Seamos realistas, a todos nosotros nos gustaría ser un poco más como Beyonce. Por supuesto, si no nos atraen los traseros estilo “bootylicious” o carreras de divas pop, sé que por lo menos nos gustaría viajar al estilo de la Reina Bey (significado: a cualquier lugar que deseen y en cualquier momento que elijan). A medida que Beyonce ha visitado recientemente mi dirección anterior, es decir, la República Dominicana, debemos decir que este es EL LUGAR del momento. Lo que significa que tengo que inventarme una Guía Turística Dominicana y difundirla en todo los posibles medios de comunicación del mundo. Pero en primer lugar, déjenme revisarla ante ustedes, los verdaderos dominicanos.
Para empezar con nuestra fabulosa excursión, todos los visitantes europeos y ”gringos” en la parte oriental de la isla Española TIENEN LA OBLIGACIÓN de adquirir un bloqueador solar completo (o por lo menos SPF 70), las gafas del sol más chulas que encuentren y un gorro de su elección personal (preferiblemente NO una gorra de invierno).
Ahora, ya que están más preparados y menos propensos a desmoronarse como un trozo de papel en el calor caribeño, vamos a decidir un destino específico de este viaje dominicano inspirado por la gran Beyonce. Les voy a simplificar el proceso de decisiones, ya que, como viví 1 año en Santo Domingo y lo conozco mejor que otros lugares en R.D., este será el lugar a donde vamos a ir. A pesar de no ser el centro turístico del país, la capital dominicana tiene bastantes cosas chulas para ofrecer.
Para empezar nuestras vacaciones metropolitanas vamos a darnos un paseo en la Zona Colonial. Paseen mucho, ya que este es el único espacio donde el caminar a pies es aconsejable (dado que no sea muy tarde en la noche y que ustedes no sean una dama rubia e indefensa). Compren muchos souvenirs, que incluyen las pinturas dominicanas realmente muy chulas, artículos artesanales de madera, hermosos, joyas de Larimar y Ámbar de todo tipo y de todos los precios, ron dominicano, y menos famosos que los Cubanos, pero igualmente elegantes cigarros dominicanos.
IMPORTANTE: en todo momento recuerden NO emborracharse temprano porque en ese caso específico, el calor les dejará muertecitos.
Después de cansar sus perezosas piernas de hombre del siglo XXI y habiéndose posado el Sol, vayan y cómprense una cerveza grande Presidente o Bohemia (la última tiene un sabor un poco mas fuerte) llamada “jumbo” (o varias más pequeñas, para aquellos que beben lento y no le gusta que se les escape el gas de esta botella tan gigantesca). Después vayan a la Plaza de España a quedar con sus amigos (IMPORTANTE: asegúrense que algunos amigos suyos estén presentes en el país para juntarse) y tómense su jumbo a la luz de la luna (creo que está prohibido tomar en la calle, pero nadie hace nada, usualmente). La atracción especial del día es la posibilidad de echar un ojo a los bohemios locales que reniegan de vivir según las reglas tradicionales de la sociedad dominicana (que es un cambio agradable ya que a la gran mayoría les gusta ser y vivir de una manera muy similar). Aquellos bohemios de hecho no hacen nada particular, sólo tienen el pelo rasta en lugar de la omnipresente gelatina, y llevan camisetas un chin estrujadas o con estampados divertidos en lugar de una camisa bien planchada emparejada con zapatos de vestir.
Si se sienten demasiado acobardados para beber afuera, vayan a un Colmado (una típica pequeña tienda de alimentos y licor dominicana presente en casi cada esquina) y compartan una cerveza con los lugareños allá. Puede ser que ellos incluso (dependiendo de su edad) bailen con ustedes o “le den lo suyo” en el juego de dominó.
En la mañana siguiente, encuentren un dominicano que conozca los caminos alrededor de la ciudad y aventúrense yendo a los “barrios” (prudentemente en una yeepeta y no caminando en sus chancletas con un aspecto despistado, de extranjero y sugiriendo la posesión de dólares). Mientras más blanco sea usted, más corto será el tiempo que deberá pasar en estas áreas. Pero, sólo se vive una vez, así que es hagan de esta vida, una peligrosa (el miedo es emocionante) diversión.
Viajen a la frontera con Haití. Para los partidarios del turismo incluso más hardcore y la aventura mas extrema vayan a Haití (pero recuerden beber exclusivamente agua embotellada y abstenerse de consumir hielo, o cualquier alimento vendido en la calle).
Cuando vuelvan a R.D. vayan a un campo de tiro y aprendan a ser un Gangsta o, en algunos casos aprendan por qué no son y nunca serán uno (al parecer solo el rapero “50 Cent” es uno).
Vayan a un club local de Merengue/Bachata y espanten a los lugareños con su rutina de "la gente blanca no sabe bailar".
Si su riesgo de insolación es bajo y no tienen mucho miedo de la posibilidad de ser aplastados como un plátano frito, robados o (si la suerte les toca) la posibilidad de ser seducidos por uno (o varios) de los pasajeros (o también el chofer) atrévanse a tomar la ruta Dominicana de Transporte Público y móntense en un carro “de concho”.
Ni siquiera piensen en ir a Mcdonalds, Burger King o a cualquiera otra cadena de comida. Una de las mejores cosas de estar en República Dominicana es comer a lo dominicano. Sin embargo, traten de no comprar en las calles, ya que, debido a su estómago germofóbico y blandengue pueden terminar con algunos problemitas de salud (o clavados en el inodoro). A su vez, les recomiendo que vayan a “Adrian Tropical” y se dejen deslumbrar con cualquier plato Dominicano. Van a ponerse a dieta más tarde (sobre todo cuando estén fuera de ese bendito calor).
Y para terminar con un saborcito con “glamour”, vayan a un casting. La publicidad Dominicana, así como el show business local están extrañamente atraídos por cualquiera persona que no parezca Dominicana (quiere decir blanca) cuando buscan actores o modelos para promocionar cosas. Entonces pueden vivir su momento Hollywood como la estrella del día (o por lo menos como un extra, seamos sinceros, también parece que Marilyn Monroe solo es una).
Y por último pero no menos importante, tomen montones y montones de fotos de playas bellas, palmeras y frutas exóticas (como el coco, por ejemplo) y envíenlas a todos sus amigos por cualquier medio social de su libre elección y vuélvanles locos de celos.
Ja! Pueden incluso etiquetar #Beyonce para hacerle saber que no es la única que tiene la posibilidad de pasar unas vacaciones tan chulas.
Además, en caso de viajar conmigo y mi Guía Turística Dominicana, van a realmente ver el mundo dominicano, en vez de las infraestructuras del hotel de lujo protegido y separado de cualquier tipo de realidad.