Lima, Perú.- Eulogio Sánchez, de 70 años, ha cargado su balón de oxígeno consigo para acudir a votar por el próximo presidente del Perú porque considera que su deber como ciudadano está por encima de todo, a pesar de que la pandemia de covid-19 también lo golpeó, como a todo el país.

Sánchez es uno de los 25 millones de peruanos llamados a las urnas, casi dos millones de los cuales han sobrevivido al virus como él, que se dirigen a votar en la segunda vuelta para elegir entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori al mandatario del bicentenario de la independencia.

Pero don Eulogio también refleja el deber como elector, pues a pesar de que aún requiere de oxígeno para recuperarse de la enfermedad, hizo que uno de sus hijos lo acompañe al local de votación.

La hija con la que Sánchez vive en el distrito de Pueblo Libre, en Lima, no lo podía acompañar porque ella misma es miembro de una mesa de votación en el mismo local que sufragó su padre.

"Del covid me estoy recuperando, ya tengo seis meses, ahí más o menos vamos", comentó Sánchez a Efe al salir del colegio Elvira García y García, uno de los más grandes centros de votación en Pueblo Libre.

EL DEBER CÍVICO POR DELANTE

El anciano aseguró que tiene "suficientes fuerzas" para trasladarse a votar y porque, sobre todo, "hay un deber cívico que hay que cumplirlo".

En el local de votación, Sánchez no hizo ninguna cola e ingresó de forma preferencial para sufragar rápidamente.

La masiva asistencia de los electores a las mesas de votación desde primeras horas del día revelan que estos comicios han disipado los temores sobre la pandemia, que ha dejado más de 186.000 fallecidos y cerca de dos millones de contagios.

Más fuerte se manifestó la incertidumbre, en las redes sociales y los círculos familiares, sobre el resultado de la segunda vuelta, dado que ambos candidatos marchan empatados en las preferencias en las últimas semanas según las encuestas.

EL VOTO DE LOS MAYORES

Así como Sánchez, muchos adultos mayores, que ya no tienen la obligación de votar, acuden este domingo a sufragar cubiertos con doble mascarilla, protectores faciales, mamelucos e incluso bolsas en las manos para evitar la exposición al virus.

María, de 71 años, acudió acompañada por un sobrino y aseguró que votará hasta cuando pueda.

"Me parece importante votar porque uno tiene que estar en paz y tranquilo", compartió María con Efe mientras hacía la cola para ingresar al local de votación.

Para ella, como muchos adultos mayores que ya han recibido la vacuna contra la covid-19, también es fundamental "cuidarse bastante" porque el hecho de que "uno ya tenga las vacunas, no tiene que descuidarse".

Familias completas están acudiendo juntas a sus centros de sufragio, acompañando a sus adultos mayores, y a los jóvenes que votan por primera vez y tampoco han querido dejar a las mascotas en la casa.

TRANQUILIDAD EN EL INICIO DE LA VOTACIÓN

A diferencia de la elección de la primera vuelta, en que los adultos mayores tenían la preferencia para votar al inicio del proceso y hubo ausentismo entre los electores, en esta ocasión no se ha producido el retraso para la instalación de las mesas.

"En esta oportunidad no pasó eso, no hubo colas largas, todo está tranquilo", declaró a Efe una portavoz de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Luz Márquez, en el colegio Elvira García y García.

La funcionaria confirmó también la visita de un observador de la misión electoral enviada por la Organización de Estados Americanos (OEA) en la instalación de las mesas y el inicio del sufragio.

En ese centro de votación, que recibirá a unos 5.000 electores durante el día, solo se han acreditado los personeros (observadores) del partido Perú Libre del candidato Pedro Castillo, pero los representantes de Fuerza Popular tienen la opción de hacerlo hasta las 19.00 horas, en que se cierra la votación y empieza el escrutinio.

En otro punto del mismo distrito, los representantes del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) afrontaron reclamos de ambos partidos, cuyos personeros que no estuvieron presentes al inicio del sufragio exigían poder acreditarse y firmar las cédulas de votación, como lo establece la norma electoral.

Finalmente, los personeros fueron autorizados y permanecían en las 19 mesas de votación instaladas en el parque Paracas de este distrito, ubicado en el centro de la capital peruana. EFE

Mónica Martínez