Don Juan Bosch, en sus relatos radiales a través de sus charlas en tribuna democrática del P.R.D. y la voz del P.L.D., desarrolló una didáctica de la comunicación para educar el pueblo dominicano.
Todas sus intervenciones desarrollaban un análisis reflexivo en un lenguaje llano para explicar y, que la gente común entendiera e hiciera conciencia, de cómo las políticas de desarrollo de un gobierno deben estar orientadas al bienestar de la persona, a la conservación del patrimonio público y a la soberanía de la nación.
Su visión profética sobre la minera Rosario dominicana, en la que planteo desarrollar la alfarería haciendo de esta una gran empresa productora de joyas; la crisis de los ingenios azucareros de 1987 y, sus propuestas sobre la necesidad de su diversificación.
Fue categórico don Juan, en lo estratégico de mantener las reservas en oro en el Banco Central; también, sus preocupaciones por el pueblo dominicano fueron solidarias y tan nobles, que hasta que tipo de llama cuando se cocina se debe usar en la estufa, orientaba Don Juan Bosch, para ahorrar gas y; porque, no se debe mantener la llave del agua abierta cuando se estruja el jabón mientras uno se baña, para ahorrarlo.
Los círculos de estudios en la visión política de Juan Bosch eran estrategias pedagógicas de construcción política y formación de conciencia humana en la que se plantaban valores sociales trascendentes de servicio y compromiso solidario
Don Juan,Además, de grandes temas explicados con su método y estilo gráfico como razón de lo simple, la economía menuda fue tema incluido en sus Charlas radiales.
Don Juan, tuvo la firme convicción, de que “con un pueblo sin educación no se va ningún lado”, de ahí su énfasis tanto en el P.R.D. como en el P.L.D. en crear los círculos de estudios y mantener la comunicación radiofónica como vías de aprendizajes masivos del comportamiento político ciudadano de moralidad y conciencia cívica.
Los círculos de estudios en la visión política de Juan Bosch eran estrategias pedagógicas de construcción política y formación de conciencia humana en la que se plantaban valores sociales trascendentes de servicio y compromiso solidario.
Muchos Intelectuales dominicanos resentidos por la grandeza de este hombre, a nuestro juicio el dominicano más grande del siglo 20 y, uno de los más importantes de en ese mismo siglo en Latinoamérica; prejuiciaron, estos pseudos intelectuales de la metodología bochista definiéndola como una trampa o cuello de botella de militancia partidaria, o, los más ingratos la categorizaron como lastres de tiempos de guerra fría, propia de partidos marxistas-leninistas, ignorando que la historia del viejo testamento bíblico registra este fenómeno en los episodios de liberación del pueblo de Israel y, en el nuevo testamento los 12 apóstoles constituyeron una célula creada por Jesús de Nazaret para la construcción del nuevo reino; no vieron los críticos de Bosch, que el objeto esencial de los círculos de estudios era construir conciencia y vacunar al ciudadano que hace militancia política de la peste del amiguismo, transfuguismo, grupismo (tendencias) y el clientelismo; hechos estos que constituyen la peor pandemia política de estos tiempos de globalización, de liberalismo y relaciones sociales de mercado de la frágil democracia dominicana.
En su teoría la Imagen del bien limitado, Max Weber y Georges Foster establecen lo siguiente: “…el término recurso no puede quedar reducido a los bienes materiales, consumibles; recursos son por ejemplo, en la antropología del clientelismo político el dinero, como abstracción de las relaciones sociales de mercado “.
Esta teoría Weberiana, Juan Bosch la reinterpreta recreándola con su relato sobre Magino perseguido por un toro bravo, quién en su huida y desesperación encuentra de frente una casa con dos ventanas abiertas, se lanza por una de ellas y se estrella contra la pared, confundió las ventanas Magino porque era bizco, sufría de Diplopía, tenía doble imagen de una misma realidad, a decir de don Juan; “Magino se metió por la ventana que no era y lo cacho el toro que si era”.
Las elecciones dominicanas después del golpe de Estado de septiembre de 1963,contra Bosch, no logran liberarse del Síndrome de Magino y sus consecuencias, las relaciones sociales de mercado elevadas a la categoría de clientelismo político y transfuguismo, lo que ha implicado, por demás, al sistema de partidos dominicanos; destrucción de las relaciones sociales ideológicas intra partidaria y, consigo la pérdida del sentido de comunidad política y conciencia colectiva o fuerza moral unificadora. La democracia dominicana ha estado atrapada también, en el perverso maniqueísmo electoral entre los buenos-malos y los malos, muy malos.
No acaban de entrar los procesos electorales dominicanos por la ventana que es, ventana de auténticos valores con los que se debe construir una verdadera democracia de justicia social, equidad política, seguridad, bienestar y, de participación solidaria.
Estos rasgos, antes destacados, configuran las estructuras epistemológicas más relevantes del pensamiento político de Juan Bosch, cuya concreción histórica se formaliza en el proyecto y compromiso de completar la obra de Duarte.