Hay tres cosas en la vida dominicana, y hasta cuatro, que me sorprenden sobremanera y que no alcanzo a comprender satisfactoriamente: 1- Que el gobierno dominicano solicitara y, con sobrada razón, lograra que la esquelética OEA se disculpara por su bochornoso papel en 1965 al servirle de camuflaje posterior a la invasión e intervención del país por 52 mil soldados estadounidenses para impedir el restablecimiento de un gobierno democrático que había sido derrocado por la ultra derecha y los “militares gorilas”, asesorados por militares norteamericanos ; pero que hiciera mutis y no solicitara disculpas a Estados Unidos, que nos invadió unilateralmente colocándose al margen del sistema interamericano y violando los principios de la OEA que luego le sirviera de muchacho de mandado.

2- Que el doctor “Francis” (más conocido como Francisco) Domínguez Brito, Procurador General de la República, malgaste su atención y su tiempo al solicitar cual quisquilloso chismoso aldeano a las autoridades del Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria que prepare “un memorial de la situación de la cantante” Marta Heredia en ejercicio de su “medio libre”, en vez de él preparar un memorial del auge de la delincuencia y del régimen garantista en favor de los delincuentes y en detrimento de las víctimas, desde que auspició y obtuvo la aprobación el Código Penal que antes había arrojado esas calamidades en países latinoamericanos.

3- Que la periodista Margarita Quiroz, de Hoy, se haya atrevido a incluir al nefando Joaquín Balaguer entre los presidentes dominicanos “elegidos de forma democrática”, siendo de público conocimiento que es papá y abuelo de todas las formas de fraudes electorales que se pudieran inventar e inventariar en el siglo XX, matizados del uso desembozado de militares y policías en campañas electorales, robos de urnas, suplantaciones de votos, represiones y derramamiento de sangre.

3- Que el casi eterno Presidente de la Academia Dominicana de la Lengua (¿y eso existe?, ¿con qué se come eso?), Bruno Rosario Candelier, (¿ex?) leonelista empedernido, y el (¿ex?) leonelista empedernido José Rafael Lantigua, medalaganario y cuasi prepotente Ministro de Cultura ¡por 2 períodos! de Leonel Fernández, organizaran un espectáculo de exaltación del exitoso colega César Medina, asaz informado, tenaz y efectivo crítico y cuasi persecutor político del ahora ex presidente, como que deja mucho qué decir y como que le concome a los que sienten vergüenza ajena.

Pero el colmo de los colmos en el derroche palabrero huero de Lantigua durante el acto fue narrar una anécdota con ocasión de Medina y Hatuey Decamps presentarse de incognito a su casa en Moca en actividades antibalagueristas…

…Sin saber esos panderos en cuáles manos se ponían.

¿O acaso se le ha olvidado al José Rafael Lantigua de ahora que aquel José Rafael Lantigua era el mismo José Rafael Lantigua que en esos momentos escribía en El Sol artículos en favor de la reelección del angelito de la guarda Joaquín Balaguer?

Seamos serios: a otro perro con ese hueso…