Del mito electoral y la historia

Muchos no hemos perdido la fe de virar este país de arriba hacia abajo, vaciarlo de sus mentiras y tratar de reconquistar ese espacio de cuando pensábamos que era posible borrar con la justicia necesaria aquel panorama desolador entre vida urbana y vida campesina.

Desde las primeras elecciones libres luego del ajusticiamento del tirano Trujillo han pasado 52 años. Justo es preguntar ¿ Qué han heredado desde entonces las nuevas generaciones?

Quizás un poco de libertad forzada, acotejada en su memoria débil de tantos años de crímenes a conveniencia, robos en el erario, revestidos de una impunidad certera y celebrada en la fastuosidad y el boato, de los que sí pueden robar y exhibirlo porque tienen licencia para ello.

A estas horas, cuando parece que lo ético es un chiste de mal gusto, que no es posible ofrecer esa posibilidad como vía fuerte y alternativa, reflexionar y rebelarse es sano, positivo y prometedor.

Porque algo hay que hacer en las urnas, si al menos son respetadas.

No tengo entusiasmo de personajes, no me animan liderazgos, no tengo por qué inventarme una utopía de todos los spot publicitarios de la campaña, la ilusión política inocente de cambios y virar la tierra de una vez, llega cansada al 16 de mayo del 2012, porque un recio pesimismo sucede a otro, un voto de castigo, frenético, sucede a otro…

Que no me vendan la motoneta del progreso de una corporación partidaria que acabó con las grandes oportunidades sociales del país

Sin embargo, negar que descubrimos a tiempo las trampas mal montadas de la dictadura constitucional, sería mentir: La hemos descubierto junto a un pueblo cuyo instinto le ha permitido navegar en la historia en momentos difíciles, sabiendo detectar a las sabandijas del poder y su cohorte.

Hay quienes han confundido el momento político perdiendo de vista que esta vez el cuentazo del camino malo y el camino bueno, no existe, no es posible confundir coyunturas; no, no es posible. No se trata ahora de “camino malo o camino bueno”.

Esa maldita manipulación del  cadáver parlante, secundada por sus herederos más minoritarios, es el último suspiro histórico del reformismo que se quedó atrás en su misión conservadora, a partir de mañana nacerá otro reformismo, conservador y democrático que podrá jugar un papel reivindicándose y poniendo se a tono con la nueva historia que se escribirá.

Pero la madeja de intereses entre el otrora camino "bueno" y “camino bueno” se entrecruzaron, y negarlo ahora sería una burda mentira. Ahí descubrimos entre montajes teatrales y medias verdades y medias mentiras que detrás de nuestras ingenuidades políticas de luchas éticas y ciudadanas hay pactos y dinero, que en la política clandestina hay rostros y que los representantes de nuestro poder político, según circunstancias, tienen tantas caras como Lon Chaney, el famoso actor del cine mudo conocido como el hombre de las mil caras…

Lo que la realidad muestra para los nuevos votantes no es la misma que podemos ver los que hemos luchado contra la ignominia de las reelecciones sucesivas de Balaguer y sus compinches, hoy en proceso de renovación deportiva…

La herencia de Balaguer en estas elecciones recuerda lo peor, el esquema pedagógico del miedo que el gobierno actual quiere imponer para ganar las elecciones casi por la fuerza, secuestrando medios televisivos para que no mostraran las manifestaciones de la oposición, como esa de este viernes en el malecón, toda aquella masa plurisocial, festejando los futuros restos del naufragio, esas banderas moradas por los suelos y llenas de lodo, como si quienes las tenían que llevar a cuestas recibieron menos dinero y, simplemente, decidieron tirarlas al suelo. Eso es signo de corporación, porque el PLD no es ya un partido, es una corporación por acciones comerciales, inversiones y ganancias. Es decir PLD&SunLand/SRL.

A estas horas, mañana, ojalá que nada sea igual, pero nada, ¡¡absolutamente nada!!

¿A 52 años del ajusticiamiento de Trujillo, con una transición trunca, vamos a ir de nuevo a recorrer la historia del oprobio y las dictaduras hacia atrás ?…

¿Cómo se puede pasar de la izquierda más ortodoxa hasta  pretender controlar el país vía la represión, escuchas telefónicas, chantaje moral a personas?…¿ Cuál es el verdadero retroceso ?…

Que no me vendan la motoneta del progreso de una corporación partidaria que acabó con las grandes oportunidades sociales del país.

Retroceder es volver a luchar contra posibles dictaduras, ese es el verdadero retroceso y lo que el PLD pretende es virar nuestro ciclo de la historia; poner a gente de 60 años hacia arriba luchar por las libertades de nuevo,  luchar por conquistas sociales que su régimen ha disminuido como si fuera una tortura colectiva de gente con mentes insanas, verdugos sociales y políticos de toda ralea.

La respuesta la tendrán, la respuesta la han tenido. El PLD ha hecho posible levantar las fuerzas de las ideas y la utopía social en su contra, con la fuerza mística y las raíces hondas que éstas aún tienen en la República Dominicana.

Los dos actores que debieron limpiar la transición para que llegara a un final aceptable, ambos, la traicionaron.

No es el momento de ese debate, pero todas estas distorsiones actuales tienen que ver con esas visiones retardadas, propias de los países cuyas fuerzas sociales y civiles con cierta vocación ética se vieron avasalladas por un conjunto de formaciones partidarias a las cuales les faltó idealismo y vocación de país para trascender todo el estado de cosas que ahora vivimos.

A estas horas no me hago ilusiones de nada, pero tengo la suficiente lucidez todavía para saber que soy de los que quieren seguir viviendo en este país como siempre, con mi conciencia tranquila, en el entorno de mis amigos, haciendo mi trabajo habitual.

Los que así pensamos iremos a la urna con una profunda conciencia crítica, teniendo memoria de las propuestas no propuestas, de los debates no debates, de las mentiras de medio pelo, de las insensibilidades manejadas como conspiraciones pendejas revestidas de oficialidad, de las declaraciones inoportunas y zahirientes…

A estas horas, los de mi generación llegan a las urnas quizás con el alma rota, pero no sin un glamoroso y robusto espíritu de lucha.

A estas horas, lo ideal sería que mañana nada sea igual, ¡¡coño, pero nada, nada!!..