Buen pelo y mala cabeza, primero. Mala cabeza y caco pelao, después.

Bala perdida, mala pécora, rosca izquierda, hebra encontrá.

Cara de pera.

Orejas de negro.

Ojos de busuases.

Nariz aguilucha, ñata disfrazada.

Barba de chocha de vieja, bozo de pobre.

Bembes atrofiados, lengua de máuser, dientes ‘e conejo; muelú.

Voz de ultratumba, galillo siempre seco.

Brazos de alfeñique, codos de concreto alzados, muñecas atómicas, manos muertas, dedos lampiños, uñas de vago.

Pechito ‘e paloma, hombros deprimidos, espinazo retorcido, espalda mojada de agua salada.

Barriga cervecera, manubrios del amor, “mientras más chicho más gocho”.

Cintura indisciplinada.

Líbido leporina, punta alegre, pija de estatua griega, ruleta rusa, arma de procreación masiva.

Nalgas pálidas, batatas, canillas, pies planos, uñas de guaraguao.

Eso me tocó.