París, Francia.- Francia comenzó este lunes dos semanas de campaña para la segunda vuelta de las elecciones municipales, aplazada por el confinamiento inmediatamente después de la primera vuelta el 15 de marzo, y que ahora precisamente está marcada por la marcha de la desescalada.

El presidente, Emmanuel Macron -que el domingo anunció medidas como la vuelta obligatoria de los alumnos al colegio desde el día 22-, confirmó que los comicios locales se celebrarán el día 28 en los 4.827 municipios (de los 35.000 que hay en el país) donde los alcaldes no fueron elegidos directamente en la primera vuelta.

Sin embargo, de los 16,5 millones de electores convocados a las urnas ese día (un 39 % del total), sólo un 38 % tienen intención de ejercer su derecho al voto, según una encuesta del instituto demoscópico Ifop publicada este lunes.

Un 29 % de las personas consultadas para este sondeo, que se llevó a cabo la semana pasada, justificaron su negativa a participar solo por los riesgos derivados del coronavirus, y un 35 % por ese y otros motivos.

De cumplirse esas cifras, la participación sería todavía inferior a la del 15 de marzo, que había sido el mínimo histórico para unos comicios locales, con un 41,8 % en los ayuntamientos que deben volver a las urnas el día 28.

Diputados y senadores votarán entre el martes y el jueves un proyecto de ley del Gobierno del que se ha eliminado una cláusula que permitía la cancelación de los comicios por motivos sanitarios. Ahora solo podrán cancelarse puntualmente en los municipios en que se identifiquen brotes localizados.

El texto legislativo también facilita la delegación del voto, de forma que esta vez una misma persona podrá depositar el boletín de dos electores, algo que hasta ahora no era posible.

Dada la prohibición de actos multitudinarios y las reticencias a cualquier concentración, la campaña tendrá que hacerse esencialmente en línea, lo que teóricamente podría beneficiar a los alcaldes salientes que han tenido presencia pública durante la crisis.

HIDALGO, FAVORITA EN PARÍS

Los programas han tenido que ser readaptados a la nueva situación, de forma que cuestiones como las medidas sanitarias o la recuperación económica pasan a un primer plano.

En París, la alcaldía se la van a disputar tres mujeres, pero en la práctica la gran favorita en todas las encuestas es la socialista Anne Hidalgo, asociada con los ecologistas.

La regidora desde 2014 aparece destacada por delante de la representante de la derecha, la exministra Rachida Dati, y todavía más de la candidata del partido de Macron, Agnès Buzyn, que antes de lanzarse a la campaña había sido, como titular de Sanidad, la cabeza visible de la lucha contra el coronavirus.

La situación es mucho más incierta en las otras dos grandes ciudades del país, Marsella y Lyon.

En Marsella, la retirada del que ha sido alcalde desde 1995, Jean-Claude Gaudin, podría suponer la pérdida de un importante feudo para la derecha.

En Lyon, otra alianza de izquierdas tiene muchas posibilidades de hacerse tanto con el Ayuntamiento como con la administración metropolitana frente a la peculiar alianza con los conservadores del todavía regidor, el exsocialista Gérard Collomb.

Collomb, que desde junio de 2016 se convirtió en uno de los primeros padrinos políticos de Macron, ha sido ahora repudiado por el partido del jefe del Estado, La República en Marcha. EFE