El Dr. Leonel Fernández, Presidente Constitucional de la República, es una persona inteligente, hábil, calculadora y hasta hace pocos días, tolerante.  Es hábil y calculador, porque ha tenido la suerte de "embaucar" al representante del principal partido opositor, con propuestas aparentemente atrayentes, que permitieron "mantener anestesiado" en su rol opositor al PRD, conducta que en algún momento ha ido en detrimento del Partido.  El Dr. Fernández, es tolerante porque ha permitido que en su gestión, podamos desahogarnos aún hasta con quienes se exceden en sus críticas, a su gestión gubernamental.

No conocemos ninguna reacción acerca de la publicación de "wikileaks" que aludían su persona y algunos de sus funcionarios.  Producto de los reportes de "wikileaks" al menos dos de sus funcionarios, amenazaron con someter al periódico más famoso de Los Estados Unidos, el New York Times, pero esto que quedó en el olvido.

A raíz de los reportajes de investigación periodística de Nuria Piera y Alicia Ortega, las amenazas de sometimiento a los tribunales, también fueron echadas en el olvido.

Ahora, las afirmaciones del señor Marcos Martínez, que afectan directamente a la Primera Dama y otras dos personas vinculadas al entorno presidencial, así como las denuncias del señor Guillermo Gómez acerca de la corrupción, terminaron con la tolerancia del gobierno, atribuida mayormente al Dr. Fernández.

Es harto conocido que, cualquier denuncia, queja, preocupación o simple llamado de atención sobre las muchas necesidades que son obvias en el contexto de la realidad nacional, son denegadas, manipuladas o retorcidas por gran parte de los medios de comunicación, en los cuales el gobierno se promociona y domina de manera avasallante.

Con las aseveraciones del Señor Marcos Martínez, la Primera Dama y el gobierno, TIENEN UNA GRAN OPORTUNIDAD, para que otras "reputaciones" no sean afectadas por tan temerarias o tal vez valientes imputaciones.

El caso es simple, como se supone que la institución bancaria aludida, no arriesgaría su reputación en el mundo de la banca para proteger a nadie, su credibilidad debe ser a toda prueba.  Si al pueblo dominicano no se le muestra "LA CERTIFICACION DEL BANCO", exonerando a Doña Margarita Cedeño de Fernández, sobre la acusación vertida, el riesgo de no hacerlo, sería mucho mayor, pues se habría sembrado la duda en el pueblo llano y simple.