4 actividades claves

La presencia del virus en el país ha confirmado la hipótesis de que el COVID-19 se multiplica con mayor intensidad en las zonas urbanas, lo cual demanda de un plan de apertura y reactivación tomando en consideración donde se localiza la población con el fin de monitorear y consolidar un proceso exitoso. Para tales fines la apertura de las labores detenidas durante la cuarentena debe ser producida en el marco de las medidas establecidas tomando en consideración una reactivación diferenciada entre las zonas rurales y urbanas del país.

Las actividades propias de las zonas rurales, allí donde quedan pocos vestigios de un aumento vertiginoso de los casos, deben ser apoyadas por incentivos fiscales y por condiciones blandas para financiar los sectores que allí se desarrollan. Esto con el fin de que estos sectores puedan liderear la reactivación inmediata de la economía, aportando nuevos puestos de trabajo, tecnificando las labores que realizan, supliendo la demanda local y agregando valor para que su producción pueda ser exportable.

A nivel urbano la pausa como producto de la cuarentena en todo el territorio nacional permite observar cómo los cambios en los patrones y costumbres cotidianos han puesto en marcha nuevos hábitos útiles para la nueva normalidad que nos espera en las ciudades. Cuando se vinculan estos nuevos hábitos a la dinámica urbana resaltan cuatro actividades claves: habitar, comprar, trabajar y mover, las cuales ameritan cambios en su concepción y funcionamiento que permitan mejorar su articulación como aporte al proceso de apertura y reactivación que debe producirse en cada demarcación.

A partir de la apertura es vital colocar en la agenda priorizada la necesidad de que la población pueda habitar en una vivienda digna bajo condiciones de seguridad y salubridad. Activar un programa de mejoramiento de barrios contribuye en hacer más eficientes los servicios públicos, acondicionar la calidad de las viviendas precarias, aumentar la cantidad de parques y ordenar el entorno inmediato. Un programa cuyo aporte colateral creará puestos de trabajo para los más necesitados.

Mapa casos contagios COVID-19 en el país.

La cuarentena demostró un cambio en los patrones de relación, tanto para trabajar como para el ocio; la tecnología continuará brindando la opción del teletrabajo, al igual que el seguimiento a los clientes o reuniones de forma virtual, lo cual reducirá muchos costos, compensará otros y disminuirá los desplazamientos en las calles, contribuyendo a la distancia requerida durante los próximos meses; en cuanto al ocio, la alternativa debe ser la migración de ciertas actividades hacia los espacios abiertos durante. Una apuesta para regresar al verde y lo saludable en un ambiente de seguridad y limpieza.

Para comprar la cuarentena aumentó el uso de la tecnología, lo cual debe continuar en este tiempo para que las compras se encuentren a un click o un paso de distancia, reforzando así las alternativas de adquisición vía web e incentivando la apertura de MiPyMes en cada uno de los barrios de la ciudad, para fomentar los desplazamientos a pie y recuperar un sector clave de la economía. A través de las modalidades locales de “deliverys” y marchantes también se acercan los productos a la gente.

Finalmente el mover como resultado de los desplazamientos ha sido impactado por el distanciamiento físico, de manera que la reducción en la oferta de transporte colectivo requerirá más unidades de alta capacidad para que la disminución de los pasajeros no impacte en el precio del pasaje; esto podría incidir en un aumento de los desplazamientos privados, para lo cual necesitamos un programa para la reducción de los movimientos y a su vez organizar el uso de suelo para que los movimientos sean cada vez más cercanos y se realicen a pie o en bicicleta.

La apertura diferenciada permitirá impulsar un proceso de apertura y reactivación acorde al estado de situación del avance del virus en el territorio y conforme al potencial de cada sector productivo, esto permitirá adaptarnos con mayor facilidad a este espacio atrapado temporalmente por los riesgos de contagios y que servirá para construir las bases de un mejor país.