Las ideas que siguen a continuación, las escribió ayer Héctor Rodríguez Quintero, comentado el artículo sobre la “Democracia y la Cultura”, escrito por quien suscribe.
La razón por lo que lo cito, es porque entiendo que todos construimos un pensamiento para avanzar y un buen internauta emplea lo mejor de su tiempo en reflexiones como estas y yo lo valoro. :
"Algunas veces no es necesario cruzarse de brazos, desalentado, en espera de que un ministro cambie de actitud. Es responsabilidad, también, de los grupos más conscientes y mejor preparados echarse la 'múcura' a la cabeza para desarrollar un estado de conciencia nacional capaz de producir los efectos positivos y de largo alcance que han de prevalecer para beneficio del pueblo o del país.
A veces hay que definir, identificar y correr algunos riesgos que podrían ser tolerables, manejables y previsibles. Solo se requiere de férrea voluntad, poder de convocatoria y habilidades de organización y de dirección." (Héctor Rodríguez Quintero).
LA CULTURA REMOLCADA POR LA GRÚA ESTATAL Y EL PATERNALISMO
Las ideas de Héctor Rodríguez, aluden al tema del paternalismo cultural, que se suele utilizar en los regímenes que no respetan la creatividad y sus valores auténticos, experiencia que se ha vivido.
Existe una simetría clara entre proyectos de interés de un incúmbete (grandes proyectos que pueden marcar el paso de una gestión, grandes nombres en la música, en las exposiciones, en las conferencias etc.) y los germinados en la creatividad de los gestores culturales, que existen y que la vesania y el desprecio de administraciones anteriores no han podido hacer desaparecer.
El gestor cultural independiente, entendido y con vocación de gestión en la cultura, tiene planes complementarios que puede ejecutar con el ejercicio de su libertad e imaginación, ahí entra el tema de la delicadeza y el respeto del incúmbete estatal para un mundo y un espacio que no debe ser narigoneado ni fisgoneado por esas ideas planas y de adhesiones estatales, que solo procuran propaganda oficial a toda costa.
La visión paternalista del estado ante la cultura, se convierte en un pulso tranquilo cuyo objetivo y fin es torcer el brazo a los independientes, para adscribirlos a la propaganda del gobierno de turno, algo que no debe ser la misión de un ministerio de cultura.
Si bien es cierto que ningún misterio debe ser partidista en sus servicios, en el caso del ministerio de cultura la cosa es peor aún, porque antes que nada debe de tener en cuenta lo siguiente:
A) No puede manejar el tema de la cultura como algo confesional-estatal, a no ser que su manual de inspiración sean los regímenes de fuerza de antaño, o el maldito modelo cubano que pese a todo el talento que hay en Cuba (demostrado a borbotones, en cine, literatura, canto, música clásica…), los manejos del pensamiento y la libertad de los intelectuales y artistas, tiene más que ver con la mediocridad del silencio y los lambones del Partido Comunista Cubano, modelo de adhesión absoluta, sin fisuras críticas , porque si no lo haces te jodes para toda la vida o tratas de largarte de allí.
B) Debe trabajar para los contribuyentes sin distinguir preferencias políticas, porque es imposible crear instancias culturales de modo especial con el dogma en favor del morado partido de gobierno.
Quienes pagan la cultura son todos los ciudadanos y ciudadanas de la República Dominicana.
C) En un partido con cierta ascendencia dogmática, la tentación de solo pensar en el PLD y olvidarse el país (ya ha sucedido muchas veces) siempre es posible.
Pero esa tentación, de ser puesta en práctica tendrá el rechazo absoluto de la gente consciente de que este gobierno, no puede ser la antesala del afianzamiento de una maldita dictadura de Partido. La cultura es el peor escenario para enviar esa señal nefasta y absolutista, que además sería volver al esquema oscuro de Truji-Lanti, de triste y tortuosa recordación.
D) La cultura tiene un carácter de civilidad y apertura que incluye a toda la población. Su carácter fundamental como divisa inmutable: la lucha por la no exclusión. Esta idea en la República Dominicana nunca se ha practicado con transparencia y sin politiquería.
Finalmente, cuando la dirigencia de un partido, clandestinamente, hace trampa e instrumenta un ministerio de cultura, asesina de puñalada trapera la confianza pública de dicho ministerio y lo coloca en una situación postrada ante la opinión pública, consciente de la verdadera misión de un Ministerio de Cultura… El PLD debe evitar esa tentación, que sería propia de un partido autoritario, ciego de la historia y sus consecuencias, cuando el absolutismo debe ser combatido "contra la tiranía y la opresión"…
El paternalismo cultural es un aliado de la ignorancia, si un Ministerio de Cultura, no es capaz de respetar las libertades creadoras, las ideas diferentes y tener sentido ecuménico en su accionar, sus proyectos sectarios no harán un servicio al país…
EL PROYECTO POLITICO DEL PLD Y LA CULTURA: ADVERTENCIA ANTICIPADA
Estamos ante un partido que está convencido de que el poder del país, le pertenece.
Algunas declaraciones de miembros y dirigentes, enfebrecidas y peligrosas, que reclaman 20 años de gobierno del PLD, sin contar con una clara escogencia de la aceptación popular, hacen reflexionar con seriedad, especialmente en un país cuya historia está marcada por una larga tradición de magnicidio, cuando las dictaduras han sido insoportables.
Entre tentaciones dinásticas (esposas, maridos, hijos que aparecen en pantalla como el hijo de Hassan II, al más puro estilo de Marruecos en su época, rompiendo protocolos y formalidades de Estado) y una larga lista de presidenciales en turno, es muy probable que un proyecto político de esta naturaleza, entienda que la Cultura es un espacio de proselitismo aventajado, eso es un peligro para el arbitrio de una Democracia donde se supone que hay otras fuerzas políticas (no importan sus estados actuales,) que tercian en un sistema de partidos que ha sostenido hasta el momento el libre juego de los debates y las ideas.
Advertirlo ahora no creo que esté demás.
Un proyecto político bien entendido, tiene en su seno su propia identidad cultural, cuando instrumenta a un Ministerio de Cultura, sencillamente le está robando a la nación, porque se da por supuesto que ese Ministerio debe manejarse con sentido plural si es que quienes lo dirigen entienden bien su misión, de lo contrario lo transparente sería de ahora en adelante que para que no haya sorpresas el Ministerio de Cultura, se llame MINISTERIO DE CULTURA PARA EL PLD, dejando fuera al resto de la nación que es la que financia ese ministerio, no me canso de repetirlo.
Es muy posible que esto sea considerado exagerado, lo asumo. Porque es mejor precaver que remediar, y las lecturas de tendencias, para los que saben leer bien, indican que estas observaciones alguien debe dejarlas escritas lamentablemente, siempre me ha tocado ingrata misión, pero la cumplo porque creo tener un sentido de la historia de este país, sin bisturí de Temple, no lo necesito.
El deseo de que nada de esto suceda es siempre el mismo: intenso y esperanzador…
Pero insisto, hay que escribirlo, hay que analizarlo, porque este país ha sido entregado, al borde de una orgía de poder y despilfarro, que más no se puede negar, el canto de Pedro luego del Gallo, comenzó…