Una comunidad académica lo que más valora es el carácter y  la independencia de sus miembros, en todo caso, la  incidencia de sus miembros estará determinada por sus aportes y compromisos  con la comunidad intelectual a la que se pertenece.

De Pichardo nadie podrá poner en dudas su talento y multifacética capacidad intelectual en diversos tópicos del mundo académico y profesional, sus producciones bibliográficas  en: bioética, Historia, genealogía y ginecología y obstetricia.

Los uasdianos sentíamos orgullo al visitar la feria del libro y ver en la decoración y exposiciones del stand del Ministerio de Salud Pública,  las publicaciones del Dr. Pichardo.

El aporte bibliográfico de este Maestro de la Medicina y miembro de la Academia de Ciencias se expresa en más de una veintena de títulos.

En los últimos cinco años el Dr. Pichardo ha tomado decisiones  que le han merecido el aprecio y reconocimiento en la comunidad universitaria de ser un académico adornado por valores como la firmeza, integridad y determinación.

Estas son cualidades de su personalidad  que en nada son alteradas por la decisión libérrima que hoy asume con el justo derecho que le asiste y, que publicamos a continuación:

Santo Domingo, 10 de abril de 2012

Doctor

Reynaldo Pared Pérez

Secretario General del

Partido de la Liberación Dominicana (PLD)

Ciudad.

Distinguido Secretario General:

Hace algo más de 30 años que ingresé al Partido de la Liberación Dominicana atraído por la hoja de vida y  el manto de valores cautivador del Prof. Juan Bosch. Tuve la gran oportunidad de conocer  el pensamiento y los atributos de este singular dominicano. No dudé que con él y su instrumento, el PLD, la República Dominicana tendría la ocasión de completar el sueño patrio de Juan Pablo Duarte.

Accedido al poder político, la prédica y enseñanza bochistas fueron tiradas por la borda. El Partido, literalmente, fue remplazado por una maquinaria convertida en plataforma para desde el Estado enriquecer a la cúpula dirigencial y a allegados, mediante las más inimaginables argucias y artimañas.

El orgullo que ayer tenía de ser miembro del PLD -la más alta categoría que antaño existía, conforme lo estipuló el Maestro-fundador-, hoy no lo siento, mas al contrario, me siento avergonzado.

Por todo lo anterior, renuncio de mi condición de miembro del Partido y de su Secretaría de Educación Superior de la que soy vicesecretario, cuyo titular es el Lic. Ramón Valerio, miembro del Comité Central.

Atentamente,

Alejandro Pichardo

Frente a esta decisión las reacciones han sido diversas en la comunidad uasdiana: unos han celebrado con alegría porque favorece sus intereses, y es satisfacción legítima, otros han reaccionados estupefactos, alarmados y pavorosos condenando desde el altar de la intolerancia  el derecho que tienen los otros a decidir con quién  y donde están, otros entendemos que  es  profundamente privativo del ser humano tomar las decisiones que entienden pertinentes en un momento crucial de su vida profesional o política.

Esta decisión en nada varía la valoración que tenemos de Pichardo, “aunque no lo acompañemos en la decisión  política que acaba de asumir”. Seguimos creyendo, y respetamos y apreciamos  sus proyectos académicos;  porque, al margen de todo subjetivismo, es una persona con los méritos y las virtudes académicas más que suficientes para ser rector de la UASD.

El reduccionismo y el fanatismo partidario no nos pueden obnubilar e inducir a negar hoy, lo que hemos afirmado en el pasado de su persona y competencias académicas, muy bien establecidas con su hoja de vida y de servicio  en la comunidad intelectual, universitaria y política de la sociedad dominicana.