En estos días de insultos y diatribas, me recordé de un poema escrito por mi abuelo, Francisco Álvarez Almanzar, dedicado a mi padre, Francisco Alvarez Castellanos, por su encarcelamiento en el año 1964 debido a sus publicaciones de humor político, primero en Cachafú y luego en Pum!
Mi abuelo, poeta eterno, escribió en poesía la siguiente dedicatoria de su poema:
Alentado por nobles esperanzas,
estoy más que seguro
que te espera un futuro
cargado de enseñanzas…
Y que a la simple vista
tu prisión, sin motivo, se me ofrece
como nueva conquista
-para tus delatores, imprevista –
que en vez de deshonrarte, te enaltece.
Así, enaltecidos, nos debemos sentir todos aquellos que estamos siendo víctimas del torrente de insultos y falsedades de aquellos que no saben plantear sus posiciones de otra forma o tal vez no tienen argumentos para hacerlo.
A esas personas que así actúan, les dedico el siguiente poema de mi abuelo, que comparto con ustedes:
Almas faltas de sol!, cuya perfidia
engendra el mal, el crimen y la envidia!….
Almas llenas de sed!, almas dolientes,
enfermas y errabundas,
que por caminos tétricos y ardientes
andáis tras ilusiones vagabundas!…
Almas en cuyos campos desolados
no fructifica el árbol del amor;
almas de sentimientos extraviados,
por vosotras imperan dos reinados:
el de la vil calumnia y el del dolor….
Vuestros incalculables egoísmos
tienen su precedencia,
en el fondo, sin fin, de los abismos
de la dura impotencia.
Seguiréis, almas pobres y engreídas,
en vuestro afán constante
de abrir en cada pecho más heridas,
y seguir adelante….
Pero seguro, al fin de la jornada,
en el supremo instante
de la separación de la materia,
cuando la muerte asesta la estocada
al curso de la arteria,
y la vida se esfuma,
como la blanca espuma
al chocar con el duro acantilado,
vuestros ojos verán,
ya desplomado,
el cetro de Achimán;
y sentiréis vagar vuestra existencia
en barca sin timón, y el pensamiento
sacudirse con furia y con violencia,
por las torturas del remordimiento!…