En República Dominicana, eran justo las 3 de la tarde.

Del otro lado del Atlántico eran las 9 de la noche, el debate entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen se iniciaba con agresividad de parte de la candidata del Frente Nacional.

Recibió a Emmanuel Macron con este granadazo televisado  al rostro:

"Usted es el candidato de las finanzas, de la mundialización salvaje, de la precariedad, de la brutalidad social"…

PREAMBULO A LO MARINE LE PEN

En  el preámbulo de presentación, Marine Le Pen califica a Emmanuel Macron de ser la continuidad de Francois Hollande, el actual presidente de la República Francesa.

El tono de Marine Le  Pen es sorpresivo, quiere tomar la delantera, pero comete un error capital a lo largo de un debate que duró más de dos hora y unos cuantos minutos: la candidata del ultranacionalista Frente  Nacional solía burlarse del candidato del Movimiento En Marcha, Emmanuel Macron. Se soto reía, interrumpía las intervenciones de su adversario entre burlas e ironías.  Para quienes veíamos el debate, nos lució poco presidenciable, a diferencia de su participación de otros debates. Marine Le Pen además, había llevado a la mesa dossier y papeles de apoyo, que a veces tenía que consultar para confirmar el tono de su contenido y argumentaciones. Fue su constante.

EMMANUEL MACRON ENTRAMPADO AL INICIO

Atacado con epítetos sobre el tema de ser un representante de los regímenes de los últimos 20 años que han gobernado en Francia, Macron se quedaba perplejo y apenas respondía, y si reaccionaba lo hacía con retraso y reculando, como boxeador atrapado entre las cuerdas.

Marine Le Pen disparaba frases tales como: "Para usted cuentan las grandes empresas, es como aquello de que el pez gordo se come al pequeño".

El tema la mundialización del comercio o la necesidad de luchar contra la Unión Europea, fueron los tópicos esgrimidos al inicio mezclados con otras palabras de ironías.

Eran provocaciones directas, que desconcertaban a Emmanuel Macron y en apariencia dejaban en un terreno de ventaja a Marine Le Pen.

EMMANUEL MACRON RIPOSTA Y COMIENZA A LUCIR PRESIDENCIABLE

Hacia la media hora  de iniciado el debate, Emmanuel Macron descubre el juego sarcástico de Marine Le Pen, que en sus interrupciones a Macron aparentaba que la ventaja era suya.

Macron comienza a hacerle lo mismo, la interrumpe, señalándole que sus afirmaciones son tontas, que no sabe lo que está diciendo en materia  salarial y en materia del retiro  obrero a los 60 años. Le pregunta que "de dónde sacaría ella el dinero para compensar el tema de el retiro obrero"… Marine Le Pen no logra responder con precisión, se distrae criticando a los gobiernos socialistas, e imputa de nuevo a Macron la responsabilidad de los errores sobre el tiempo de trabajo y el retiro laboral. Macron responde con peso y determinación, clarifica las cuentas públicas y sus posibles ahorros, para buscar las fuentes financieras para el pago de esos retiros en el tiempo. Demuestra convicente de dónde sacaría los recursos para poder cumplir con aquel tema. Agrega de soslayo, señalando con el dedo a Marine Le Pen, que: "Ahora los franceses ante sus televisores pueden darse cuenta de que todo su programa es una mentira y es insostenible, usted no sabe de qué habla".

Macron hizo estas explicaciones con rostro relajado y dominando la escena con la propiedad de quien debe defender una presidencia que debe ganar el domingo 7 de mayo en las próximas elecciones de segunda vuelta en Francia.

INICIOS DE  LA DEFINICION DEL DEBATE: POSTURAS TELEVISIVAS CORPORALES

Un debate de televisión no es un mitin de campaña y mucho menos de cierre.

La televisión es un lugar cerrado, a ella tendrán acceso partidarios y no partidarios de los participantes. La relación de los adversarios en un mismo espacio con periodistas que intermedian y disponen reglas mínimas para el debate, pone a prueba muchos detalles físicos del lenguaje corporal de los llamados a debatir.

Este debate final en la lucha por la presidencia de Francia, retrata en el lenguaje corporal de los participantes (Marine Le Pen, Frente Nacional y Emmanuel Macron, Movimiento En Marcha)  las posturas que los televidentes reflejarán en las encuesta finales.

Debido a sus comienzos, Marine Le Pen termina tomando la posición de alguien que ha perdido la compostura presidencialista. Porque en un debate de televisión, frente a frente , los adversarios deben tener presente siempre que en ese debate final deben venderse como presidenciables, todo riesgo de mala postura percibido por el televidente, obra en su contra.

Llegando a la primera hora del debate, Marine Le Pen ha perdido toda compostura presidencial, porque ha rebajado el tono del debate a base de tener un lenguaje corporal que no  ayuda al contenido de sus argumentaciones. Se ríe de modo satírico, se mueve en la silla de tanto en tanto, gesticula en exceso y al mismo tiempo trata enmarcar a Emmanuel Macron dentro en la línea  de los que son laxistas, ante el tema del terrorismo yihadista.

