Dentro de pocos meses el conjunto de infraestructuras que componen el Corredor Duarte estarán concluidas, con una inversión que supera los US$ 250 millones de dólares; una serie de viaductos, pasos a desnivel y túneles conforman la cartera de proyectos prometidos a la población dominicana para mejorar la circulación vehicular a nivel metropolitano. Es evidente que con la construcción de estas nuevas conexiones viales se incrementará la velocidad de desplazamiento de las unidades vehiculares y por tanto se reducirá considerablemente el tiempo para cruzar el Distrito Nacional de un extremo a otro.
Sin embargo, el aumento de la velocidad no puede ser el único beneficio al insertar este tipo de infraestructuras en la ciudad; ya que su ubicación céntrica, requiere que las mismas puedan generar en su entorno ambientes más humanos, que puedan compensar la fisura que estas infraestructuras han producido en los territorios urbanos donde son localizados. Esto puede lograrse a través de la creación de un sistema de parques urbanos a lo largo de todo el corredor, con la ampliación de las aceras laterales, la colocación de una iluminación especial, la generación de un circuito de actividades urbanas y el acondicionamiento del sistema vial, creando una serie de vías para el transito lento (local) y otras para los desplazamientos rápidos (de un punto a otro de la ciudad).
De todas maneras con la eventual conclusión de esta primera fase, ya han sido anunciados los posibles proyectos que formarán parte del Corredor Duarte 2, el cual estará compuesto por un conjunto de túneles y elevados localizados tanto en el Distrito Nacional como en la Provincia de Santo Domingo; ante este escenario el momento es oportuno para diseñar una propuesta que defina un gran proyecto integral, que solucione de manera definitiva el caos existente en el sistema de movilidad urbana del Gran Santo Domingo.
El posible proyecto Corredor Duarte 3 podría convertirse en la apuesta de articulación urbana más importante de la República Dominicana ya que integraría en una sola propuesta todo el conjunto de infraestructuras viales construidas a nivel metropolitano en los últimos años, junto a las necesidades de desplazamiento colectivo que dominan las demandas de las grandes mayorías.
Tomando como escenario de trabajo las avenidas que fueron parte del Corredor Duarte, el objetivo general de esta nueva propuesta debería ser, garantizar que todos los ciudadanos puedan beneficiarse de esta importante inversión sin importar su condición económica o social.
Los objetivos específicos de esta propuesta serian contribuir con la reducción de los entaponamientos, mejorar el sistema de transporte colectivo, producir una mayor seguridad tanto para peatones como para conductores y pasajeros, y controlar los niveles de contaminación a nivel urbano. Estos objetivos se pueden obtener a través del diseño de estrategias que potencien la utilización de los medios masivos de transporte público, generando espacios públicos de calidad y proporcionando un diseño urbano más humano, que coloque el peatón como centro de una nueva ciudad en armonía con su medio ambiente.
Corredor Duarte 3 debe consolidarse como una realidad, ya que el caos del tránsito y el transporte de pasajeros es un problema que se agudiza aceleradamente luego de más de medio siglo de estrategias, proyectos, planes e inversiones infructuosas; afectando directamente a la mayor parte de la población, la cual no tiene la posibilidad de desplazarse por la ciudad en vehículos privados.
La posibilidad de poner en ejecución este proyecto proporcionaría respuestas definitivas a las necesidades de desplazamiento cotidiano incidiendo en una mejoría de la calidad de vida, la cual se expresará en una reducción de los gastos en transporte, una disminución de los tiempos de recorrido y una renovación del estilo en el que cada dominicano transita por la ciudad.