Desde que el ser humano ha poblado el planeta, ha venido alterando el entorno en el que vive y en menor o mayor medida, las condiciones  climáticas generales de  nuestra aldea global. Este proceso se ha incrementando a partir de la Revolución Industrial  y aún más en los últimos 50 años. Cada día se van agotando los recursos naturales de los que disponemos y nos encaminamos aceleradamente a una situación de crisis. Conceptos tales como  Cambio Climático, Calentamiento  Global,  Energías Renovables, Sostenibilidad, Reciclaje,  Protección del Medioambiente, entre otros, están presentes en nuestras vidas  a través de los medios de comunicación.

La mayoría de las naciones han tomado conciencia real de la situación actual en que se encuentra el planeta. No todas están dispuestas a aplicar las políticas reales para conseguir la reducción de emisiones de gases contaminantes y de efecto invernadero. Muestra de ello son los distintos marcos operativos que se han creado y no se han cumplido, siendo el más conocido  el Protocolo de Kioto.

Dentro de este gran marco general,  los profundos rasgos humanísticos  de la arquitectura, combinados con su carácter eminentemente técnico, han hecho que sea un vehículo,  protagonista principal,  y a la vez  el escenario de los grandes acontecimientos sociales que acompañan a la humanidad.

El quehacer arquitectónico entendido como un servicio a la sociedad y las buenas prácticas en el ejercicio de la profesión  plantean soluciones certeras que repercuten positivamente sobre el objetivo de preservar nuestro medio natural y social.

En este sentido, la Arquitectura Bioclimática o sostenible hace uso de materiales y técnicas de construcción que garantizan  un desempeño  energéticamente eficiente para el  organismo arquitectónico, un  importante ahorro y confort para el usuario, y una relación saludable con el planeta.

"El proceso lógico sería trabajar con las fuerzas de la naturaleza y no contra ellas, aprovechando sus potencialidades para crear unas condiciones de vida adecuadas" * y mediante métodos pasivos y/o activos conseguir el objetivo de vivir en armonía con nuestro entorno, sin comprometer con el uso actual el futuro aprovechamiento de los recursos para las generaciones venideras.

La Interrelación del organismo con el entorno, el confort en los espacios habitables y la eficiencia o aprovechamiento energético tanto en la captación como en el uso, y desde la concepción del proyecto, son en resumen los aspectos fundamentales que definen la arquitectura bioclimática;  Un balón de oxigeno para nuestro mundo.