Opinión

Al PLD, como a Don Timoteo, la carne lo mató

Su desbordado interés por las pasiones callejeras y descontrol concupiscente, que según la teología cristiana refiere exceso de deseos no gratos a Dios.

Por José Lino Martínez Reyes

El título de este artículo tiene como base de inspiración la cultura musical vernácula de nuestro país. En especial, en las curiosidades de Yoyito Cabrera quien era un pintoresco personaje de la música dominicana de los años 70´s, cuyas composiciones narraban la cotidianidad pueblerina de esa época, en las que hacía distinguir una conexión con el folklore dominicano, con dosis de sátiras sociales y gran carga de morbo en sus letras, mismas que se llegaron a convertir en parte de las jergas populares de la época. En el caso concreto, en el año 1972, Yoyito, puso muy de moda, a Don Timoteo, la carne lo mató, composición que evocaba, por lo menos así lo asumió el pueblo, que a dicho personaje lo mató su desbordado interés por las pasiones callejeras y descontrol concupiscente, que según la teología cristiana refiere exceso de deseos no gratos a Dios. En otra acepción, la tendencia a pecar y al descontrol de los impulsos.

Como nexo explicativo del parangón, de que al PLD, igual que a Don Timoteo, fue la carne que lo mató, refiere nuestro interés en darnos una explicación de cómo un partido que llega al poder por una coyuntura política en 1996, que se posesiona en el mismo, pódium presidencial que lo catapultó al extremo de romper récord en partido alguno en ganar elecciones en primera vuelta todos los procesos electorales en República Dominicana-Y que solo perdió las elecciones del 2020-, y que por tal, no puede haber otra explicación, que no sea su exceso de desbordamiento en las pasiones de sus funcionarios y dirigentes en demostrar de forma alarmante e indelicada al pueblo de su amasamiento de fortunas, con altas dosis de petulancia y sin ningún rubor por las consecuencias políticas de sus acciones y comportamientos de percepción arraigada en el pueblo como acciones non sancta.

El primer pedazo de la carne concupiscente que se comió dicho partido fue el llamado tiburón podrido, que el pueblo le etiquetó a la falsa promesa e indelicada postura del Lic. Danilo Medina, de que sólo gobernaría por un periodo, 2012-2016, y lo repetía y lo repetía, sin embargo, cuando llegaron las elecciones, le pasa el primer rolo al Dr. Leonel Fernández, que hasta alocución publica hizo en contra de la pretensión irracional, hasta cierto punto, de la fuerza del poder de Danilo para imponer, como al efecto logró, modificar solamente el artículo 124 de la carta magna-que establecía  que el poder ejecutivo se ejerce por el o la Presidente de la República, quien será elegido cada cuatro años por voto directo y no podrá ser electo para el período constitucional siguiente-nada más parecido a comerse un tiburón podrido sin eructar tan siquiera, ya que contra vientos y mareas forzó la modificación-que se podría decir, que le tatuó como una mancha indeleble a su moral política-, haciendo pasar el nuevo texto, en mismo artículo 124, pero, replanteando lo siguiente, El Poder Ejecutivo lo ejerce el Presidente o la Presidenta de la República, quien será elegido o elegida cada cuatro años por voto directo. El Presidente o la Presidenta de la República podrán optar por un segundo período constitucional consecutivo y no podrá postularse jamás al mismo cargo ni a la Vicepresidencia de la República.

Desde estos episodios se evidencia la primera hartura que se da el PLD, quien mostró el apetito insaciable de la tendencia de Danilo, dejando a su otrora catapulta para llegar al poder en 2012, tan ni siquiera sentarse a la mesa a comer la sobra que le quedaba del banquete, sin saber que comerse sólo, toda la carne, es el principal causal de la perpejía, que no es más, según nos ofrece el diccionario de Urbanismo, (diccionariolibre.como-definicion) que deviene de una hartura que  no permite respirar bien, y que según nuestras abuelas, sólo se evitada la muerte con el ensalmo y la infusión de la hoja o semilla de brusca –nombre científica pertenece a la familia Caesalpinaceae– cuyo efecto curativo, entre otras afecciones, es estomáquica, que tiene que ver con el tratamiento de la digestión y dispepsia por su efecto purgativo. Sin embargo, parece que el carácter megalómano que por lo general genera el apetito del poder, cegó a Danilo y no se bebió el purgante para sacarse el efecto del tiburón podrido que se comió forzando la reelección del 2016, cuestión que aunque imperceptible deja la secuela de daño de un simple y diminuto  arpón clavado en el cuerpo de una ballena, que aunque no muera al instante, a cientos de kilómetros aparece varada o inerte en la orilla de otra playa.

