Cuando hablamos de aprovechamiento y reutilización del agua en el contexto de edificaciones habitacionales, de oficinas o pequeñas industrias, hablamos de la captación y de la reutilización de aguas pluviales, del aprovechamiento de las aguas sobrantes de las piscinas o estanques y de la reutilización de las aguas grises (que son las que vienen de lavamanos, ducha, bañera, fregadero, etc.).
Entre las grandes ventajas de estos tipos de aprovechamiento podemos citar que para su uso no hace falta estar conectados a una red de suministro exterior al edificio, que no hacen falta medios de transporte que nos los sirvan, que sus costes son relativamente bajos y que no necesitan tratamientos muy complejos para su consumo. Por otra parte, por ser éste un recurso (el agua), no siempre disponible en muchas localidades del país o servido de manera irregular -a veces con alta variabilidad estacional -siempre viene bien un apoyo sostenible y complementario a los sistemas convencionales de suministro de agua potable.
Aprovechamiento del agua de lluvia
El agua pluvial puede ayudar de manera determinante a cubrir las necesidades de agua no potable (con un tratamiento relativamente mínimo puede llegar a ser potable), como el agua para riego e inodoros, lavadoras o depósitos contra incendios. El sistema de recolección de estas aguas constaría de una superficie captadora, canalizaciones, filtrado de impurezas o sistema de decantación, y un depósito de almacenamiento.
Las cubiertas de los edificios suelen ser especialmente adecuadas como superficie de captación, por ser altamente impermeables. Esto quiere decir que la parte más importante de este sistema de aprovechamiento del agua pluvial, la superficie captadora, está disponible como parte integral del edificio.
En este sistema de captación de agua, el decantador y filtro – cuya función es recoger cualquier resto arrastrada por el agua – es de vital importancia para la extensión de su vida útil; dado que de esta manera se evita la presencia de impurezas en el fondo de los depósitos, garantizando la buena conservación del agua y evitando realizar un mantenimiento frecuente de los equipos. La instalación de una válvula de derivación incluida en el decantador permite derivar las aguas procedentes de las primeras lluvias después de una larga sequía, impidiendo que la suciedad pueda alterar las reservas de agua. Incluso yendo más lejos en la complejidad del sistema, una válvula de fondo permite mantener una reserva mínima de agua que nos asegure continuar con las tareas automatizadas que eventualmente estén programadas.
El depósito de almacenamiento será, en la medida de lo posible, de un material no poroso como el poliéster reforzado con fibra de vidrio o como muchos otros similares en el mercado que garantizan una mejor calidad del agua y que al mismo tiempo facilitan la limpieza y el mantenimiento. También es válida la clásica cisterna que todos conocemos pero preferiblemente exclusiva para este uso. Este depósito, cualquiera que sea, deberá contar con un aliviadero y un equipo de bombeo que proporcione la presión y el caudal necesario para cada uso. Es bueno acotar que el soterramiento del depósito posibilita la perfecta integración en el entorno y preserva el agua de la insolación y las altas temperaturas, ayudando a preservar las aguas almacenadas en condiciones óptimas.
En estas latitudes tropicales la captación o recolección de las aguas pluviales para su posterior uso, resulta ser no solo factible, sino casi un deber. Cada gota de agua que nos cae en forma de lluvia puede ser perfectamente utilizada para muchas de nuestras tareas cotidianas.
Recoger el agua de lluvia es una manera de ayudar al medioambiente al verse reducida la cantidad de agua que tendría que ser tratada por los acueductos para nuestro consumo. También al mismo tiempo que se reduce nuestra huella de carbono, vemos disminuida nuestra facturación por suministros con el consiguiente beneficio para nuestra economía.
Como siempre se ha dicho: El agua es vida. Está en nuestras manos hacer una mejor gestión de este preciado recurso.
Seguiremos tratando el tema en la próxima semana.