Le Pen interrumpe a Macron cada vez que puede,  le aplica motes, le hace preguntas con ironías largas y desvía las preguntas originales que hacen los moderadores del debate.

Así las cosas, Emmanuel Macron asume la postura corporal de quien domina el debate.

Desmonta con precisión todas las insinuaciones de Marine Le Pen. Se constituye en el centro de sus ataques y al mismo tiempo en eje presidenciable del debate.

De repente, por su constante persistencia de estilo, haciendo uso de una estrategia fallida, Marine Le Pen luce ante Emmanuel Macron, como si ya ella es la  oposición y al mismo tiempo le pasa revista al Presidente.

Esta deriva del debate centra a Emmanuel Macron y logra un control apreciable del mismo.

EMMANUEL MACRON AL ATAQUE:  EURO MONEDA, FRONTERAS Y JUSTICIA

A casi hora y media del debate, Emmnanuel Macron, desconcertado al inicio por la visible embestida de Marine Le Pen, ahora luce seguro y confortable señalando, cada vez que puede, el carácter divisivo y de odio del proyecto del Frente Nacional de Marine Le Pen. Llega a señalarle

que Frente Nacional tiene 40 años repartiendo odios y divisiones en Francia, hecho que comenzara con el padre de Marine Le Pen, Jean Marie Le Pen, lo dice directamente.

Aprovecha para defender a los jueces, mientras Marine Le Pen, los descalifica. Le hace ver a ella que si ella quiere ser Presidenta de Francia, debe respetar a los jueces, porque son parte de las instituciones que conforman el estado francés.

En ese momento Marine Le Pen  suelta una media sonrisa y Macron le espeta que no debe reírse, que con eso no se debe jugar, que eso es cosa seria, que no se deben relajar las instituciones.

ECUS, EURO Y  EL REINO UNIDO. CONFUSIONES DE MARINE LE PEN

A esta altura del debate sale al aire del tema de Europa y el Euro. Marine Le  Pen se enreda con algunas ideas extrañas confundiendo el Ecus (Unidad de Cuenta Monetaria Europea, instaurada

en 1979, que era el referente de todas las monedas nacionales existente en la Comunidad Europea, hasta la llegada del Euro 10 años luego, en 1999) y el euro en sus tareas referenciales.

Marine Le Pen cometió el error en este tramo del debate de  afirmar que Gran Bretaña se había salido del Euro. Como se sabrá, Inglaterra Suecia, Dinamarca entre otros, nunca asumieron el Euro, y siguieron usando sus monedas originales (respectivamente la Libra y la Coronas ). Entrampada en su error

garrafal, Marine Le Pen no tuvo más remedio que hacer bromas sobre la soberanía y la moneda para salir del paso.

Aquel momento fue clave en el debate en favor de Emmanuel Macron, quien con profundo sentido didáctico, demostró su capacidad en el dominio del tema monetario. Alegó la necesidad de una Francia fuerte, competitiva que ayude a reforzar a una Unión Europea

reformada que serviría, a su vez, a  la eurozona a ser más fuerte. Como era de esperarse, Macron atacó duro e insistió que el proyecto de la señora Le Pen sería un suicidio económico para Francia.

Conocedor del tema, lo alargó y tomó las ventajas de lugar, declarando que Francia no podía abandonar los acuerdos monetarios de la Unión  Europea.

A partir de la discusión acalorada, estridente, tensa, los adversarios se arremolinaron en las  cuerdas del cuadrilátero televisivo,  fue un drama porque no se le entendía nada a ninguno de los dos. Fue un caos de palabras. Los moderadores se vieron en la necesidad de hablar duro para llamar al orden.  Restablecido el orden medianamente, el debate continuó.

Fueron dos horas y media. Intensas, muy  intensas, y Emmanuel Macrón pudo al final del debate insistir y dejar claro y de frente que la propuesta de Le  Pen representa el odio y que el odio lleva a la guerra.

Al margen de recordarle también que su agrupación política, Frente Nacional, es un clan familiar con serios problemas con la justicia francesa actualmnente.

Al final, hubo una declaración de parte y parte. Marine Le Pen insistió el tema de Francia y la civilización que representa, confundiendo en el mejor estilo trumpista religión musulmana con yihadismo, mientras que  Emmanuel Macron hablaba de la Francia abierta, quinta potencia del mundo, cuya vocación actual no debería ser aislarse.

Emmanuel Macron ha ganado este debate y el domingo 7 de mayo deberá ganar las elecciones en Francia con casi un 64 % de los votos emitidos, contra una Marine Le Pen, que por la tasa de abstención hasta el momento podría obtener 20% o  un 18% (Efecto Jean Luc Melenchon),  si luego de este debate siguiera en ascenso, podría llegar al casi 37 o 38% de los votos emitidos, favoreciéndole la abstención.

El viernes 5 de mayo todo se detiene, esperemos el domingo 7. (CFE)…