de diez años al fin se aprobó en el 2002 la actual Ley Monetaria y Financiera No.183, la idea de crear una nueva institución mixta como banco de segundo piso fue radicalmente cambiada, al establecer el traspaso al Banco Nacional de la Vivienda de todos los activos del DEFINPRO. En aquella oportunidad se perdió la ocasión de crear un banco de fomento de segundo piso, aparte con un mandato claro. El BNV debe seguir siendo un banco de financiamiento de construcción de la vivienda y urbanizaciones, pero le ha resultado difícil o imposible cumplir con el doble rol asignado en la ley monetaria.
El llamado DEFINPRO — antiguo Fondo FIDE e INFRATUR del Banco Central –, en el pasado fue el principal fondo de financiamientos a largo plazo, para proyectos de desarrollo industrial, agrícola, ganadero y hotelero. El rol del antiguo DEFINPRO fue fundamental para que, junto con las leyes de incentivos sectoriales, se pudieran crear y desarrollar los sectores industriales y turísticos que hoy tiene el país. Fue la fuente principal de créditos a largo plazo durante dos décadas para materia prima, compra de equipos y maquinarias, ampliar proyectos existentes e instalar nuevos proyectos industriales, agroindustriales y de exportación. Ahora en el 2012 no tenemos ninguna institución de banca de segundo piso dedicada al financiamiento del desarrollo.
Para lograr este objetivo se debe crear el Banco Nacional de Fomento de la Producción y de Exportación (BNFPE), el cual debe operar como banco de segundo piso y como el principal financiador de la producción y las exportaciones. La cartera de préstamos en el BNV del antiguo DEFINPRO debe pasar a esta nueva institución. El BNFPE debe ser un banco mixto de capital privado y público y de bancos regionales de fomento. Nos parece más conveniente que sea una sociedad mercantil, con su propio Estatutos y absoluta autonomía. Se podría solicitar asistencia técnica al BIB y a bancos de desarrollo de México, Colombia, Chile y Brasil, para su constitución y definir sus bases operativas y financieras. Existe buena experiencia regional.
El BNFPE debe tener completa autonomía del Banco Central y del Gobierno. Su capital podría ser de RD$ 5,000 millones, de inversiones de los Bancos Múltiples, Bancos de Ahorros y Créditos, Fondos de Pensiones, del Banco de Reservas, Bancos de Desarrollo regionales y un 20 % en acciones colocadas entre el público general a través de los Puesto de Bolsa de Valores. Debe tener su Asamblea de Accionistas y un Consejo de Directores mixtos con personas calificadas de experiencia en la banca privada y empresas industriales exitosas. El Presidente y Directores, debe ser nombrado por el propio Consejo Directivo. Sería una moderna institución para captar y prestar recursos de manera más flexible y ágil y un centro de arbitraje y colocación de fondos a mediano y largo plazo.
Operaciones de Captación:
El BNFPE debe captar recursos nacionales e internacionales de diferentes fuentes y a través de distintos mecanismos. Podría tomar préstamos internacionales de organismos multilaterales; de otros bancos de desarrollo regionales, emitiría bonos en dólares y en pesos, para colocarlos en el mercado nacional y externo; emitiría certificados o bonos especiales de mediano y largo plazo para ser adquiridos por las compañías de seguros, bancos y fondos de pensiones; colocaría instrumentos pasivos en el mercado secundario y a través de ventas de carteras de préstamos y, operaría activamente en el mercado de capitales.
Por un tiempo también podría recibir recursos del Presupuesto Nacional para programas específicos con intereses subsidiados focalizados, manejar Fondos en Fideicomiso y establecer distintos fondos con diferentes programas de créditos, según la naturaleza de cada captación. Los aportes del Banco Central cuando fuese necesario deben estar incluidos en la programación monetaria anual, de manera que sea compatible con el equilibrio macroeconómico y propenda al crecimiento de la producción sin afectar la estabilidad de monetaria y de precios.
Operaciones de Créditos:
La función principal del BNFPE es financiar las industrias actuales y financiar nuevos proyectos y las exportaciones. El crédito por proyecto fue una concepción necesaria, pero ahora las operaciones crediticias deben ser más variadas y ofrecer distintos planes de financiamientos más novedosos y complejos. Se deberán brindar créditos para capital de trabajo, de exportación de pre y post embarque, para compra de equipos solamente y préstamos a mediano y largo plazos. También deben existir programas especiales para créditos hoteleros, industriales, agrícolas, nuevos ingenios azucareros y colonos cañeros, industria de la pesca, ganaderos y proyectos de exportaciones. Cada uno tendría una política y condiciones de préstamos específicas, con plazos, intereses y períodos de gracia diferentes, según el sector o el proyecto.
Los programas de financiamiento, entre otros, pueden ser los siguientes:
1- Créditos por proyectos existentes o de ampliación.
2- Créditos de capital de trabajo exclusivamente, o dentro del plan de inversiones de un proyecto, para compra de materia prima y de equipos.
3- Préstamos globales a cada institución en base a una proporción de su capital y por garantías hipotecarias en primer rango.
4- Avales temporales, hasta una proporción 45% o más, del costo del proyecto.
5- Avales totales o parciales de emisiones de bonos o títulos de proyectos, tales como agroindustriales, industrias y pesqueros, en base a condiciones especiales de fiscalización y auditoria anual del proyecto.
6- Venta de cartera de préstamos de las intermediarias.
7- Participar activamente en la Bolsa de Valores.
8- Servir de co-financiador y supervisor de créditos internacionales dirigidos a proyectos específicos, brindando un aval técnico o financiero, según las garantías.
9- Crear y administrar un Fondo de Financiamiento de las Exportaciones y un Fondo de Financiamiento y de Garantías para la Pequeña y Mediana Empresa.
Resumen:
Como se puede apreciar, un moderno BNFPE debería convertirse en la institución más importante para financiar el aumento de la producción y de las exportaciones. Esta reforma es fundamental para crear nuevas inversiones, empleos y para generar más divisas. Una política activa de financiamiento del desarrollo, llevada en forma sana y moderna, es compatible con el mantenimiento de la estabilidad monetaria, particularmente si el Gobierno mantiene el equilibrio consolidado de las finanzas públicas.
Recomiendo que una Comisión Especial estudie la mejor forma de crear el deseado Banco Nacional de Fomento de la Producción y Exportaciones, aparte y autónomo, pues entiendo que son funciones y especialidades muy distintas. Es bueno que el BNV se convierta en un banco de segundo piso, especializado solo para la vivienda y urbanizaciones y con operaciones en el mercado secundario.
La creación del Banco de Fomento de la Producción y de las Exportaciones, como esta entidad capitalizada mixta y fundada con la filosofía del viejo DEFINPRO, sería pieza angular del desarrollo de la producción nacional, de las exportaciones y del aumento de la competitividad del sector privado. Debe ser visto como parte de una reforma del sector financiero más acorde con los tiempos y la competencia internacional. Con un apoyo de un banco de desarrollo como BNFPE nuestros sectores productivos podrían competir con mayor producción y oferta exportable en los mercados hemisféricos y europeos. Propongo estudiar esta propuesta que ayudará a cambiar parte del modelo de desarrollo actual.