Y paulatinamente al PLD, al indigestar al cuerpo electoral, el mismo, lentamente  se quitó de ese partido. Otra perpejía que le ocurrió a dicha organización, fue el golpe de efecto retardado que le propinó la marcha del avispón verde, que le hizo vomitar el 5% del presupuesto para educación-aunque al gobierno le calló como anillo al dedo, porque le representó un plus en vender la imagen del gobierno que más había hecho por la educación, en especial en la siembra  de block y cemento en el país en planteles escolares, lo que sin embargo, no propició sacar la nación de la penosa posición, que según el ranking mundial de una evaluación realizada en abril del 2019, apenas alcanzó, de 149 países de todas partes del mundo, determinó, respecto al acceso y la calidad de educación República Dominicana la posición número 90, es decir, que poco le sirvió toda la inversión en las infraestructuras de la ¨docencia¨, sin garantizar una eficiencia del proceso enseñanza aprendizaje.

Toda la manera grosera de comerse sólo la masa que correspondía al pueblo, más la gran percepción del cuerpo electoral de la corrupción que cundió el sentimiento y prendió la adversidad del cuerpo electoral, a pesar que el PLD acusa uno de los mejores méritos en eficiencia del mantenimiento macroeconómico, incluso, las estadísticas dan cuenta que, en los últimos 25 años, la República Dominicana (RD) experimentó un notable período de fuerte crecimiento económico. La economía mantuvo su rápida expansión en los años previos a la pandemia de COVID-19; entre 2015 y 2019, la tasa de crecimiento anual del PIB dominicano promedió un 6,1 por ciento. El turismo, las remesas, la inversión extranjera directa, los ingresos por minería, las zonas francas y las telecomunicaciones ayudaron a convertir a la RD en una de las economías de mayor expansión en la región de América Latina y el Caribe (ALC).(https://www.bancomundial.or.: Republica Dominicana: Panorama General)

Como evidencia que no fueron los números positivos que sacaron al PLD del poder, sino la carne mal comida que lo indigestó, es preciso plantear que en los últimos diez años, el crecimiento económico de la RD redujo la tasa de pobreza de forma significativa, favoreciendo a su vez la expansión de la clase media. Aunque en honor a la verdad, las disparidades en el acceso a las oportunidades económicas y los servicios públicos siguen siendo considerables. En este sentido, el estado de estabilidad, en tiempo del PLD, de los países de América Latina, según el tamaño de su economía, desde el sostenimiento del PIB, la República Dominicana, ocupa el 8vo., teniendo USD 77 883 millones, precisamente según datos ofrecido por estudio titulado Economía de América, según https//Wikipedia.org.>wiki>., es decir, aun estando en esa posición, solamente superado por Brasil, USD 1 363 767 millones, México USD 1 040 372,  millones, Argentina USD 382 760 millones, Colombia USD 264 933 millones, Chile USD 245 414 millones, Perú USD 195 761 millones, Ecuador USD 93 078 millones.

Visto este panorama, más teniendo en cuenta que los gobiernos del PLD, instaló como política de clientelismo expresado en el más agresivo programa ¨social¨, incluso, superando el otrora programa clientelar del PRI de México que lo mantuvo en el poder por más de 70 años, hasta las elecciones del 2002, en el que este partido, por utilizar un término, producto del hartazgo de contradicciones, luchas de tendencias, apabullamiento de líderes iconográfico de su propia base política, generó el mayor descoyuntamiento del pueblo respecto a ese partido, porque, o se cansó de tanta vergüenza pública o se hartó de tanta ¨misericordia¨ de amparo social, o por igual, el ex presidente Zedillo también se comió la carne sólo a igual, y por consecuencia, igual que el Don Timoteo, también la carne lo mató.

La mayor perpejía sociopolítica, y que generó el profundo daño estomacal al PLD, y que le puso la tapa al pomo, fueron los escándalos de corrupción franca y abierta que se les endilgaron, como fue el caso de la millonaria tajada en sobornos de Odebrecht, que se le achaca que cogieron desbordantemente y concupiscentemente, los funcionarios del gobierno de dicho partido. Además, habría que sumarle que Danilo Medina, con forzar la salida de Leonel, para seguir comiendo solo en el poder, sin ninguna oposición, hasta el colmo de lanzar un Delfín, sin carisma político y visto como un candidato torpe, en contraposición a un Leonel que es apreciado como una alto intelectual, pues lógicamente, comiéndose toda esa comida para él solito, como a Don Timoteo, al PLD, la carne lo mató, y básicamente por el estribillo que dice, que se dio una hartura y lo mató una perpejía. En este caso, con todos los números a su favor, el exceso de hambre del poder lo sacó del poder

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