Cada cumpleaños, cada navidad, cada baby shower, cada año nuevo, me alejo un chin de la sociedad familiar. Voy a juntaderas sí sí sí sí; saboreo cocido uum uum umm; abrazo a uno que otro abrazador aww aww; tecateo con uno que otro tecato oh; pero siento que no soy del mismo linaje. Porque, ¿por qué no puedo poner yo un disco que me guste también a mí? Después de horas de vocecitas usualmente masculinas berreando por un desamor leveísimo, como corresponde a la rechura, siento ganas de escuchar por lo menos Ayy ay say that you remember. Hasta un neardental puede bailar al ritmo de Ah Ah Ah Ah staying alive staying alive y, sin embargo, lo pongo y debo quedarme bailando ahí mismito porque siempre aparece un bípedo sin plumas a quitarlo sin ninguna clase de consideración hacia mi persona que trajo un whisky carísimo que él mismo bípedo de marras se ta bebiendo culcul. Ahora bien, yo sí debo tirarme un maratón de cualquier tin cutí cutí cutí cu tin que cualquier caballerete duró dos minutos y medio componiendo para que cualquier presentadorete lo pase en cualquier programete de cualquier canalete dominicano que solo sirve para amargar al machœte que tiene un pie aquí y un toto allá.

¿Y a ti no te gusta Romeo?, me preguntó un tío mío que tiene la capacidad de pensamiento, aunque no la cualidad de estar extinto, de un pájaro dodo.
Mire carajo, usted a mí me respeta, qué vaina e, yo no soy un menor o un viejo en viagra al quel desorden hormonal le ha bajao el IQ a bípedo aullador, le espeté a boquejarro conteniendo las ganas de darle un rokitoki en la calva, buen abusador", preguntarle eso a un humano que lleva 3339 traducciones del poema irlandés "The Workman’s Friend" escrito por Brian Ó Nualláin (como lo conocemos en Gaélico) o Brian O’Nolan (como lo conocemos en Inglés) o Flann O’Brien (como se puso él). He aquí estrofas de la traducción 2226:

El Amigo d’Trabajador

Cuando las cosas van mal y no vendrán bien
Aunque hagas lo mejor puedas
Cuando la vida luce negra como la hora de noche
Una pinta de lo usual es tu único hombre.

Cuando dinero’sta apretado y duro de conseguir
Y tu caballo ha también corrido
Cuando todo tienes es un montón de deudas
Una pinta de lo usual es tu único hombre.

Cuando salud es mala y tu corazón siente extraño
Y tu cara está pálida y ajada
Cuando doctores dicen necesitas un cambio
Una pinta de lo usual es tu único hombre.

En tiempo de problema y malísima lucha
Tú aún tienes un querito plan
Tú aún puedes girar a una más brillante vida
Una pinta de lo usual es tu único hombre.

Esto es a propósito. "An Béal Bocht" (La Pobre Boca) es el primer libro de Flann O’Brien y, sin embargo, mi mujer descubrió un bar en El Bronx que se llama así honrando autor y libro. Así quen Navidad iremos a aguantar bachatas con mi familia, pero cuando sin ton ni son empiece la tristeza recordando a los seres queridos difuntos, llamaremos un Uber haciallá. Estoy seguro que además de Buelolelo, otro difunto muy recordado será Rito.

Rito decidió aprender guitarra en la sexta edad, considerando la sexta edad como el período quel cuerpo le da un mini golpe de estado al cerebro instalando triunvirato de pies que tropiezan, manos que tiemblan y lengua ecolálica. "Guitarra e miteriosa riosa" me musitó un día practicando, debajo de la mata de mango guevœtoro en el patio, los dos tonos de todo su repertorio:

Do re re
Re do do
Do do re
Re re do

Rito me maravillaba. Yo era un mozalbete y no sabía en qué consistía esa maravilla. Tal vez percibía al humano, pero no a la humanidad. Ahora yo sé que sin yo darme cuenta yo me daba cuenta de que, a pesar de Platón haberlo motejado como un bípedo sin plumas, el humano es maravilloso, una pobre boca dedicarse a algo solo para entretenerse, sin esperar dinero ni gloria, sin saber que ha alcanzado esa colectividad particular ya señalada por Malamud, "Pareciera que la belleza de todo un linaje fue vertida en la cara de ella": Rito no era bello, pero pareciera que el optimismo de toda mi familia fue vertido en el alma de él. Y Rito demostraba ese optimismo cada vez que había una celebración.

Hoy se casa la niña Fe Fe
Poi eso le voy a cantai tai
Cómo yo la vi chiquitica tica
Y hoy depué de conocei a Eivi Eivi
Un dominicanyoi serio serio
Muy trabajadoi doi
Se embaica en nueva vida vida
Donde ei faro dei amoi moi
Alumbrará su bote bote
Hacia un mañana de felicidá cidá
Coronado poi ei milagro lagro
De lo sijo poi vení
Vení vení veeeeeniiii…

No importaba el motivo, Rito tenía un vals preparado para bautizos, velorios, navidad, bodas, o simplemente bebentina sin motivo aparente que no sea el de estar vivo un domingo de agosto esperando que termine de cocinarse un locrio de jaivas a la orilla de un río limpio y frío llamado Blanco rodeado de humanos que te aman y de lomas brumosas que te añoñan.

Hoy bautizamo ai angelito Feivi Feivi
Retoño  de Fe y Eivi Eivi
Poi eso la vetimo de encaje caje
La bendecimo ai lao de Crito Crito
Nuetro saivadoi doi
Pa quen ei mañana creca creca
Y se convieita en umujei de bien bien
Y encuentre hombre que la quiera quiera
Y la repete pete
Y foime una familia bella bella
Como la foimada mada
Poi su papá Eivi Eivi
Y su mamá Fe Fe Fe
Feivi Feivi Feeiiiviiii…

Cuando Rito murió lo enterraron en el cementerio de Caracol al lao de Buelolelo, su frente de dominó por más de medio siglo. Yo soy ateo, yo lo sé, yo solo creo en La Fuerza y, sin embargo, me gusta imaginar a Rito volviendo loco a Mozart para que le dé una opoitunidá, en la banda de música Masallá, de desafinar con el arpa ante Dios y Cristo en algún concierto celebrado al éter libre para darles la bienvenida a la Gloria a las miles de almas cuyos cuerpos perecieron al mismo tiempo en algún maremoto navideño.

Ojalá que Arpa
arpa
No sea misteriosa
riosa
Como Guitarra
tarra.

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