A partir del 16 de agosto en nuestro país habrá un cambio de autoridades en todas las dependencias del Estado. Siempre he sido de la idea que en cada lugar que trabajemos, antes de tomar cualquier decisión evaluemos lo que tenemos y partamos de ese diagnóstico ya sea para mejorar o continuar.

Es por eso que me permito ofrecer algunas sugerencias no solo al nuevo Ministro de Educación, sino al presidente electo Luis Abinader y hagan lo que entiendan pertinente.

Pienso que se debe continuar la construcción de más aulas. Al principio se criticó que el 4% se estuviese dedicando solo a construir escuelas, cuestión que no fue cierto, ahora bien no se puede pensar en calidad de la educación donde todavía tengamos aulas con 50, 40 o 30 estudiantes, la meta debería ser 15 o 20 estudiantes por aulas y eso solamente se consigue construyendo más escuelas así que le invito a que no se dejen llevar de esas voces que todo lo critican.

Escucho en reiteradas ocasiones que la Jornada Extendida no tiene contenido y que hay un currículo viejo, cuestión que no es así. Se hizo una actualización del currículo y pasamos de un currículo por objetivos a un currículo por competencias para adecuarlo a los sistemas educativos que demandan estos tiempos. De igual manera invito a que conozcan el Plan de Animación Estudiantil creado por Rita Ceballos cuando fue Directora General de Educación Primaria y el diseño de los talleres curriculares que se propusieron desde la Dirección General de Currículo, la Unidad de Jornada Extendida con doña Casilda Ávila, Giovanni Romero y un gran equipo de personas que acompañó todo el proceso inicial de la Jornada Extendida.

Invito a las nuevas autoridades a que retomen todas estas iniciativas porque no es cierto lo que se dice de que no hay nada que ofrecer en la Jornada Extendida, quizá lo que ha faltado ha sido más compromiso y las nuevas autoridades pueden evaluar esas propuestas para no partir de cero.

También es bueno poner más énfasis en la educación de Adultos. Me alegra escuchar que se vaya a continuar la conversión de liceos en politécnicos, esa ha sido una meta ambiciosa pero correcta pues pienso que la educación del futuro debe emigrar hacia los politécnicos pero también tomando en cuenta las escuelas laborales que desde la Dirección General de Adultos se vienen impulsando desde hace muchos años con muy buenos resultados por lo que también entiendo se debe fortalecer esta propuesta.

Por último se debe continuar fortaleciendo la calidad del maestro y la maestra una acción muy demandada por la sociedad aunque es importante reconocer que tenemos maestras y maestros con un elevado nivel de compromiso en nuestras aulas, que a pesar de las condiciones laborales no ser las más óptimas se desviven por hacer bien su trabajo, aman la escuela y a los y las estudiantes y sé que estos días que nos ha tocado el encierro involuntario muchos padres y madres han aprendido a valorar el trabajo que realizan las maestras y los maestros, imagínense ustedes qué podrían hacer con mejores condiciones. Más adelante sigo con otras sugerencias pues, por cuestión de espacio no puedo desarrollar con amplitud todas las sugerencias. Comencemos por valorar lo que tenemos.